El Ademar olvida sus males en Zamora

Mario López, en una jugada del partido ante Zamora. / Emilio Fraile

El equipo marista brilla y pasa por encima de Zamora en un partido en el que lucieron Biosca y la defensa, logrando mantener la portería imbatida durante doce minutos

DANI GONZÁLEZ

Después de una decepción en Liga Asobal previsible ante el Barcelona y otra menos esperada en Champions ante Elverum, el Abanca Ademar se ha levantado. Y como las más feroces bestias, se ha levantado con mucha fuerza.

El conjunto de Rafa Guijosa ha pasado por encima del BM Zamora, al que ha ganado con un contundente 20-35 en el que ha destacado la defensa y el rendimiento de la 'segunda unidad' marista.

20 BM Zamora

Calle (p); Ceballos (2), Silva (2), Magadán (3), Prieto (3), Abalos (1), González – siete inicial – Posado (ps), Ruiz, Iriarte, Cano (1), Martín (4), Maide, Gómez, Alberto (2), Cangiani (2)

35 Abanca Ademar

Biosca (p); Mario López (3), Vieyra (4), Carou, Piñeiro, Costoya (6), Simonet (2) – siete inicial – Cupara (ps), Vejin (3), Juanín (7), Rodrigo (1), Juanjo Fernández, Jaime (1), Acacio (2), Gonzalo (1), Pesic (5)

PARCIALES
3-2, 5-5, 6-8, 8-10, 11-13, 12-17 (descanso), 12-20, 13-23, 16-25, 17-28, 19-32, 20-35 (final)
ÁRBITROS
Álvarez Mata y Bustamante López. Excluyeron a Abalos (2), Prieto, Alberto y Martín por parte de BM Zamora y a Carou (2) por parte de Abanca Ademar

Reacciones

Fuerte y tratando de defender su 'feudo', BM Zamora trató de llevar la batuta en los primeros minutos. Siempre por delante en los compases iniciales, los zamoranos trataron de hacer del partido un intercambio de goles con ataques en estático rápidos en los que sus primera línea se la jugasen o el balón llegara pronto a los extremos.

No estuvo cómodo en este inicio, no sabiendo cómo parar el ataque local. Pero mantuvo el tipo con un ataque acertado, liderado por la primera línea en estos instantes, para mantener siempre un marcador estrecho, con un gol de renta como mucho para los zamoranos.

La defensa mejora

Pero la defensa del Abanca Ademar se fue, poco a poco, adaptando a esta nueva circunstancia. Juanjo Fernández entró en pista, en su regreso tras la larga lesión que ha sufrido, Carou comenzó a mandar más que nunca y Biosca empezó a tocar balón.

Los goles zamoranos eran más contados. De hecho, en los primeros diez minutos marcaron cinco goles, en los veinte siguientes, siete. La defensa marista se había cerrado, el Abanca Ademar podía correr y jugaba con menos presión cada ataque posicional.

Llegó la primera renta favorable a los de Guijosa, de dos goles. Y la primera línea seguía rayando un gran nivel, pero también un Juanín con un gran nivel de acierto que acabó el primer tiempo con siete goles en su haber. Hasta cuatro goles de ventaja llegaron a tener los leoneses que, en la última jugada del primer periodo, provocaron un siete metros con exclusión que acabó con un marcador con cinco goles de ventaja para el Abanca Ademar.

Se rompe el partido

Con esta misma tónica salió el Abanca Ademar en la segunda mitad. Prolongó ese buen momento del final de la primera parte y, aprovechando la inferioridad numérica de Zamora, acabó de romper el partido. Poco a poco, la renta se fue ampliando. La portería funcionaba, el ataque era infalible.

Las rentas se iban agrandando. El cuadro leonés tenía el partido en su mano ante un rival que se había desconectado del partido, ayudado por un Biosca sensacional. El meta barcelonés, protagonista en los doce minutos en los que los maristas no encajaron goles, llegó hasta el 57% de efectividad bajo palos.

Un parcial de 0-8 fue el detonante de la máxima ventaja del choque, doce goles. En ese momento, Guijosa empezó a mover el banquillo, dando la alternativa a Gonzalo, Jaime, Acacio o Rodrigo, que entraron en cancha para dar descanso, ya pensando en el Skjern danés, choque del próximo domingo, a los Costoya, Simonet o Juanín.

Minutos de reivindicación

Con esta situación, el Zamora vio que no tenía nada que perder. Arriesgaron, a la par que el Abanca Ademar, con una renta tan amplia, redujo una marcha su ritmo, lo que ocasionó que la renta se estrechase levemente. Pero fue un espejismo, porque el hambre de este Ademar, de la segunda 'unidad' de este equipo, quiere más minutos y tiene ambición. Así que rápidamente la renta volvió a irse hasta los trece.

Acacio, Jaime, Gonzalo, Pesic... todos querían su gol. Todos querían lucir, todos querían demostrar a Guijosa que merecían más minutos. También Biosca, que acabó con un 46% de paradas, dejaron claro que todos quieren protagonismo en este equipo con una victoria sensacional en la que todos han participado.

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