Euroliga | Final Four

La defensa y los triples llevan al Madrid a la final

Luka Doncic, con Sergio Llull detrás, celebran la victoria ante el CSKA. /EFE
Luka Doncic, con Sergio Llull detrás, celebran la victoria ante el CSKA. / EFE

Doncic, Llull, Ayón y Thompkins destacan en una solidaria victoria para luchar por la 'décima' contra Obradovic y el campeón

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Gracias a su espléndida defensa y a su acierto en los triples el Real Madrid volverá a disputar una gran final continental tres años después, en busca de la décima Copa de Europa de su historia, las mismas que aspira a conquistar Zeljko Obradovic, que el domingo afrontará contra los blancos la lucha por el título al frente del Fenerbahçe, triunfador de la primera de las semifinales frente al Zalgiris. Confirmó los pronósticos el vigente campeón de la Euroliga y también lo hizo el Real Madrid contra el CSKA de Moscú, víctima de un equipo que fue más práctico y efectivo que brillante y sacó con todo merecimiento el pasaporte para la batalla definitiva. Volvió a recurrir el equipo de Pablo Laso al orgullo y el carácter después de haber sido superado con claridad en el primer cuarto, porque a partir del segundo parcial el Real Madrid dio un golpe de autoridad para convertirse en un conjunto aplastante y demoledor, con bastante más recursos y hambre que el rival, aunque el CSKA nunca quiso rendirse.

En su sexta Final Four en ocho años en Belgrado y tras conquistar en 2015 en Madrid la novena Copa de Europa 20 años después de la que se adjudicó precisamente con Obradovic en el banquillo, el equipo blanco era muy consciente de que en la capital serbia se le presentaba una gran oportunidad para recuperar el trono continental, pese a Obradovic y el Fenerbahçe, que afrontará su tercera final consecutiva. A la espera del duelo contra el mítico técnico balcánico y el defensor del título, el Real Madrid, que por fin tiene a todos sus jugadores disponibles, quiso mostrar sus credendiales en el primer choque y su superioridad contra un CSKA que se estrelló contra la defensa de los de Laso, curtidos ya en sacrificio y sufrimiento en la durísima guerra de cuartos de final contra el Panathinaikos.

A partir del segundo cuarto, en el que el Real Madrid sólo permitió 16 puntos al CSKA, el equipo más laureado de Europa fue martilleando al rival, con paciencia, tiro exterior, pelea por el rebote y una defensa que fue durante muchísimos minutos inexpugnable para el CSKA. Y en momentos clave salió también a relucir su lanzamiento desde los 6,75, para dejar entonces ya muy tocada la moral de una CSKA al que no pudo salvar Nando de Colo, y mucho menos Sergio Rodríguez, que en el reencuentro contra su exequipo comprobó que el Madrid ha llegado a la cita más decisiva de la temporada en su mejor momento y que sus excompañeros continúan siendo líderes en casta y ambición, con el plus que les concede la completa recuperación de Sergio Llull.

83 CSKA

Sergio Rodríguez (5), Higgins (15), Kurbanov (7), Antonov (-) y Hunter (4) -quinteto inicial-. De Colo (20), Rudd (-), Fridzon (-), Vorontsevich (-), Clyburn (16), Khryapa (-) y Hines (16).

92 Real Madrid

Campazzo (-), Doncic (16), Taylor (3), Reyes (5) y Ayón (12) -quinteto inicial-. Causeur (6), Randolph (2), Rudy Fernández (6), Carroll (9), Tavares (5), Llull (16) y Thompkins (12).

PARCIALES:
30-20, 16-27, 10-16 y 27-29.
ÁRBITROS:
Lamonica (Italia), Lottermoser (Alemania) y Boltauzer (Eslovenia). Eliminados: Kurbanov y Tavares.
INCIDENCIAS:
Segunda semifinal de la Final Four de la Euroliga, disputada en el Stark Arena de Belgrado. 15.232 espectadores.

Aunque fue una victoria de equipo labrada con un juego solidario, destacaron por encima de todos, antes de su marcha a la NBA, Luka Doncic (16 puntos, siete rebotes y dos asistencias, para 18 de valoración), Sergio Llull (16 puntos, con 3 de 7 en triples y cinco asistencias), Gustavo Ayón (12 puntos y 11 rebotes) y Trey Thompkins (12 puntos y seis rebotes). Desde el triple también Jaycee Carroll volvió a resultar letal, en un segundo cuarto en el que estuvo encendido, acabando con 3 de 5 triples. El único lastre del Real Madrid fueron los tiros libres, ya que los blancos sólo acertaron 22 de 36, con un 61% desde la línea, aunque afortunadamente para Laso y los suyos no lo pagaron, porque con una ventaja de 12 puntos a siete minutos y medio del final (61-73) el equipo recurrió a su experiencia para no dejar escapar el triunfo y evitar los intentos de acercamientos del CSKA, liderados por De Colo.

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Después de un mal primer cuarto del Real Madrid en el que el CSKA le endosó 30 puntos, el equipo de Pablo Laso reaccionó en un segundo período espectacular en el que acertó seis triples, para propinar a los rusos un parcial de 4-17 en el que resultó clave la defensa. Tras irse perdiendo por diez, la salida del Madrid en el segundo cuarto fue fulgurante, con Carroll como principal ejecutor desde la larga distancia, en los momentos de mejor juego y más trepidante de los españoles, con Sergio Llull a los mandos y el CSKA incapaz de frenar la sangría y totalmente negado en ataque. Con la muñeca muy caliente y valentía desde el triple, Causeur, Carroll, Thompkins, Llull y, otras dos veces Carroll, protagonizaron la remontada y lograron la primera diferencia, que, aunque escasa entonces -de sólo tres puntos (34-37)-, sí daba ya a entender que el Real Madrid había vuelto, a base de defensa, carácter y oficio, para tener el domingo la oportunidad de volver a reinar en Europa.

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