El Abanca Ademar casi se complica la vida

Acacio, en un lance del partido./Peio García
Acacio, en un lance del partido. / Peio García

El conjunto leonés, que fue ganando de hasta 10 tantos ante Zamora en un choque plácido y muy controlado por los de Guijosa, sufrió en el tramo final con los visitantes a tan solo tres tantos de los maristas

DANI GONZÁLEZLeón

Un partido plácido, excesivamente controlado, que al final acabó dando un pequeño susto al Abanca Ademar. El cuadro leonés venció 30-26 a BM Zamora en un choque en el que fue ganando de hasta 10 goles, renta que se dilapidó en el tramo final de encuentr.

Con bajas obligadas como la de Mario López y Juanjo Fernández, y otros jugadores como Juanín García entre algodones, participando solo para lanzar los siete metros, era una oportunidad para aquellos que no tienen tantos minutos. Un día para demostrar, para sacar a relucir ese fondo de armario marista, que rotó mucho durante todo el partido.

30 Abanca Ademar

Biosca (p); Gonzalo (5), David Fernández (1), Piñeiro (2), Pesic (1), Costoya, Jaime Fernández (5) – siete inicial – Cupara (ps), Simonet (1), Vejin (5), Juanín (4), Carou, Rodrigo (1), Vieyra (3), Acacio (2), Casqueiro

26 BM Zamora

Calle (p); Cangiani, Cano (1), Magadán (6), Martín (3), Ábalos, Prieto (1) – siete inicial – Posado (ps), Ceballos (2), Ruiz, Iriarte (4), Maide (1), García, Gómez (2), Alberto (5), González (1)

PARCIALES
4-2, 6-4, 8-6, 12-7, 12-9, 17-9 (descanso), 20-11, 23-13, 25-16, 26-19, 28-24, 30-26 (final)
ÁRBITROS
Rodríguez Estevez y Rosendo López. Excluyeron a Acacio, Simonet, Piñeiro y a Jaime Fernández por parte del Abanca Ademar y a Ábalos (2) y a Iriarte por parte del MMT Seguros Zamora

Reacciones

Jaime Fernández y Biosca lideraron el inicio del partido. El extremo anotó los tres primeros goles leoneses en un arranque con intercambio de tantos entre ambos contendientes que rápidamente se encargó de cortar de raíz Nacho Biosca.

El meta catalán, en su enésima exhibición de esta temporada, comenzó a tocar balón, a ganar confianza y a convertirse en una pesadilla para los zamoranos.

Audio del partido por Carlos García de Cope León

Costoya da el susto

Poco a poco, el Abanca Ademar fue ganando terreno, aportando mucho desde los extremos y no tanto desde una primera línea mucho más controlada por los visitantes. La mala noticia fueron las molestias de Álex Costoya, que salió de la pista pasado el minuto 10 de juego y fue atendido por los médicos maristas con una sombra de preocupación recorriendo todo el Palacio.

Los maristas lograron alcanzar una renta de cinco goles, con Biosca siempre como 'freno' a los ataques zamoranos, que lograban confeccionar buenas jugadas pero se topaban con el inspiradísimo meta catalán.

Esta situación desembocó en pequeños síntomas de relajación en los hombres de Guijosa, que recibieron un parcial 0-2, algo que el técnico madrileño detuvo con un tiempo muerto que surtió efecto.

Imperial Biosca

Tras esta parada técnica, los leoneses, encabezados por un gran Pedrag Vejin, lograron endosar un parcial 5-0 a Zamora hasta el descanso mientras Biosca seguía engordando sus estadísticas, superando el 59% de acierto bajo palos al término de la primera mitad.

En la segunda mitad, el guión fue similar. Biosca siguió a lo suyo, parando y desesperando a un Zamora que no sabía cómo superar al guardameta barcelonés, en una de sus noches más inspiradas con el Abanca Ademar.

La renta leonesa mantuvo su tendencia de crecimiento en unos minutos en los que Rodrigo, Acacio, Vejin o Gonzalo tenían la oportunidad de exigir a base de buen juego más participación en el equipo a Rafa Guijosa.

La ventaja, que llegó a los diez goles, comenzó a decrecer a partir del ecuador de la segunda mitad. El Abanca Ademar dio el partido por ganado, tanto que el final no fue tan plácido como cabía esperarse.

Incertidumbre final

A falta de ocho minutos para el final, Zamora endosó un parcial muy favorable para los visitantes, que se colocaron a cinco tantos de los maristas, lo que obligó, de nuevo, a pedir tiempo muerto a Guijosa.

Pero los nervios pasaron por encima de la confianza leonesa. Los zamoranos, sin nada que perder y con la dinámica de su lado, pusieron en vilo el corazón del Palacio poniendo un 28-25 a falta de menos de cuatro minutos para el final. Guijosa volvió a parar el partido.

El orgullo y el corazón leoneses valieron para frenar la reacción zamorana, con una parada más de Nacho Biosca desde la distancia que le faltaba, los siete metros, para cerrar un triunfo importante, pero que se complicó más de lo esperado.

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