El Abanca Ademar se desinfla en Logroño

Juanjo y Carou tratan de frenar a Juan Castro./
Juanjo y Carou tratan de frenar a Juan Castro.

El conjunto leonés, cansado y espeso, cae ante el CB Logroño en un partido en el que fueron de más a menos y no aguantaron el ritmo y la intensidad de los de Jota

DANI GONZÁLEZ

El Abanca Ademar no sale del bache. El conjunto marista ha caído ante Logroño por 32-29 pese a un gran inicio de partido. El cuadro leonés, al que parece faltarle una pizca de aire, ha pagado los esfuerzos de unas últimas semanas muy ajetreadas y no ha podido con un rival muy serio que fue de menos a más.

32 Logroño

Aguinagalde (p), Chiuffa (5), Montoro, Kukic (6), Garabaya, Sánchez-Migallón (1), Ángel Fernández – siete inicial – Krupa (p), Kusan (6), Del Arco (3), Castro (5), Paredes, Cadarso, Garciandia (6), Romeo

29 Abanca Ademar

Cupara (p), Juanín (4), Juanjo Fernández, Simonet (1), Piñeiro (3), Vieyra, Mario López (3) – siete inicial – Biosca (p), Vejin, Carou, Rodrigo, David Fernández (6), Acacio (5), Gonzalo, Pesic, Costoya (6)

PARCIALES
0-2, 1-5, 3-6, 8-11, 13-14, 16-15 (descanso), 18-17, 20-20, 24-21, 25-23, 28-25, 32-29 (final)
árbitros
Monjo Ortega y Sori Fabián. Excluyeron a Sánchez-Migallón, Juan Castro y a Garabaya por parte del CB Logroño y a Carou y a Vejin por parte del Abanca Ademar

Reacciones

El Abanca Ademar salió a la cancha del Palacio de los Deportes de Logroño con una marcha más. Intensísimos en denfesa, echaron abajo todos los ataques riojanos, que no lograron marcar en los primeros cinco minutos de partido.

En cambio, los maristas habían encontrado una fuga de agua en la zaga logroñesa: la conexión con el pivote. Piñeiro ganó una y otra vez la batalla en los seis metros a Rubén Garabaya en este inicio de partido y, con Simonet brillando, hizo mucho daño a los locales.

Inicio fulgurante

Rápidamente, la renta marista se fue a los cuatro goles, evitando que Logroño estuviera a gusto. Solo un leonés, Juan Castro, sostenía a los de Jota en este inicio de partido. Pero, poco a poco, los riojanos iban despertando.

Tuvieron la opción de colocarse a dos goles de los leoneses, pero entonces apareció Cupara, que estaba realizando un partido sensacional, para lograr una nota mayor deteniendo un siete metros. El serbio había rendido a gran nivel en este arranque de partido, ayudado por una sensacional defensa, y lo corroboró con esta intervención.

Kukic inicia la remontada

Pero Logroño, que ya había calentado motores, se encomendó a Kukic y la ventaja leonesa comenzó a descender. Se estableció en los dos goles, momento en el que se produjo un intercambio de golpes donde David Fernández y Costoya lideraban al cuadro leonés, con el central serbio y Garciandia haciendo lo propio en el cuadro local.

Pero los fallos en los ataques maristas y el acierto, motivado también por el subidón moral de verse cerca en el marcador, de Logroño, ocasionó que los de Jota se pusieran por delante en el marcador en la última jugada de la primera mitad (16-15).

La segunda mitad comenzó con igualdad. Los maristas aguantaron el primer envite de los riojanos, que trataron de romper el partido pero vieron como el conjunto marista equilibraba el marcador en estos primeros compases.

Logroño rompe el partido

Esto no fue suficiente para que los riojanos dejaran de intentarlo. Aprovecharon los momentos malos de Abanca Ademar, que tuvieron un gran bache en el ecuador de esta segunda mitad, para irse cuatro arriba. La conexión con el pivote era ahora el arma de Logroño, que estaba haciendo mucho daño a los leoneses, junto con el lanzamiento de un Garciandia en estado de gracia.

En el otro área, los errores, las pérdidas y las grandes intervenciones de Krupa favorecieron a los de Jota, que establecieron esta renta para vivir unos minutos relativamente tranquilos.

Ademar arriesga, sin éxito

Pero Abanca Ademar volvió a la carga y redujo la distancia a dos goles, donde se estabilizó durante unos minutos. Una exclusión de Vejin no sirvió para que los de Guijosa se desengancharan del partido, pero también los dos minutos señalados a Juan Castro fueron suficientes para dar vida a los leoneses en el partido.

Solo Acacio dio algo de esperanza a los maristas en este tramo final. El brasileño se echó el equipo a las espadas, tomó la responsabilidad ofensiva y ganó en confianza para mantener el pulso con Logroño. Pero en el balón clave, en el que los leoneses se podían colocar a uno a falta de tres minutos, erró un pase que fue la sentencia. Chiuffa, a la contra, anotó y dejó la victoria de la do riojano.

Nuevo tropiezo del Abanca Ademar, el segundo consecutivo esta temporada, para un equipo que necesita vacaciones. Las piernas pesan, el ataque es más espeso y la acumulación de partidos se está notando en un final de año especialmente ajetreado para el cuadro de Rafa Guijosa.

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