Ganar para volver a confiar

Simonet, en el partido ante Guadalajara./Peio García
Simonet, en el partido ante Guadalajara. / Peio García

El Abanca Ademar busca este domingo ante el Dinamo de Bucarest un triunfo que le haga recuperarse anímicamente de los últimos tropiezos y seguir con opciones en la Champions

DANI GONZÁLEZ

Hay un león herido llamado Abanca Ademar. Y ha sido lastimado en varias ocasiones consecutivas: Barcelona, Elverum, Skjern y Guadalajara. Por ello, su rabia y sus ganas de levantarse están creciendo y esperan soltar su zarpazo más feroz este domingo (18:00 horas) ante el Dinamo de Bucarest.

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Y es que el Abanca Ademar, repleto de garra y carácter, quiere levantarse, lamerse sus heridas y volver a ganar para volver a confiar. Ni más ni menos, Rafa Guijosa recalca que para salir del bache en el que están sumidos necesitan una victoria.

El triunfo será doblemente necesario en Bucarest. Perder significaría decir prácticamente adiós a la Champions, ganar supondría agarrarse a la competición europea. Y este Abanca Ademar, competitivo al máximo, no va a rendirse a las primeras de cambio.

En busca de una buena versión en ataque

Todo esto está en juego en Rumanía, donde los maristas tratarán de recuperar su paciencia y buen hacer en ataque, dejando atrás las imprecisiones en el lanzamiento y los momentos de precipitación que han protagonizado los últimos partidos.

Por supuesto, buscarán mantener el buen tono defensivo general, lastrado por minutos de desconcentración, para ayudar a Cupara y Biosca, en buen estado de forma. El resto de jugadores se han mostrado irregulares, tanto en defensa como en ataque, y en muchas ocasiones han tirado más de corazón que de juego como, por ejemplo, ante Guadalajara.

Jaime, duda para Bucarest

Con la duda de Jaime Fernández, aquejado de una sobrecarga en el isquiotibial, la responsabilidad del extremo izquierdo podría recaer al completo en Juanín García. Piñeiro tratará de dominar los seis metros mientras que Costoya y Vieyra deberán 'torpedear' a la defensa rumana desde nueve metros.

Ganar para volver a confiar, que no para volver a creer, porque la fe es innegociable en este Abanca Ademar que, como señaló Guijosa el miércoles, ha tocado fondo. Esperan haberlo hecho, pero para tomar impulso y reflotar con más fuerza todavía, para lo que una victoria europea sería un gran aval.

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