Abanca Ademar vence a Bidasoa Irún con autoridad y sufrimiento

Costoya, en un lance del encuentro. / 7foto7

El conjunto leonés, liderado por Piñeiro y Biosca, suma el tercer triunfo en tres partidos en la dura cancha de Artaleku

DANI GONZÁLEZ

Con autoridad, pero una autoridad con sufrimiento. El Abanca Ademar ha vencido a Bidasoa Irún por 26-30 en un choque en el que siempre estuvieron por delante pero en el que no vieron la victoria cerrada hasta los dos minutos finales. Con escasa rotación en la primera línea y unos excelsos Piñeiro y Biosca, el cuadro de Guijosa ha sumado el tercer triunfo en tres partidos.

26 Bidasoa Irún

Ledó (p); Aldaba, Renaud (2), Azkue (4), Popovic (2), Redondo, Beltza – siete inicial – Zubiria (ps), Cavero, Vázquez-Andueza, Crowley (3), Nonó (1), Odriozola (10), Serrano (2), Muiña, Lancina (2)

30 Abanca Ademar

Biosca (p); Mario López (2), Vieyra (6), Rodrigo (4), Piñeiro (7), Costoya (6), Juanín (2) – siete inicial – Cupara (ps), Vejin, Carou, David Fernández, Jaime (1), Acacio, Gonzalo (1), Pesic (1)

PARCIALES
1-2, 1-4, 3-6, 4-9, 7-12, 11-14 (descanso), 13-17, 16-19, 18-22, 21-25, 24-27, 26-30 (final)
árbitros
Escudero Santiuste y Escudero Santiuste. Excluyeron a Redondo y a Beltza por parte de Bidasoa Irún y a Costoya y a Mario López por parte de Abanca Ademar
incidencias
Artaleku. Tercera jornada de la Liga Asobal

Comenzó con grandes sensaciones el Abanca Ademar. EL conjunto marista, con la novedad de Nacho Biosca bajo palos, arrancó el partido con una defensa sensacional. El meta catalán, junto a una 'muralla' que se mostró más sólida que nunca esta temporada, frenó el empuje de los locales, que solo anotaron un gol en los primeros diez minutos.

Reacciones

El ataque marista tampoco funcionaba a la perfección, pero el Abanca Ademar encontró un resquicio en el muro irundarra. La conexión con el pivote hizo daño a los de Jacobo Cuétara, con Piñeiro como 'matador', demostrando que el error de Velenje queda en el pasado y no le afecta moralmente.

Las defensas estaban rindiendo a gran nivel, ya que Ledó también era capaz de frenar los ataques pausados y largos de un Abanca Ademar constante y sólido. La defensa estaba funcionando como nunca y esto permitió a los leoneses lograr una renta de hasta diez goles con menos de diez minutos por jugarse en la primera mitad. El buen hacer atrás, unido a minutos de efectividad en ataque, estuvieron a punto de romper el partido.

Odriozola 'resucita' a Bidasoa

Pero no sería tan fácil 'acabar' con Bidasoa Irún. Los vascos no se rindieron y, de la mano de un 'explosivo' Kauldi Odriozola, pelearon para dejar la renta leonesa en tres goles al descanso, teniendo que empezar la segunda mitad con uno menos por la exclusión de Costoya.

El Abanca Ademar, pese a la inferioridad numérica, aguantó en el inicio de la segunda mitad, en la que Bidasoa Irún salió fuerte para tratar de aprovechar esta circunstancia. Pero el cuadro de Guijosa fue fuerte, se hizo valer, y mantuvo la renta.

El partido seguía su transcurso, los minutos pasaban pero un excelso Biosca evitaba que los irundarras se acercaran en el marcador. Los vascos querían acercarse, ponerse a dos en varias ocasiones, pero se topaban con el error o con el meta catalán.

La primera línea y Piñeiro, sostenes ofensivos

En ataque, llamó la atención la escasa participación de Acacio y Vejin en una primera línea que, especialmente con Costoya y Vieyra, sostenían al equipo, tirando de jugadas más verticales, o recurriendo a la 'electricidad' de Rodrigo.

Pero el que estaba brillando en ataque era un Diego Piñeiro estelar, que supo encontrar el punto débil de la zaga guipuzcoana para ser su 'terror', para golpearles cada vez que el balón llegaba a los seis metros.

Pero, al igual que Piñeiro estaba siendo un dolor de muelas para la defensa irundarra, la velocidad de Kauldi Odriozola lo estaba siendo para el Abanca Ademar, convirtiéndose en el revulsivo y sostén de los locales.

Siempre por delante, pero nunca con la sensación de que el partido estaba cerrado. Así vivió el Abanca Ademar su partido, con una autoridad clara en el marcador, pero con el sufrimiento que está implícito en el escudo leonés.

Solo respiró el cuadro marista en los minutos finales, con cinco goles de renta a falta de dos minutos. La tercera victoria en tres partidos. El Abanca Ademar sigue demostrando que quiere ser el mejor de los mortales y ni la Liga de Campeones merma la garra marista.

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