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«Gran partido»

Ricky Rubio, durante el partido ante Croacia. / Efe
Opinión

JAVIER IMBRODA

Gran partido de baloncesto. Conversaba con Sergio Scariolo antes de la concentración, y me transmitía su preocupación por la defensa cuando estuvieran los Gasol juntos en la cancha. Son jugadores que defienden muy bien cerca del aro, pero les cuesta defender a interiores que se salen a jugar de cara y amenazan con su tiro. En el partido de este martes comprobamos ese riesgo real.

Asa Petrovic, viejo zorro del banquillo croata, preparó el partido con estas normas:

1. En defensa, ‘invitar’ a Ricky a tirar. Le daban mucho espacio a pesar del acierto que está demostrando en este campeonato. El defensor de Ricky dificultaba los movimientos interiores con esa flotación. Esta defensa se interpreta como una falta de respeto al atacante y por esta razón, cada vez que Ricky encestaba de tres, su mirada se clavaba en el entrenador croata.

2. Denegar hasta la extenuación la llegada del balón a los Gasol en el poste bajo. Objetivo que cumplieron hasta desdibujar a Pau, poco acostumbrado, y nosotros también, a que lo superen.

3. Saric, ofensivamente, sacaba a Marc de la zona aprovechando su amenaza permanente de cara al aro.

Solo dos cuestiones le fallaron a Petrovic: una, que su jugador franquicia, Bogdanovic, no anotó en toda la primera parte, y dos, que San Emeterio se saltó el guion establecido y mantuvo con sus puntos el desconcierto inicial.

Los minutos fueron pasando en medio de la igualdad. Pensaba que el desgaste físico de los croatas les pasaría factura en el último cuarto. Sin embargo, el comienzo de ese cuarto les dio un balón de oxígeno en forma de tres faltas consecutivas en la misma posesión, y a falta de ocho minutos, España ya tenía bonus. No estaba fácil ganar. Dos técnicas a Pau y Scariolo a falta de un minuto y medio, dieron mayor suspense. Se ganó sufriendo, sabe mejor.

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