«Guijosa nunca ha dudado de nosotros»

Rodrigo y Gonzalo Pérez, a la derecha, durante el deporte(n)vivo. / Noelia Brandón

Rodrigo y Gonzalo Pérez Arce analizan en deporte(n)vivo la situación del Abanca Ademar en una semana crucial con los partidos ante Granollers y Elverum

LEONOTICIAS

Es una semana crucial para el Abanca Ademar. Granollers en Liga Asobal y Elverum en Champions son los próximos retos del conjunto marista que han analizado los hermanos Pérez Arce, Rodrigo y Gonzalo, en deporte(n)vivo.

Este mes de noviembre ha incrementado las opciones del cuadro leonés en todas sus competiciones después de un octubre «con altibajos». «Perdimos frescura y fluidez, pero ahora hemos vuelto a ser nosotros, con una gran defensa», explican los hermanos Pérez Arce, que recalcan que «Guijosa está a muerte con nosotros, sabe lo complicado que es compaginar las dos competiciones y nunca ha dudado de nosotros».

Ambos son una representación de la cantera leonesa en el Abanca Ademar, criados «en el patio de Maristas, con el Hermano Tomás», con una «estructura muy consolidada que nos ayuda a salir adelante» en el mundo del balonmano. El último producto de esta 'factoría' es Gonzalo Pérez, que recibió la noticia «estando en el Campeonato del Mundo de Georgia». «Estaba encantado, tenía ganas de volver para empezar cuanto antes», señala.

Recuerda que la presencia de su hermano Rodrigo le ayudó «porque no tenía la confianza suficiente con los compañeros». Por su parte, Rodrigo recalca que le «sorprendió» uan «apuesta tan firme por alguien tan joven». «Le di dos consejos: el primero, que obedeciera, y el segundo que estuviera tranquilo, porque teniendo calidad como tiene, iban a salir las cosas bien», afirma.

Juntos por primera vez

Y de esta manera es como Rodrigo y Gonzalo han jugado por primera vez juntos. «Son todo ventajas, aunque algunos días acabamos hasta las narices de vernos, porque estamos todo el día juntos», sostienen entre risas mientras comentan que ahora su madre «sufre el doble».

Son hermanos, pero uno es central y el otro extremo. «Envidio a Gonzalo cuando está tranquilo, en la esquina, sin que le agarren del cuello ni le empujen», bromea Rodrigo, al que responde su hermano pequeño: «estoy tranquilo en la esquina porque los primera línea no me pasan el balón».

Ahora llegan «dos finales», aunque solo piensan, de momento, en Granollers. «La Asobal es la prioridad, la Champions es un premio», insisten ambos que recuerdan que «nunca perdimos la cara a Europa», lo que les ha valido para jugarse el billete a octavos en la última jornada.

Contenido Patrocinado

Fotos