Copa del Rey | Final

El Barça rompe la hegemonía del Madrid

El Barcelona festeja el título de Copa del Rey. /Efe
El Barcelona festeja el título de Copa del Rey. / Efe

El equipo blanco, que tuvo la opción de ganar tras una desventaja de 18 puntos, cayó con orgullo y polémica y cedió la corona al conjunto revitalizado por Pesic

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZLas Palmas

Cinco años después el Barça volvió a proclamarse campeón de Copa y rompió contra pronóstico la hegemonía del Real Madrid, que aspiraba a un quinto título consecutivo en el torneo del KO para igualar una plusmarca propia que firmó en 1974 y, pese al recital de orgullo que exhibió en el tramo final y que le llevó a disponer incluso de un último triple para ganar el trofeo, debió rendirse, con polémica, ante el equipo revitalizado por Svetislav Pesic.

Con el técnico serbio, con quien los azulgrana vuelven a difrutar, el Barcelona volvió a ofrecer sacrificio y juego colectivo ante un Madrid demasiado dependiente de sus estrellas, que hasta el último cuarto, en el que reaccionó con coraje, fue sobrepasado por la intensidad, concentración y físico de los culés, quienes con la conquista de su 24ª Copa se acercan a tres de los merengues tras propinar un golpe anímico muy doloroso al equipo de Pablo Laso.

El varapalo sufrido por el Real Madrid fue aún más duro después de que Fabien Caseur tuviese en sus manos la posibilidad de decidir la Copa con un lanzamiento exterior con el tiempo casi cumplido, después de que el Real Madrid estuviese 18 abajo (40-58) en el tercer período. Cuando el Barcelona temblaba, el triple del alero francés desde la esquina apenas rozó el aro a falta de sólo diez décimas y el balón lo recogió Jeff Taylor para intentar forzar una prórroga, pero ahí estuvo la mano de Víctor Claver, a quien se le reclamó falta sobre el alero estadounidense, para sepultar de forma definitiva al Real Madrid.

90 Real Madrid

Campazzo (14), Doncic (14), Causeur (2), Thompkins (17) y Tavares (2) -quinteto inicial-. Randolph (2), Rudy Fernández (14), Reyes (2), Ayón (3), Carroll (18) y Taylor (2).

92 Barcelona

Heurtel (8), Hanga (12), Sanders (12), Moerman (4) y Tomic (17) -quinteto inicial-. Ribas (21), Navarro (-), Oriola (9), Koponen (2) y Claver (7).

Parciales
21-15, 13-25, 18-27 y 38-25.
árbitros
Hierrezuelo, Pérez Pizarro y Peruga. Eliminados: Campazzo, Carroll, Hanga y Moerman.
Incidencias
Final de la LXXXII Copa del Rey, disputada en el Gran Canaria Arena. 9.912 espectadores.

Rudy Fernández, gran artífice junto a Campazzo, Carroll y Thompkins del espectacular intento de remontada de los madridistas, aún tuvo otro palmeo, pero el tiempo ya estaba agotado y el Barcelona, entre airadas protestas, pudo celebrar por fin con rabia una Copa muy sufrida y trabajada que pudo decantarse ‘in extremis’ a favor del eterno rival.

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Pese a haber tenido menos descanso que el Real Madrid, el Barcelona se mostró de nuevo como un auténtico equipo también en la emocionante final, el la que pasó por encima de los madridistas en un fantástico tercer cuarto con el que, a base de defensa coral y buen juego, relanzado por la espectacular aportación anotadora de Pau Ribas, comenzó a asegurarse con justicia la conquista de la Copa.

El Barça, que con Pesic ya ganó esta competición 15 años antes, cuando también el serbio llevó a los azulgrana a la gloria europea, ha demostrado ser el bloque más compacto del torneo, con un compromiso, una alegría y una capacidad de trabajo desconocidos hasta el regreso del veterano entrenador al banquillo tan sólo nueve días antes.

Los azulgrana, con una nueva exhibición de sacrificio y juego colectivo, conquistan la Copa cinco años después e impiden el quinto título consecutivo de Laso y sus jugadores en el torneo del KO

Sin embargo, todo estuvo a punto de irse al traste en el último momento, porque después de endosar a los blancos un parcial de 31-52, en el segundo y el tercer cuarto, en el que el MVP Thomas Heurtel volvió a dar una lección, el Madrid se creció en el último y consiguió empequeñecer a los culés, nerviosos y sin capacidad para controlar la avalancha de casta y atrevimiento del conjunto de Laso en una emocionantísima final en los dos últimos minutos.

Vivo hasta el último momento

De nada le sirvió al Real Madrid su experiencia y ambición, porque en el duelo definitivo, en el que fue de más a menos y volvió a encumbrarse hasta acariciar el título, sucumbió al final ante la entrega, el carácter y el espíritu de grupo de los azulgrana. Como no podía ser de otra manera, el Madrid, que siempre pelea y nunca se da por vencido, sacó a relucir su orgullo para seguir vivo hasta el último momento, después de la enorme diferencia alcanzada por el rival mediado el tercer cuarto.

Otro equipo hubiese arrojado la toalla y se habría dejado llevar en el último parcial, con el único objetivo de maquillar el resultado, pero el Madrid volvió a jugar para triunfar, aunque saliese la cruz. A sólo 11 segundos del término del choque el Barcelona ganaba sólo por dos (90-92), después de que los blancos se conjurasen atrás, provocaran el nerviosismo en los culés y mantuvieran, gracias a dos triples consecutivos de Thompkins, una incertidumbre inesperada cuando el equipo de Pesic afrontó el último período con 15 de diferencia.

De la mano de Campazzo y Rudy Fernández reaccionó con casta el rey destronado, y aunque lo hizo demasiado tarde, tuvo su oportunidad. El Barça fue mejor en general y su defensa resultó clave a partir de un segundo cuarto en el que los azulgrana despegaron con Pau Ribas (24 de valoración) y Ante Tomic, con Walter Tavares en el banquillo, y el Madrid se quedó entonces seco en anotación (8 de 23 en tiros de dos y 2 de 10 en triple es al descanso).

Doncic, que tan bien empezó cargando de personales al rival, terminó el primer tiempo sin una sola canasta en juego (0 de 5) y el Madrid acusó la desaparición del esloveno, anulado a partir del segundo período por Hanga y Sanders, aunque después también resurgió.

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