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Las bercianas reaccionaron tarde. / Olano

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A las puertas de la remontada

  • El Embutidos Pajariel Bembibre sucumbe ante un equipo en mala racha, el Cref ¡Hola! en un partido en el que las bercianas siempre fueron a remolque

Nada ayudó a la escuadra berciana, que se vio seriamente afectada por la baja de una de sus jugadoras de referencia, Ariel Edwards, cuarta máxima anotadora de la Liga y cuarta jugadora mejor valorada de la competición, que estaba lesionada después del choque en Zamora de la jornada anterior. Si a ello unimos la clara superioridad física de las interiores del CREF ¡Hola! (capturaron 15 rebotes más) y una sucesión de decisiones arbitrales al menos discutibles, tenemos el cóctel que decidió una contienda que supuso la cuarta derrota (61-67) de un Embutidos Pajariel Bembibre que aún sigue en la zona cómoda de la clasificación antes de viajar el próximo fin de semana a Gernika, una de las pistas más complicadas de la Liga Femenina.

No pudo mantener la escuadra dirigida por Fran García su buena racha en el Bembibre Arena, cuya afición abandonó este sábado el recinto con un regusto amargo. No sólo por la derrota, sino también por sentir cómo la pareja arbitral condicionó con sus decisiones y sus apreciaciones un encuentro en el que las jugadoras bembibrenses compitieron hasta el límite. Se sobrepusieron a la baja de Edwards, pero el cansancio acumulado en la recta final y la falta de rotaciones determinaron una derrota que deja la sensación de que la polémica actuación de los colegiados tuvo mucho que ver en el desenlace final.

Ya no es novedad, pues ya en el encuentro de la jornada anterior en Zamora los árbitros tuvieron un papel decisivo en el inicio de lo que parece una condena por la polémica generada injustificadamente tras la victoria ante SPAR Gran Canaria hace dos semanas. Esta vez, si cabe, es más sangrante por determinadas conductas repetitivas de una pareja arbitral que pareció aplicar el reglamento de forma interesada en acciones a priori fáciles de apreciar. Reiterados contactos sancionados con disparidad de criterio e infracciones no castigadas provocaron el enfado de una grada que despidió a los jueces de la contienda con sonoros abucheos. A sus chicas, nada que reprochar. Lo dieron todo en todo momento, y cuando parecieron tener el choque más cerca, la determinación arbitral supuso un nuevo obstáculo. A pesar de todo, tuvieron opciones hasta el final.

Dominio visitante

Y eso que empezaron mal. El primer cuarto, que acabó con sólo 6 puntos a favor, fue una losa de la que pareció imposible reponerse. Además, el dominio en el rebote ofensivo (10 en total en el primer acto) de las madrileñas fue también determinante en estos minutos iniciales, que concluyeron con el resultado 6-14 gracias, sobre todo, a la aportación de Sarah Imovbioh, que sumó 7 de sus 14 puntos en este primer acto y tuvo una actuación muy importante en un parcial que alcanzaría el 0-8 al inicio del segundo periodo.

En ese momento, la segunda personal de Monty obligó a Fran García a darle descanso, otro impedimento más para la remontada. Sin embargo, sus compañeras, empezando por la debutante Ekaterina Fedorenkova, apretaron los dientes, recortaron diferencias y forzaron a Antonio Pernas a solicitar un tiempo muerto. Los buenos minutos de Banks, que aportó 7 de sus 15 tantos en este segundo acto, pusieron, eso sí, mayor igualdad y obligaron al técnico visitante a pedir un nuevo receso. Una canasta de Destiny Williams, que acabaría con 18 puntos y 15 rebotes, y un triple de María Bettencourt volvieron a poner una distancia considerable (22-29) antes de la media parte.

Competitivad bembrirense y polémica arbitral

Volvieron las rojillas de los vestuarios con una piña que presagiaba que la unión volvería a hacer la fuerza y que el cambio de actitud iba a ser de una vez por todas visible. Las interiores locales empezaron a generar desde el 6,75 y el partido se volvió a apretar (35-37), aunque un triple de Pedrals volvió a detener las aspiraciones rojillas. Sin embargo, Banks, con cinco puntos consecutivos, volvió a poner las tablas (40-40) después de muchos minutos. Volvieron a anotar las madrileñas para recuperar la iniciativa en el marcador y una canasta de Monty casi sobre la bocina puso el 42-46 antes del tramo final.

Arrancó el asalto decisivo la escuadra local con nuevos bríos y consiguieron igualar de nuevo gracias a un 2+1 de Monty, que aportó 8 puntos en el último cuarto. Acabó con 21 tantos la capitana, que encontró una interesante colaboración en estos minutos en Dragana Svitlica -sumó en este periodo 4 de sus 13 puntos-, si bien después de esta igualada, las madrileñas volvieron a firmar una escapada gracias a la aportación de sus norteamericanas. Ambas acumularon 6 puntos en este cuarto decisivo y fueron fundamentales para mantener con un colchón importante la ventaja visitante, que al final fue de 61-67. Sonó la bocina y la hinchada local, soberana ella y visiblemente enfadada, decidió despedir a los árbitros con gritos de desaprobación por una actuación que los aficionados entendieron que no fue lo suficientemente imparcial para un partido igualado y que se decidió, según su opinión, fruto no sólo del desacierto de su equipo, sino también de las consideraciones arbitrales.