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Los maristas se colocan segundos. / 7foto7

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El Abanca Ademar vuelve a ser el rey terrenal

  • El Abanca Ademar recupera la segunda plaza de la Liga Asobal con una solvente victoria 24-29 ante el BM Granollers

En los grandes escaparates, el Abanca Ademar se crece. Las citas importantes, los rivales de aúpa, los escenarios imponientes le 'ponen' al equipo de Guijosa, que lo ha vuelto a demostrar en Granollers. El conjunto leonés se ha llevado la victoria de tierras vallesanas con un sólido 24-29.

En un partido a pocos goles, el Abanca Ademar se mueve como nadie. Lo sabía Granollers que, entonces, planteó un partido de ida y vuelta, rápido, para tratar de desestabilizar a los de Guijosa. El cuadro marista aceptó el duelo, se puso el mono de trabajo y el inicio del choque fue un intercambio de golpes entre ambos contendientes.

Poco a poco, los de Guijosa le cogieron gusto a este escenario. Más y más cómodos, confiados tras el gran inicio en ataque, solo tenían que cerrar algo más la defensa. Y lo lograron. El ataque vallesano ya no estaba tan engrasado, las 'torres' leonesas se hacían cada vez más grandes y un parcial 2-4 daba un colchón de dos tantos al Abanca Ademar.

El Ademar echa a volar

Un pequeño bache en el cuadro marista, que encajó en el ecuador de la primera mitad un parcial 3-0, hizo tambalear esta sobriedad de los ademaristas, pero Guijosa supo pararlo con un tiempo muerto que revivió el juego leonés.

El Abanca Ademar se puso de nuevo por delante y la renta de dos goles regresó al marcador. Un inspirado Mario López, impecable en acierto en esta primera mitad, y un insistente Costoya, lideraban un ataque sensacional en el Palau D'Esports de Granollers.

El último arreón marista llegó en el tramo final de la primera mitad. Los goles maristas caían sin posibilidad de control por parte de los de Carlos Viver mientras Biosca, que suplió a Costoya, y el colchón de los de Guijosa al descanso era de cinco goles. Una gran parte del camino estaba recorrido.

Mismo guión

Tras el intermedio, el Abanca Ademar sufre un pequeño bache en ataque que permite soñar al Granollers. Pero no duró mucho, los maristas rápidamente se volvieron a enfundar el mono de trabajo y no dejaron que la renta decreciese en exceso.

El ritmo del partido bajó, los ataques no eran tan frenéticos y cada posesión era más meditada. En el ecuador de la segunda mitad, Carlos Viver decidió que era el momento de decantar la balanza de uno u otro lado. Arriesgó el técnico de los vallesanos y el Abanca Ademar sentenció a la contra. Dos goles tras recuperación de Huerta y Jaime Fernández dejaron la ventaja en seis arriba para los maristas.

A partir de este momento, los de Guijosa supieron controlar el partido, mantener la renta, y poder vivir unos minutos finales relativamente tranquilos. Una vez más, y ya son 12 en 17 años, los dos puntos que había en juego en Granollers viajaban para León. Pero había una promoción especial, con esta adquisición, el Abanca Ademar se lleva además la segunda posición de la Liga Asobal.

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