Cupara lidera el fin de la historia negra en Huesca

Vieyra, Costoya y Piñeiro, en una acción del partido./Rafael Gobantes / Heraldo de Aragón
Vieyra, Costoya y Piñeiro, en una acción del partido. / Rafael Gobantes / Heraldo de Aragón

El Abanca Ademar, con una sensacional actuación del meta serbio en la segunda mitad, gana por primera vez en cinco temporadas en la capital altoaragonesa

DANI GONZÁLEZ

Con la receta de siempre, defensa y correr, a la que se unió el acierto de los 'bombarderos', el Abanca Ademar conquistó una pista 'negra' para dar un paso más hacia el subcampeonato. El conjunto leonés, con una segunda mitad soberbia de Vladimir Cupara, venció a BM Huesca 21-25 y se acerca a ese 'trono de plata'.

21 BM Huesca

Jorge Gómez; Camas, Marcelo (5), Cruz (2), Carró, Bonanno (7), Pérez (3) – siete inicial – Arguillas (ps), Abadía, Val, Carmona (2), Ciric (2), Mira, Miana, Zungri

25 Abanca Ademar

Biosca; Gonzalo (3), Vieyra (7), Costoya (8), Simonet, Piñeiro (1), Juanín (1) – siete inicial – Cupara (ps), Vejin, Carou, Rodrigo (1), David Fernández, Jaime (3), Acacio, Pesic (1)

PARCIALES
1-1, 4-4, 5-8, 7-10, 12-12, 14-13 (descanso), 14-13, 14-16, 15-19, 17-19, 20-22, 21-25 (final)
ÁRBITROS
García Serradilla y Marín Lorente. Excluyeron a Bonnano por parte de BM Huesca y a Carou, Piñeiro y a Vieyra por parte del Abanca Ademar

Reacciones

El Huesca tenía claro su cometido: hacer un partido duro y trabado en el que el Abanca Ademar no tuviera ni una sola jugada fácil. En el inicio, lo demostraron con una defensa intensa y con mucho contacto que complicó la vida al Abanca Ademar.

Los dos ataques comenzaron desatinados y solo Vieyra y Costoya, con muchisima precisión desde nueve metros, daban vida ofensiva a los hombres hoy entrenados por Diego Dorado. La igualdad era más que clara, pero el choque pudo romperse cuando se acercaba al ecuador de la primera mitad.

El sonido del partido por Carlos García (Cope León)

Ademar quiere romper el partido, Huesca resiste

La defensa marista mejoró su nivel. Huesca encontró muchas dificultades para ver portería y, a la contra, el cuadro leonés logró una renta de tres goles, su primera ventaja importante. El choque entró entonces en un vaivén constante. Huesca se colocó a uno, el Abanca Ademar respondió con otro parcial 0-2 que devolvió la renta de tres goles, pero los altoaragoneses no habían dicho su última palabra.

Una vez más, los oscenses se levantaron. Los hombres de Nolasco lo hicieron con mucha fuerza y anotaron seis goles en seis minutos. Los aragoneses remontaron, se pusieron por delante, pero Abanca Ademar no les dejó coger renta. Al descanso, Huesca mandaba con un gol de ventaja.

Cupara desespera a Huesca

El cambio en la portería que puso sobre la cancha Diego Dorado en la reanudación fue fundamental. Cupara 'bajó la trapa' de la meta marista durante 13 minutos en los que no encajó ningún gol, deteniendo hasta tres siete metros y desesperando a un confiado ataque oscense.

El serbio insufló confianza al Abanca Ademar. La defensa se creció, liderada por Cupara, y el ataque fue, poco a poco, mejorando. Tardó cinco minutos en marcar el Abanca Ademar, hasta que Vieyra 'rompió el hielo' y Rodrigo, en la dirección, aceleraba el ataque leonés.

La ausencia de goles en contra lanzó al Abanca Ademar, que logró la máxima renta del partido con cuatro goles de ventaja. Solo hubo un pequeño bajón de Cupara en portería, justo a las puertas de entrar en los diez minutos finales, donde las estadísticas del serbio, que logró un 50% de acierto, bajaron sus datos.

Vieyra resuelve

Resurgió Huesca y se colocó a uno a falta a diez minutos. Pero no se hundió el Abanca Adeamr. No le temblaron las piernas, como en otras ocasiones. Para nada. Porque Fede Vieyra se encargó de llevar la responsabilidad del ataque y dar más y más opciones de triunfo a los leoneses a base de cañonazos.

Tres golazos del argentino cuando más podía sufrir el cuadro dirigido por Diego Dorado dieron cierta tranquilidad al Abanca Ademar. La victoria la amarró Gonzalo, a la contra, tras una gran recuperación leonesa, con el cuatro arriba que sentenciaba el choque.

Sin Mario López ni Juanjo Fernández, y sin la dirección de Rafa Guijosa. A todos estos impedimentos se supo reponer el Abanca Ademar para acercarse a ese segundo puesto y para romper una maldición en Huesca que duraba cinco años.

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