Eurobasket 2017

España se crece en defensa y da otro recital

España se crece en defensa y da otro recital

Pau Gasol y Ricky Rubio lideran la paliza a la República Checa y los no habituales vuelven a reivindicarse

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ

España se creció aún más en defensa en su segundo partido del Eurobasket y, tras la exhibición coral en el debut ante Montenegro, dio otro recital frente a la República Checa. En esta ocasión, con una nueva demostración de sacrificio colectivo en propia cancha para pasar por encima de un rival ya de por sí muy mermado, y encumbrada por su líder, Pau Gasol (35 puntos valoración), que junto a Marc forma la mejor pareja del campeonato, y por la dirección de Ricky Rubio, encargado de llevar el ritmo de una selección que no perdió un ápice de intensidad y concentración en el segundo choque. El mayor de los Gasol y el base titular de España rompieron a la República Checa en menos de diez minutos para abrir el camino y los no habituales quisieron ofrecer otra muestra de reivindicación y dar un paso más al frente en entrega defensiva, que es la que permite triunfar y disfrutar en ataque.

56 REPÚBLICA CHECA

Satoransky (8), Bohacik (-), Hruban (4), Kriz (11) y Peterka (6) -quinteto inicial-. Auda (-), Welsch (2), Palyza (5), Sirina (9), Svrdlik (9) y Kyzlink (2).

93 ESPAÑA

Rubio (17), Navarro (3), San Emeterio (6), Pau Gasol (26) y Marc Gasol (8) -quinteto inicial-. Rodríguez (5), Willy Hernangómez (9), Sastre (4), Vives (-), Oriola (8) y Juancho Hernangómez (7).

ÁRBITROS:
Anastopoulos (Grecia), Gurion (Israel) y Reid (Australia). Eliminados: Kyzlink y Hruban.
PARCIALES:
14-33, 9-23, 15-20 y 18-17.
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la segunda jornada del grupo C del Eurobasket 2017, disputado en el Polyvalent Hall de Cluj-Napoca. 3.033 espectadores.

Más información

Sergio Scariolo no ha dejado de insistir en que la línea que delimita el éxito del fracaso está en la defensa y sus jugadores han respondido con creces en un inicio de Europeo espectacular, en el que España, aun contra rivales bastante débiles, ha apabullado con actuaciones brillantes y arrolladoras en los dos lados de la pista. Esta selección española dispone de tantísima ambición y talento, y de tanta versatilidad, que aunque sea demasiado temprano, apunta desde el principio a revalidar el oro y conquistar su cuarto título en cinco Eurobasket.

Las grandes estrellas son las encargadas de tomar la responsabilidad al comienzo de los encuentros para sentenciar cuanto antes y así pueden reservarse para citas más exigentes y dar el relevo a los jóvenes, que si cabe se sacrifican todavía más para anular el ataque del contrario. Así ocurrió contra los checos, minimizados por el trabajo y las ayudas defensivas de los españoles, que en el primer tiempo, con la confianza que da su superioridad y su juego, sustentado en los pívots y los bases, tuvieron un enorme acierto para destrozar ya en el descanso al adversario, con un 62% en tiros de dos y un 57% en triples.

Únicamente con jugadores de banquillo, España dejó a la República Checa en sólo cuatro puntos en cinco minutos de un segundo cuarto impresionante en defensa de la campeona de Europa, que en el primero ya maravilló con el dúo Ricky Rubio-Pau Gasol, con 14 puntos del base catalán de los Jazz y 13 del pívot de los Spurs en ese parcial que ya aventuraba paliza, como así ocurrió. Ricky Rubio, que ha mejorado muchísimo en el tiro, como se le reclamaba, y ha ganado confianza desde el perímetro, se fue con 14 puntos al descanso, mientras que Pau, a quien sus compañeros buscaron mucho por dentro, como es habitual, acabó ese período con 22. En el ataque de esa pareja comenzó a forjarse otra victoria espléndida, sin un solo fallo de España en el lanzamiento durante los ocho primeros minutos y medio (14-29).

Sin embargo, si en el ataque fueron los integrantes del equipo inicial los encargados de liderar la producción ofensiva y romper a la República Checa, en el segundo cuarto quienes se fajaron atrás y ridiculizaron a los centroeuropeos fueron los suplentes, integrantes de otro quinteto muy fiable: Sergio Rodríguez, Sastre, Juancho, Oriola y Willy. El disfrute ofensivo dio paso entonces, con tres debutantes, encabezados por el menor de los Hernangómez -incansable Juancho en la lucha por el rebote-, al compromiso, y en ocho minutos de ese parcial de manual defensivo los checos sólo fueron capaces de acertar dos canastas en otros ocho minutos y medio. Del 18-38 se pasó al 18-51, en una fase en la que el inmenso Pau aportó en todas las facetas, por dentro y por fuera, y cargó de personales a un equipo checo incapar de encontrar solución ante el poderío interior de los hermanos Gasol. El mayor se sentó en el tercer cuarto con ocho rebotes (los mismos que Juancho) y el mediano con nueve, sólo superados en la lucha bajo los tableros por Willy, que firmó una decena de capturas.

En una selección española en la que todos se sienten verdaderamente importantes, aunque frente a los checos no jugó Abrines tras su torcedura de tobillo durante el partido del estreno, volvieron a funcionar las rotaciones que permiten tomar aire a las figuras con mayor peso, y Scariolo pudo continuar con probaturas, como la de hacer coincidir a dos bases. Entonces, España consiguió doblar (38-76) a una selección con una única estrella que tuvo una tarde muy gris, Tomas Satoransky, y el seleccionador nacional, como no podía ser de otra manera, hizo jugar en el último cuarto a los llamados secundarios.

Contenido Patrocinado

Fotos