El día de los horrores en el Palacio

Carou, en una jugada de ataque./Peio García
Carou, en una jugada de ataque. / Peio García

El Abanca Ademar cae en un partido nefasto en ataque e irregular en defensa ante Guadalajara en el que trató de remontar a base de garra y no de juego

DANI GONZÁLEZLeón

El Palacio parecía inexpugnable. Pero ya no lo es. El Barcelona lo profanó, pero también Guadalajara. El Abanca Ademar ha caído ante los alcarreños por 20-26 en un partido en el que un ataque espeso fue la tumba de un cuadro marista irregular en defensa, en un choque en el que los leoneses tiraron de garra y no de juego para tratar de dar la vuelta al marcador.

20 Abanca Ademar

Cupara (p); Mario López (2), Vieyra (2), Simonet (1), Piñeiro (2), Costoya (4), Juanín (5) – siete inicial – Biosca (ps), Vejin, Carou, Rodrigo (2), David Fernández (1), Juanjo Fernández (1), Jaime, Acacio, Pesic

26 BM Guadalajara

Hombrados (p); Benedito, Bozalongo (1), García (6), Montoya (2), Vigo (3), Agustín (2) – siete inicial – Eceolaza (ps), Parra (2), Mellado, Márquez (5), Sánchez-Migallón (3), Moya (2), Sedano, Celada, Vallés

PARCIALES
1-2, 4-2, 5-3, 7-5, 8-10, 9-12 (descanso), 11-14, 12-18, 14-19, 17-22, 18-23, 20-26 (final)
ÁRBITROS
Monjo Ortega y Soria Fabián. Excluyeron a Juanjo Fernández y a Carou por parte del Abanca Ademar y a Márquez (2), Sánchez-Migallón y a Bozalongo por parte de BM Guadalajara

Reacciones

Era un partido de defensas y se comprobó desde el inicio. Cupara y Hombrados rayaron a gran nivel desde el pitido inicial, con un ataque marista que, atascado, optó por buscar los extremos, donde Juanín y Mario no tuvieron demasiado acierto frente al veterano portero.

Pero era una partido tosco, trabado, en el que cada gol costaba un mundo. Hasta que, en dos grandes minutos defensivos, el Ademar logró meter tres goles aprovechando los contraataques.

La hora de las defensas...

Las defensas estaban siendo protagonistas. Muy protagonistas. El Ademar tuvo su portería impoluta durante diez minutos, los alcarreños durante ocho. Hubo muchos minutos en los que el marcador no se movía, hasta que lo hizo para dar al cuadro leonés su máxima renta, tres goles.

Pero Guadalajara resurgió. De la mano de un gran Hombrados, que impidió que los maristas lograran más ventaja, los manchegos fueron empezando a recortar la renta.

...y la hora 'continua' de Hombrados

Una exclusión en contra no fue suficiente para detener a Guadalajara, que con un parcial 0-4 se puso con dos goles arriba. El ataque marista no funcionaba, la defensa no era capaz de detener a los visitantes y los manchegos se fueron con tres goles de renta al descanso.

Tras el paso por vestuarios, el Guadalajara controlaba el marcador y era capaz de mantener la renta ante un Abanca Ademar que trató de salir fuerte para poner en apuros al cuadro alcarreño, que se mostró seguro y repleto de oficio.

Hombrados seguía a los suyo, desesperando al ataque marista y propiciando balones que el cuadro visitante aprovechó para empezar a cimentar la victoria, con una renta de hasta siete goles. Encontraron un hueco en el juego con el pivote, donde Javi García se hizo espacio una y otra vez para lanzar a los alcarreños al triunfo.

Nervios previos al desastre

Impaciencia, nervios. El desastre estaba entrando por la puerta del Palacio. Los tiempos muertos no tenían efecto, las imprecisiones se sucedían y las tomas de decisiones no eran las mejores. Y a todo esto se sumó la fortuna, ya que los palos no favorecieron al Ademar.

Lo intentó Guijosa con un cambio en defensa, pasando a un 5-1 con Jaime en el avanzado. Y atrás dieron un paso adelante que, en ataque, no se vio correspondido, ya que el posicional seguía siendo espeso, en el que se tiraba más de garra que de juego.

Finalmente, sucedió lo que parecía irremediable. Guadalajara se llevó los puntos, demostró estar en un estado de forma excepcional y el Abanca Ademar dejó claro que está en la situación opuesta, en un bache, del que esperan salir en Europa.

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