El Abanca Ademar muestra su cara más solvente

Lance del partido./Carlos García
Lance del partido. / Carlos García

El conjunto marista vence con comodidad a BM Benidorm en un choque en el que siempre mandaron y con una primera mitad con muchos goles

DANI GONZÁLEZ

Quedaban tres pasos por dar y el primero ya se ha completado de forma cómoda y solvente. El Abanca Ademar ha vencido a Benidorm 23-28 en un partido con dos mitades muy diferenciadas en las que el cuadro marista se supo adaptar a los ritmos ofensivos que se dieron.

Advirtió Guijosa en la previa del partido del poderío de la primera línea de Benidorm y el madrileño, un hombre inteligente, lo hacía por algo. El conjunto valenciano, desde el primer minuto, puso toda su confianza ofensiva en los lanzamientos desde nueve metros a los que Cupara y la defensa marista sufrieron para parar.

24 BM Benidorm

Mijuskovic; Esteban (2), Grau (2), Robles (3), Salinas (1), Rivero (5), Cuartero (3) – siete inicial – Makaria (ps), Marchán (1), Simonet, González (2), Santamaría, Paván (3), Rodríguez, Corzo (2)

29 Abanca Ademar

Cupara (1); Juanín (4), Costoya (1), Simonet (3), Carou, Vieyra (5), Mario López (2) – siete inicial – Biosca (ps), Vejin, Jaime (2), Rodrigo, Piñeiro (1), David Fernández, Acacio (5), Gonzalo (1), Pesic (4)

PARCIALES
2-3, 4-7, 8-10, 10-14, 12-15, 13-17 (descanso), 15-19, 17-21, 18-23, 21-24, 22-26, 24-29 (final)
ÁRBITROS
Pascual Sánchez y Luque Cabrejas. Excluyeron a Rivero por parte de BM Benidorm y a Pesic, Vieyra y a Carou por parte de Abanca Ademar. Expulsaron a Cupara, del Abanca Ademar.

Reacciones

Pero si el Benidorm quería un duelo de 'bombarderos', Abanca Ademar no se iba a echar para atrás. Los primeros minutos del partido fueron un cara a cara entre las primeras líneas, comandada en el caso marista por Simonet y Vieyra, con Costoya más en un segundo plano. Una efectividad máxima en ambos conjuntos hacía prever un partido de alto tanteador, pensamiento que se fue materializando.

Cupara tocó el primer balón rozando el minuto 5 y ahí fue cuando el Abanca Ademar se puso por delante. No soltaría la cabeza en todo el partido. Porque el partido pasó a ser un toma y daca en el que el cuadro marista no fallaba y el Benidorm lo hacía muy poco, pero ese pequeño porcentaje de error, o de acierto de la defensa leonesa, marcaba las diferencias.

Resumen del partido por Carlos García (Cope León)

Sangría total de goles

Los goles caían de ambos lados y cada vez más actores se sumaban a la función goleadora marista. Tal era el duelo de tantos que apenas nadie se percató de que Costoya estuvo casi 15 minutos sin marcar cuando suele ser el líder en este aspecto estadístico.

Benidorm no era capaz de detener al Abanca Ademar, los maristas detenían poco a los alicantinos. Cupara, que tiene esa 'estrella' para determinadas jugadas, sacó varias bolas clave y propició varios contraataques que pusieron tranquilidad en muchos momentos para los maristas.

La renta se movió entre los dos y los tres goles para los leoneses, que buscaron colocar a Jaime Fernández en el avanzado para tratar de frenar a la primera línea de Benidorm. La sangría de goles en ambas porterías continuó, pero a menor ritmo en el tramo final de la primera mitad. Makaria entró en la meta local, deteniendo varios balones, y Cupara se entonó en estos minutos.

Un contraataque en la última jugada de la primera mitad, la seña de identidad más clara de la identidad marista, lanzó al Abanca Ademar a irse al descanso con su mayor renta del partido hasta el momento, cuatro goles.

Los porteros toman protagonismo

En la segunda mitad, se frenó el ritmo goleador. Abanca Ademar siguió mandando, con hasta cinco goles de ventaja en un periodo en el que los porteros comenzaron a tomar protagonismo. Las defensas se plantaron y Makaria superó el 40%, mientras que Cupara rebasó el 30% de acierto.

El Abanca Ademar estuvo cómodo, siempre con cuatro o cinco goles de ventaja. Incluso Cupara marcó un tanto en una jugada curiosa. Lanzó un pase largo para Pesic ante la bronca de Guijosa por precipitarse, pero Makaria también actuó más revolucionado de lo ideal y el balón le rebasó.

Los leoneses resistieron a los intentos alicantinos, incluso a una doble inferiorirdad numérica a causa de una exclusión de Vieyra y una roja a Cupara en un intento de interceptar un pase. Con un parcial 1-1, los maristas salieron vivos.

Con la expulsión al serbio, entró Biosca en cancha en los minutos en los que Benidorm se lo reyó. A tres goles, los alicantinos veían que podían llegar al tramo final de partido con opciones. El catalán evitó mayores problemas con sus reflejos, con varias paradas y, sobre todo, con su intimidación desde los siete metros: detuvo tres lanzamientos desde esta distancia seguidos.

Los minutos finales fueron relativamente cómodos para el cuadro leonés, que entró en los últimos cinco minutos de partido con cinco tantos de ventaja. El segundo puesto está sesenta minutos más cerca y ya solo quedan dos finales para certificar una nueva presencia en Champions. Ahora, los leoneses ya pueden pensar únicamente en la Copa del Rey.

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