Otra epopeya sin final feliz

Costoya y N'Guessan luchan un balón. / Peio García

El Abanca Ademar cae con honor ante el Barcelona, en un partido en el que los azulgrana se apoyaron en Mem y N'Guessan, además de en el físico, para superar a los maristas

DANI GONZÁLEZ

Una epopeya es aquella historia de héroes legendarios que busca una hazaña sin igual. Y es lo que ha buscado el Abanca Ademar, frenar al invencible Barcelona. Pero sin final feliz. El cuadro marista ha caído 21-26 ante los azulgrana en un partido en el que los barceloneses minaron poco a poco la resistencia leonesa.

21 Abanca Ademar

Cupara (p); Mario López (1), Vieyra (4), Piñeiro (5), Carou, Costoya (4), Juanín (2) – siete inicial – Biosca (ps), Simonet (3), Vejin, Rodrigo (1), Fernández, Jaime, Gonzalo, Pesic, Acacio (1)

26 FC Barcelona Lassa

Pérez de Vargas (p); Tomás (1), Mem (8), Entrerríos, Syprzak (3), N'Guessan (6), Rivera (3) – siete inicial – Ristovski (ps), Ariño, Sorhaindo, Borges, Dolenec (2), Morros (1), Lenne (1), Aléix Gómez, Jallouz (1)

PARCIALES
2-2, 5-5, 6-6, 7-7, 8-9, 9-12 (descanso), 10-14, 12-14, 13-16, 15-20, 18-23, 21-26 (final)
árbitros
Raluy López y Sabroso Ramírez. Excluyeron a Carou por parte de Abanca Ademar y a Morros, Borges y a Mem por parte del Barcelona

Valiente y atrevido, el Abanca Ademar saltó a la pista del Palacio a defender su reino. No le importó que enfrente estaba el tirano blaugrana, ese que lleva 124 partidos seguidos imponiendo su ley en la Liga Asobal. Nada de es importaba. Sólo luchar, pelear, dejarse la piel en cada balón. Es decir, ser el Ademar.

El choque empezó con posesiones largas en ambos conjuntos y dos defensas que fueron entonándose. Los porteros tardaron en tocar balón, lo que provocó un intercambio de goles que no rompía la igualdad en el marcador.

Reacciones

El atrevimiento y la verticalidad marista, con un Vieyra muy confiado y un Costoya tirando de galones, metió en problemas a la defensa del Barça, que no sabía parar esa amalgama de amagos y velocidad.

Los franceses 'machacan' al Barça

En ataque, los blaugranas comenzaron a atascarse, pero tiraron de calidad. El brazo de Mem y el de N'Guessan salvaron la papeleta en los primeros minutos, en los que el Abanca Ademar tuvo varias oportunidades para ponerse delante que no aprovechó. Hasta que Costoya, en el minuto 15, puso el 8-7.

Fue la primera vez que los leoneses estuvieron por delante. Y ahí comenzó el 'show' de los porteros. Pérez de Vargas y Cupara se retaron para ver quién paraba más. El serbio se lució más, con intervenciones más espectaculares, pero el manchego cerró la trapa durante diez minutos que sirvieron a los de Pasqui para obtener la máxima renta del partido, un 7-9.

Tuvo que tocar piezas Guijosa, y dio la alternativa a los más jóvenes. Pesic, Jaime, Gonzalo, David Fernández y Rodrigo acompañaron a Costoya en el ataque leonés. Y consiguieron descolocar al cuadro barcelonés para golpearle con un parcial 2-0 en apenas un minuto y volver a empatar.

Pero el Barça se levantó, con más fuerza. Cerró de nuevo la defensa en el final de la primera mitad para instaurar una nueva máxima renta. El primer tiempo acabó con un 9-12 en el que Mem, con un 'fly', colocó la ventaja más abultada para los blaugranas en lo que iba de partido.

Reanudación esperanzadora

El inicio de la segunda mitad fue atascado en ambos ataques. Las dos defensas ofrecieron un nivel excelso, con un Cupara sobresaliente. Los leoneses mantuvieron al Barça sin anotar durante cinco minutos y se llegaron poner a un solo tanto de los blaugranas.

Pero fue lo más cerca que estuvieron de la victoria. Dika Mem, la gran pesadilla del Abanca Ademar, sofocó esta rebelión con dos goles rápidos y el retorno a los tres goles de ventaja.

Poco a poco las fuerzas en el cuadro leonés se fueron acabando y el Barça se comenzó a marchar. Cuatro, cinco hasta seis tantos. Había que jugársela, porque ni Guijosa ni el Ademar entienden el significado de la palabra rendición.

El Barça se va, Guijosa arriesga

Fue el momento de jugar con siete en ataque. Dos pivotes y una defensa personal sobre Costoya. Este era el nuevo escenario con el que Ademar trató de hacer daño al Barcelona pero una exclusión de Carou puso las cosas todavía más difíciles.

El cansancio, que se acrecentó con la escasa rotación en el cuadro leonés, también empezó a hacer mella. El ritmo bajó y el Barcelona lo aprovechó para que la victoria no se le escapara.

No hincó su rodilla el Abanca Ademar, pero no pudo lograrlo. Hasta el final peleó, hasta cuando se vio que no había opciones. Pero el rey de los terrenales no pudo con el extraterrestre azulgrana.

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