El Palacio no es un fortín

Spiljak sujeta a Álex Costoya./Peio García
Spiljak sujeta a Álex Costoya. / Peio García

El Abanca Ademar, pese a la sobresoliente actuación de Gonzalo Pérez con diez tantos, salva un punto ante Puerto Sagunto con un tanto 'in-extremis' de Costoya

DANI GONZÁLEZ

El Palacio ha perdido parte de su esencia. El polideportivo leonés ya no es el fortín de antaño y, de nuevo, ha dejado escapar puntos. El Abanca Ademar ha empatado 24-24 ante Puerto Sagunto... y gracias. Un gol de Costoya sobre la bocina salvó un punto para los maristas en un choque en el que destacaron Cupara y Gonzalo Pérez.

24 Abanca Ademar

Biosca; Jaime, Costoya (4), Pesic (1), Carou, Vieyra (1), Gonzalo (10) – siete inicial – Cupara (p), Simonet (3), Vejin, Juanín (2), Rodrigo (1), Piñeiro, David Fernández, Acacio (2)

24 Puerto Sagunto

Bruixola; Sifre (1), Querín (5), Inestrosa (3), Prendes (1), Spiljak (5), Folqués (4) – siete inicial – Chueca (p), Zmavc (2), Casanova (1), Moriñigo, Alegre (1), Fernández (1), Linares

PARCIALES
1-2, 5-4, 6-5, 8-8, 9-11, 11-12 (descanso), 14-14, 17-16, 19-16, 21-19, 23-21, 24-24 (final)
ÁRBITROS
Fernández Pérez e Iniesta Castillo. Excluyeron a Piñeiro, Juanín y a Acacio por parte del Abanca Ademar y a Zmavc, Moriñigo, Spiljak y a Folqués (2) por parte de Puerto Sagunto

Reacciones

El inicio de partido daba a entender que no iba a ser un partido plácido para el Abanca Ademar. El cuadro marista, parco en el estático, sufrió lo indecible para hacer daño a Sagunto. La defensa valenciana y el buen hacer de Bruixola bajo palos, que muchas veces ha sido un tormento para los leoneses, dejó con poca pólvora a los de Guijosa.

Puerto Sagunto se vino arriba. Eficaces y sólidos en ataque, anotaron con cierta facilidad ante un Abanca Ademar al que le costó entrar en partido. Hasta dos goles de ventaja tuvieron los visitantes, renta que se disipó con la exclusión de Zmavc. Un parcial de 3-0 para los de Guijosa puso por delante al cuadro local.

Pero fue algo pasajero, un espejismo. Lo cierto es que en defensa, el Abanca Ademar dio un paso adelante y estuvo con su puerta imbatida durante más de siete minutos. Pero cada ataque lleva implícito sufrimiento, atasco y muchas imprecisiones. Por ello no pudieron romper el choque pese a su buen hacer defensivo.

Primera opción para romper el partido

Superado el ecuador del primer tiempo, parecía que los de Guijosa iban a irse en el marcador. Con un 8-5, todo parecía dispuesto para que el choque se inclinara de lado marista y para que la segunda mitad fuera un trámite. Pero es el espíritu guerrero de Puerto Sagunto impidió que eso fuera así y sumió en una crisis al cuadro leonés.

Un parcial 1-7 para los valencianos puso por delante al cuadro visitante, que se fue con tres goles de ventaja. El partido comenzó a tomar tintes trágicos para un Abanca Ademar, que sacó su orgullo para maquillar el marcador antes del descanso con dos goles y una parada de Cupara desde los siete metros sobrre la bocina que dejó a los leoneses solo un tanto por debajo al término de la primera mitad.

Salió mejor el Abanca Ademar tras el descanso. Dos goles seguidos pusieron a los leoneses por delante. Pero volvió a ser un espejismo. De nuevo, Puerto Sagunto evitó que el Ademar tomara una buena renta a base de una defensa especialmente dura que cargó a los valencianos de exclusiones.

El Abanca Ademar no aprovecha sus ventajas

La seguridad defensiva seguía siendo clave en el Abanca Ademar que, aun así, no estaba logrando demasiado fiabilidad. Por ello, Cupara entró en portería, aunque la igualdad y la alternativa en la delantera seguían siendo la tónica.

Tuvo una vez más el Abanca Ademar la opción de romper el partido con otra renta de tres goles liderada por un excepcional Gonzalo Pérez, que anotaría hasta diez dianas en este partido. Pero Spiljak negó esta situación a los leoneses, con dos tantos consecutivos que volvieron a meter en partido a los visitantes.

El partido siguió en márgenes estrechos, pero con el Abanca Ademar siempre por delante, con dos goles habitualmente de ventaja en los que mucho tuvo que ver Cupara, un muro desde los siete metros, que solo encajó un tanto desde esta distancia.

Pero en los momentos finales, todo se complicó. Los brazos maristas volvieron a temblar, los errores reaparecieron y Puerto Sagunto empató y se puso por delante a falta de nueve segundos para el final. Una vez más, la épica salvó un punto para el Abanca Ademar con un gran gol de Costoya que sirvió para firmar un empate insuficiente para el cuadro marista.

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