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Las bercianas aprovecharon su gran inicio de partido.
Las bercianas aprovecharon su gran inicio de partido.

liga femenina

Suspense con final feliz

  • Una canasta sobre la bocina de Edwards da la victoria a Embutidos Pajariel Bembibre, que ve como la fortuna se pone de su lado

El partido se puede resumir casi en tres segundos y medio. Cuando restaba ese tiempo para la conclusión, inició su posesión SPAR Gran Canaria y el balón le cayó a Michaela Stejskalova, que con bastante fortuna anotó un triple de ocho metros que puso en ventaja a su equipo (67-68). Restaba un segundo y tras un tiempo muerto, la jugada le quedó a Ariel Edwards, que lanzó desde cerca de la mitad de la pista a la desesperada en busca del milagro. Llegó cuando sonaba la bocina en forma de personal sobre la neoyorquina, que dispuso de tres tiros libres. Anotó dos y puso el definitivo 69-68 con el que el Embutidos Pajariel Bembibre cosechó su cuarta victoria en seis jornadas para seguir cerca de la cabeza de la Liga Femenina.

Sin duda, un final agónico para un encuentro en el que las de Fran García no fueron capaces de proponer su estilo de juego habitual, veloz, de transiciones rápidas, con ritmo y muy vistoso. Sólo en los primeros minutos, cuando fueron capaces de correr y tuvieron acierto en el tiro exterior, dominaron el choque, pero la defensa zonal planteada por Enrique Mederos colapsó el ataque rojillo desde el descanso y generó una constante sucesión de errores que a punto estuvo de provocar la primera derrota como local del curso de las bembibrenses ante un conjunto que cuenta por derrotas sus encuentros hasta el momento.

Gran Canaria frena el vendaval local

Y eso que el comienzo fue ilusionante. Las de Fran García, muy ‘enchufadas’, anotaban de tres en tres, con varios 2+1 y gran acierto desde el 6,75. Vega Gimeno y Brianna Banks, que sumaron 8 puntos cada una en estos minutos iniciales, protagonizaron un parcial de arranque que alcanzó el 12-0. Trató de contener el arrollador inicio el técnico canario y lo consiguió gracias, sobre todo, a una espectacular Mariam Coulibaly, que acabaría con un ‘doble-doble’ de 18 puntos y 19 capturas. Suya, de hecho, fue la canasta que puso el 23-13 con que acabó el primer cuarto.

En la continuación, Brianna Banks, que acabó con 19 puntos, se mostró muy inspirada y puso la renta local de nuevo en las dobles figuras, una ventaja que lograron administrar las bembibrenses, pese a no estar muy acertadas, hasta la media parte. 39-30 reflejó el luminoso del Bembibre Arena a la conclusión de los primeros veinte minutos después de un segundo asalto en el que la defensa canaria empezó a dar sus frutos y Dragana Svitlica, que anotó 7 de sus 13 puntos en este tramo del choque, estuvo especialmente acertada.

La suerte, de lado berciano

La vuelta de los vestuarios, ahora sí, confirmó lo que había sido un indicio. Pese al apoyo de una hinchada que volvió a llenar de color las gradas del Bembibre Arena, el ataque rojillo se diluyó en la efectiva defensa zonal canaria y las isleñas llegaron a igualar el marcador (48-48) después de haber estado por detrás todo el encuentro gracias, principalmente, a una Stejskalova que firmó 8 puntos en este cuarto. Ariel Edwards, que monopolizó con 11 tantos el bagaje ofensivo local durante el tercer periodo, se encargó de dar una exigua ventaja (50-48) antes del tramo decisivo gracias a un pleno desde la línea del 4,60.

Al comienzo del asalto definitivo, la imparable sucesión de errores por el bando local permitió las primeras ventajas visitantes, aunque las de Fran García seguían muy cerca. Tanto era así que recuperarían la iniciativa y parecieron tomar el control del duelo cuando, tras dos canastas de Banks y a falta casi de cuatro minutos para el final, se escaparon hasta el 65-59. Sin embargo, las canarias volvieron a igualar para que todo se decidiera en un final de infarto, prácticamente un cara o cruz, pese a que Svitlica adelantó a su equipo (67-65).

Con tres segundos por jugarse y posesión para las amarillas, el balón le cayó a Stejskalova que anotó un triple estratosférico a falta de un segundo. Se la tuvo que jugar Fran García después de un tiempo muerto y decidió que la jugadora llamada a la gloria sería Ariel Edwards, como cuando en su despedida en la temporada 2014-2015 certificó la victoria ante Conquero con un triple espectacular. La neoyorquina cogió el balón desde muy lejos y se la jugó, con la suerte de que una rival le hizo falta. Tres tiros, anota dos de ellos para acabar con 18 puntos y certificar un triunfo (69-68) que sabe a gloria por lo costoso que resultó. La suerte, en otras ocasiones esquiva, esta vez sí estuvo de lado bembrirense.