Un bálsamo para Agustinos

Norris, en una imagen de archivo./Peio García
Norris, en una imagen de archivo. / Peio García

El conjunto leonés vence al colista a pesar de un pésimo tercer cuarto y sus opciones de permanencia ganan peso con un sobresaliente Bouzán en el tramo decisivo

DANI GONZÁLEZ

Sufrió pero cumplió. Agustinos Eras venció 91-81 al colista, Martorell, que ya ha certificado su descenso de categoría, y gana enteros en sus opciones de permanencia a expensas de lo que hagan sus rivales por este fin.

91 Agustinos

Carrasco (2), Bouzán (22), Norris (12), Kavas (14), Smith (11) – cinco inicial – Sanz (14), Vázquez (3), Diez (-), Fernández (-), De La Red (-), Cachón (-), Oliva (13)

81 CB Martorell

Guirao (20), Mazaira (10), Homs (14), Jofresa (6), Khalaf (10) – cinco inicial – De Pina (7), Bernadí (2), Diop (-), Mabior (4), Real (8)

PARCIALES
23-16, 44-34, 63-61, 91-81
ÁRBITROS
Sánchez Benito y Marqueta Gracia

Era una noche clave para Agustinos y Agustinos no quiso fallar a la trascendente cita. No valía otro resultado que no fuese ganar y los leoneses salieron fuertes e intensos desde el inicio. Liderados por Norris y Smith, los de Jorge Álvarez lograron pronto las primeras rentas.

A nivel defensivo, la intensidad local, unida a los errores de Martorell, permitieron que los catalanes sufrieran para anotar y la renta de los colegiales fuera ya de siete puntos al descanso, algo no muy habitual en el conjunto leonés, que sufre en los inicios de partido.

Agustinos hace hueco

El inicio del segundo cuarto confirmó esta sensación. Un parcial 4-0 de los colegiales obligó a Martorell a pedir tiempo muerto y sofocaron la dinámica de Agustinos parcialmente. Devolvieron este parcial, pero fue un pequeño espejismo.

El cuarto se movió con rentas en torno a los diez puntos para los de Jorge Álvarez, que contaron con un gran concurso de Sanz y Oliva en este periodo, donde destacaron en anotación, pero en el caso del base también en asistencias.

Remontada fulgurante de Martorell

En el tercer cuarto, Agustinos vivió su particular bajón que, más bien, fue una depresión. Martorell salió a jugársela con una presión a toda cancha mientras que los leoneses volvieron a la pista algo despistados. Esto se tradujo en una fulgurante remontada catalana con un parcial 5-21 en seis minutos que puso a los visitantes seis arriba, sin que el tiempo muerto pedido por Jorge Álvarez cuando Martorell tomó la delantera sirviera para algo.

El orgullo colegial salió a relucir en el último tramo de este cuarto. Los leoneses dieron un paso adelante en defensa, siendo más impetuosos en esta tarea. Veían que el partido se les escapaba con ocho puntos de desventaja en un cuarto en el que acabarían recibiendo 27 puntos. Pero con esta mejora defensiva y el lanzamiento exterior, liderado por Bouzán y Álvaro Sanz, Agustinos endosó un parcial 10-0 a Martorell para iniciar el último periodo por delante.

El inicio del cuarto fue igualado pero había un elemento diferenciador entre ambos equios. Bouzán había calentado la muñeca y, en los momentos clave, la sacó a relucir. El gallego, desde la línea exterior, fue capaz de mantener por delante a los suyos en los momentos más difíciles y la victoria, balsámica, se acabó quedando en León.

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