El Abanca Ademar recupera la moral antes de la 'final' del Skjern

Biosca trata de parar un siete metros./M.G.
Biosca trata de parar un siete metros. / M.G.

El conjunto leonés suma una trabajada victoria ante Puente Genil en un choque donde destacó la aportación ofensiva de Juanjo Fernández y Mario López

DANI GONZÁLEZ

Trabajo, sudor y rendención. Una vez más, Puente Genil fue una plaza complicada de conquistar, pero fue tomada una vez más por las tropas maristas. El Abanca Ademar peleó, sufrió y venció ante los cordobeses por 22-25.

22 Puente Genil

Oliva (p), Cuenca (4), Rudovic (4), Moreira, Moyano (6), Bujalance, Muñoz – siete inicial – De Hita (ps), Jiménez (3), Moya (1), Revin, Vázquez, Podadera, Melgar (1), Almeida (3)

25 Abanca Ademar

Biosca (p), Mario López (6), Vieyra, Carou (1), Simonet (2), Juanjo Fernández (5), Juanín (1) – siete inicial – Cupara (ps), Rodrigo (1), David Fernández (2), Piñeiro (2), Jaime (3), Acacio, Gonzalo, Pesic, Costoya (2)

PARCIALES
1-1, 4-3, 6-4, 7-6, 9-9, 11-11 (descanso), 11-13, 15-14, 17-18, 19-21, 22-23, 22-25 (final)
árbitros
Álvarez Mata y Bustamante López. Excluyeron a Almeida, Jiménez y a Revin por parte de Puente Genil y a Carou por parte de Abanca Ademar. Descalificó con tarjeta roja a Almeida (min. 33)

Reacciones

Desde el inicio, ambos conjuntos dejaron claro que las defensas iban a imponerse, que iba a ser un choque duro y que el marcador sería corto. Pocos goles en los primeros minutos fueron la 'avanzadilla' de esta tendencia, en la que Puente Genil mandaba en el luminoso.

Los cordobeses se pusieron por delante e impusieron su ley. Oliva comenzó a sacar todo su repertorio de paradas, desesperando incluso a un poco atinado Juanín que no era capaz de superar al meta de los andaluces. Tanto fue así que los maristas estuvieron siete minutos sin marcar, lo que aprovechó Puente Genil para irse por tres de diferencia.

Reacción marista

Guijosa paró el partido cuado los locales alcanzaron esta renta, en el ecuador de la primera mitad. Costoya y David Fernández, junto con Jaime en el extremo, refrescaron el siete marista y hubo un inicio de reacción. Abanca Ademar se colocó a uno, Biosca empezó a entonarse y el camino se enderezaba poco a poco.

Sin agobios ni prisas, Abanca Ademar igualó el choque en el tramo final de la primera mitad, e incluso se puso por delante. Costoya y Mario López lideraban el escaso apartado goleador marista en un choque que se iba a decidir por el acierto de los primeras líneas de ambos conjuntos.

Igualdad y más igualdad. Ninguno de los dos equipos lograba marcharse en el marcador. Hasta los postes jugaban a favor del equilibrio, ya que el travesaño repelió un lanzamiento de Jaime que podía suponer el dos arriba de los leoneses que tuvieron, con un golpe franco con el tiempo cumplido, la opción de irse al vestuario, en el descanso, por delante.

Inicio con vaivenes

La reanudación también empezó con pocos goles, con las defensas más fuertes que los ataques, con poco caudal ofensivo efectivo. David Fernández fue el encargado de romper esta mala dinámica de ambos conjuntos en una jugada en la que fue derribado por Almeida, que fue descalificado por esta acción.

Todo esto afectó al ataque cordobés, parado, neutralizado durante nueve minutos, sin ser capaz de superar a Cupara, que entró tras el descanso, y el Abanca Ademar se puso dos arriba.

Pero, pese a las inferioridades, Puente Genil reaccionó. Con un 4-1, pese a dos exclusiones, los andaluces estaban de nuevo por delante. Pero el partido pasó a ser esto, un toma y daca, un vaiven de sensaciones, de acierto, de precisión de un bando a otro.

Juanjo y Mario, infalibles

Liderados por un imponente Juanjo Fernández y un infalible Mario López, Abanca Ademar comenzó a mandar, definitivamente, en el partido. De nuevo dos arriba, los leoneses tenían varias bolas para ponerse con tres de renta, pero no lograban romper esa barrera.

Y la desesperación por no acabar de finiquitar el partido afectó a un ataque que vivió, en los minutos finales, unos instantes de estrés, imprecisiones y pérdidas que volvió a meter a Puente Genil en el partido.

Pero, entonces, el principal aval de este equipo volvió a aparecer. La defensa cerró las puertas de la victoria a los cordobeses, a lo que colaboró la precisión de Costoya, Rodrigo, que había dado un ritmo distinto al ataque leonés, y Piñeiro, con los goles que cerraron el triunfo leonés.

Ahora, el Abanca Ademar ya piensa en la gran cita de lo que va de temporada. El Skjern visita este sábado el Palacio (19:30 horas) en un partido que será fundamental para saber si los de Guijosa estarán o no en la siguiente ronda de Champions.

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