El Abanca Ademar vuelve a amenazar a Europa

Juanjo Fernández, en una jugada de ataque./Peio García
Juanjo Fernández, en una jugada de ataque. / Peio García

El conjunto leonés, en un partido coral en el que vuelve a brillar Juanjo Fernández, se mete de lleno en la pelea por pasar de ronda en Champions tras ganar y llevarse el golaverage ante el Gorenje Velenje

DANI GONZÁLEZ

Había un sueño que era Europa. Y hacía escasamente un mes ese sueño parecía desvanecerse. Pero la rendición, el hincar la rodilla, el no pelear hasta que apenas queden fuerzas, no existe en el idioma del Abanca Ademar. Y una vez más lo han vuelto a demostrar, ya que el cuadro leonés se ha metido de lleno en la pelea por pasar de ronda en Champions tras ganar este sábado al Gorenje Velenje por 28-24.

28 Abanca Ademar

Biosca (p), Mario López (2), Vieyra (5), Simonet (1), Carou (2), Juanjo Fernández (6), Juanín (2) – siete inicial – Cupara (ps), Rodrigo, Piñeiro (1), David Fernández (1), Jaime (3), Acacio (2), Gonzalo (1), Pesic (1), Costoya (1)

24 Gorenje Velenje

Ferlin (p), Cehte (5), Medved (7), Haseljic, Ovnicek (3), Toskic (3), Drobez, Potocnik (1), Golcar (1), Markotic (1), Verdinek (1), Klec (1), Zaponsek (p), Tajnik, Brumen (1), Pejovic

PARCIALES
2-1, 5-3, 8-5, 11-7, 13-12, 15-13 (descanso), 17-13, 19-14, 21-16, 22-17, 25-20, 28-24 (final)
árbitros
Bartosz Leszczynski y Marcin Piechota (POL). Excluyeron a Vieyra por parte del Abanca Ademar y a Markotic, Cehte, Haseljic y Potocnik por parte del Gorenje Velenje

Reacciones

Era una final, un partido capital, una de las grandes citas europeas. Y este equipo, que ha madurado a una velocidad supersónica en las últimas dos semanas, estaba preparado para un evento de semejante nivel.

Desde el inicio del partido, la defensa del Abanca Ademar demostró ser la de antaño, la que enamoraba, la que parecía impenetrable. Y le costó tanto al Gorenje Velenje como para a una primera línea inspiradísima y liderada por un enchufado Juanjo Fernández.

Una versión más pausada

Los marista mandaron desde el inicio, con mucho juego con el pivote y una primera línea muy efectiva. Tranquilidad y ataques largos en el estático, buscando un hueco, con paciencia y sin prisa. Es un Abanca Ademar nuevo, la versión mejorada de este equipo que ahora atemoriza a todo el Grupo C de la Champions.

Hasta cuatro goles de renta llegó a tener en el ecuador de la primera mitad. El partido estaba transcurriendo relativamente tranquilo, sin sobresaltos, en dinámica ascendente. Pero el Gorenje Velenje tenía que reaccionar, y así sucedió.

Más información

Confianza en los malos momentos

Los eslovenos reaparecieron. Se colocaron solo a un gol. Pero la confianza de este Abanca Ademar es total. Tranquilidad, cero nervios y equilibrismo para mantenerse en el alambre, para no permitir que los balcánicos se pudieran poner por delante. Hasta que encontraron su momento para volver a irse y marchar al descanso con un renta un poco más holgada, de dos tantos.

Tras el descanso, el Abanca Ademar creció constantemente. Los de Guijosa se lo creían, la prueba de ello era un Juanjo Fernández al que le salía todo. Pero todos aportaban. Entrara quien entrara, lo hacía bien. La confianza era global, la moral era un bien común en un vestuario, el marista, que vive con una sonrisa constante.

Éxtasis final

Esto propició que la renta comenzara a crecer. Y que no parase. Cuatro, cinco y hasta seis goles de renta tuvo el conjunto marista. El doble reto, mayúsculo, de este encuentro, estaba conseguido. Había que ganar y, si era posible, poner de lado leonés el golaverage. Había que vencer por dos o más goles y el Abanca Ademar cumplió.

Algunos hablaban de que este equipo estaba muerto. Pero, pobres ilusos, que no recordaban que al Abanca Ademar hay que matarlo y rematarlo. Ya se ha levantado, de nuevo y está muy vivo en Europa. El león marista amenaza a Europa.

Fotos