El Abanca Ademar presenta su candidatura al segundo puesto a base de carácter y épica

Juanjo Fernández, en un ataque ante Granollers./Peio García
Juanjo Fernández, en un ataque ante Granollers. / Peio García

El conjunto leonés remonta, con un gol de Simonet en el último segundo, y vence a Granollers en un partido igualado en el que los maristas mandaron en el marcador durante casi todo el tiempo

DANI GONZÁLEZ

La épica y el carácter son dos cualidades intrínsecas en el Abanca Ademar. Y el cuadro marista ha hecho gala de ellas para vencer en un partido igualadísimo ante Granollers por 32-31 con un final vibrante en el que Granollers volvió a vestirse de héroe.

32 Abanca Ademar

Biosca (p), Mario López (5), Vieyra, Piñeiro (3), Simonet (3), Juanjo Fernández 83), Juanín (1) – siete inicial – Cupara (ps), Carou, Rodrigo (2), David Fernández 82), Jaime (1), Acacio (1), Gonzalo (3), Pesic, Costoya (8)

31 BM Granollers

Almeida (p), Cabanas (2), Monteiro, Cañellas (4), Bernatonis (6), Figueras (6), Resina (9) – siete inicial – Guardia (ps), Porras (1), Pérez, Marc García, Ferrer, Valera, Vukasin, Márquez (3)

PARCIALES
1-2, 4-6, 9-9, 13-10, 16-13, 18-15 (descanso), 21-19, 25-22, 27-24, 28-27, 29-29, 32-31 (final)
ÁRBITROS
Muro San José y García Mosquera. Excluyeron a Juanjo Fernández, Costoya y a Carou por parte del Abanca Ademar y a Marc García (2), Ferrer, Figueras (2) y a Márquez por parte de BM Granollers. Expulsó a Álvaro Cabanas (min. 50) por parte del BM Granollers

Frío, como el tiempo. Así comenzó Abanca Ademar su partido ante Granollers. Pero el ataque vallesano tampoco inició el choque a toda velocidad. Lento, con poco ritmo y con las defensas haciéndose gigantes, los primeros minutos fueron parcos en goles y velocidad, pero con los catalanes mandando en el marcador.

Solo Mario López sostenía al ataque marista, que en posicional sufría ante un Granollers que fue progresando. Y lo hizo antes que Abanca Ademar, llegando a tener dos goles de ventaja que obligaron a Guijosa a pedir tiempo muerto. Había detalles a corregir en un partido que había ganado en viveza.

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Llegado el ecuador del choque, los maristas se lanzaron. Ese parón solicitado por Guijosa vino bien al cuadro leonés, que empató primero, liderados por Mario López, que acabaría la primera parte con cinco goles. Luego remontó, con un acertado Costoya y culminó un parcial 7-1 en ocho minutos con un tanto de Piñeiro que ponía cuatro arriba a los leoneses.

El Ademar trata de romper el partido

Esto lanzó al Abanca Ademar y asentó los cimientos para lograr la victoria. El cuadro leonés había logrado el objetivo, tomar una pequeña renta que obligara a los vallesanos a arriesgar.

El final de la primera mitad mantuvo este ritmo frenético, con tanteadores alto y una figura comenzando, un día más, a sobresalir. Nacho Biosca, con un 42% de acierto bajo palos, desesperó al ataque catalán, que no pudo igualar la precisión de la ofensiva marista, lo que propició una ventaja de tres goles para el Abanca Ademar al descanso.

Parecía que podía ser un partido plácido. Pero Granollers, ese otro equipo que componía la alternativa a la segunda plaza junto con el Abanca Ademar cuando Naturhouse era el 'mejor de los mortales', no se iba a rendir. En espíritu, es similar a los leoneses y bajar los brazos no entra en sus planes.

Tira y afloja en busca del triunfo

La defensa vallesana mejoró, el ataque marista se atascó. Los catalanes se acercaban en el marcador y solo un inspirado Costoya mantenía un buen tono ofensivo. Granollers se acercó y podía empatar, pero los de Guijosa no se lo permitían.

El técnico madrileño tiró de recursos, utilizó todos sus efectivos. Rodrigo entró en cancha para dar 'chispa' a la primera línea marista, atorada. Y el Abanca Ademar se fue con tres goles de ventaja de nuevo.

Pero Granollers había visto cerca igualar o remontar el partido. Querían lograrlo, querían tumbar al Abanca Ademar en el Palacio. Y volvieron a recortar distancias, tanto que empataron y remontaron.

El 'golpetazo' de Jaime Fernández y la épica de Simonet

La nota negativa, en este proceso, fue la lesión de Jaime Fernández. El extremo, al tratar de hacer un fly, chocó con el exmarista Álvaro Cabanas, que fue expulsado en esta jugada, y cayó en mala postura. Fernández se quejaba del cuello, y fue retirado de la cancha en camilla y con collarín.

Con Granollers por delante, Abanca Ademar siguió rebuscando en su particular baúl de recursos una solución. Y encontraron una: la épica. Con Simonet vestido de héroe, el cuadro marista empató (31-31) con 45 segundos por delante.

La jugada vallesana acabó con un siete metros que lanzó Resina. Pero Cupara volvió a hacerse gigante y el balón se fue por arriba. Apenas tenía 20 segundos el Abanca Ademar para vencer. Y, cuando la bocina amenazaba con sonar, apareció de nuevo Simonet para, con una vaselina, dar un triunfo vital al cuadro leonés que presenta, definitivamente, su candidatura al trono de plata de la Asobal.

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