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Corriendo no hay quien les pare

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Juanín García fue el mejor jugador del partido. / Peio García

  • El Abanca Ademar suma un nuevo triunfo en la Liga Asobal ante el Puente Genil (32-25) y mantiene el segundo puesto de la clasificación

En un mal recuerdo se ha quedado el punto perdido en Sagunto porque el Abanca Ademar ha vuelto a demostrar que esta temporada se pueden hacer grandes cosas y se ha impuesto con contundencia a un rival directo, en cuanto a clasificación.

Los maristas fraguaron su renta en el primer acto, al que se fueron con una ventaja de ocho goles, y en la segunda mitad, tras un tirón de orejas de Rafa Guijosa porque sus jugadores habían permitido a los visitantes acercarse, pisaron de nuevo el acelerador para ganar con contundencia, 32-25, al Puente Genil.

Los honores de inicio de partido correspondieron a la olímpica leonesa, Carolina Rodríguez, que recibía de Cayetano Franco el distintivo de socia de honor.

El partido comenzó de forma vibrante, con intercambio de goles entre ambos equipos que concluía con una ligera ventaja de los maristas, 4-2, en el minuto 6.

Aparecía entonces el artista, Juanín García, para empezar a mover la barita y despegar poco a poco a su equipo en el marcador. El 8-5, en el minuto 11, era el inicio de lo que estaba por llegar. Solo Álvaro de Hita en los siguientes minutos mantuvo de pie sobre el parqué al Puente Genil.

El Ademar se escapa

El punto de inflexión llegaba con el primer tiempo muerto solicitado por Quino Soler, cuando el marcador reflejaba un 12-8 y el Abanca Ademar se hacía con la primera ventaja importante del partido. Al parón le acompañó un susto en la parroquia local, el guardameta Vladimir Cupara se dolía de su rodilla pero finalmente todo quedó en un susto y el portero seguía sobre el 40 por 20.

El equipo de Rafa Guijosa ponía la directa hacia el triunfo, con dos contragolpes transformados por Leo Santos y Nacho Huerta que disparaba a los locales hasta el 14-8, era el minuto 23.

Los membrilleros no conseguían romper la sangría y la diferencia se seguía estirando hasta que la bocina del descanso sonó como un respiro para los visitantes, que caían ya por ocho goles, una diferencia demasiado importante ante un rival como el Ademar y más aún en León. El marcador evidenciaba la superioridad marista con el 18-10 y el partido, casi visto para sentencia.

La salida del segundo tiempo fue una declaración de intenciones por parte de Puente Genil, que no se quería despedir del partido a las primeras de cambio. Un parcial de salida de 1-5 colocaba a los cordobeses a seis goles, 19-15, y complicaba un partido que parecía plácido para el interés de los leoneses.

Reacción del Puente Genil; sofocada

El equipo local no fluía en ataque y eso metía poco a poco a los visitantes en la pomada. Ello obligaba a Rafa Guijosa a solicitar tiempo muerto para echar una fuerte bronca a sus jugadores, que habían salido muy despistados en la segunda mitad.

Josic seguía a lo suyo y anotaba para los suyos, que se seguían acercando en el marcador. Aparecía entonces Álex Costoya para romper el parcial de los cordobeses y devolver la tranquilidad a la grada de forma momentánea, 20-16.

Juanín desde los siete metros y Jaime Fernández en un gol de ‘pillo’ restablecían la normalidad en el marcador y ponían en su sitio la ventaja de los locales. Al paso por el minuto 45 el Abanca Ademar recuperaba la ventaja con el 25-18.

Con el partido casi visto para sentencia, a falta de 10 minutos para el final y 8 arriba el equipo marista, el Puente Genil empezó a ponerse nervioso y una serie de confusiones, exclusiones mal ejecutadas, llevaba a un 6 contra 3 en el parqué, el momento le servía a los locales para poder poner el punto y final al partido. El rédito a esa ‘locura’ solo fue un parcial de 2-1 para el Ademar, que tenía el partido totalmente controlado con el 29-20, con 7 minutos por jugar.

Los últimos compases sirvieron para que Rafa Guijosa diera minutos a los jóvenes y ellos, al compás de las palmas de la afición, disfrutaran de una nueva victoria del equipo. El resultado final, 32-25, fue una constatación de la superioridad del Abanca Ademar que se mantiene sólido en el segundo puesto de la clasificación.

Los maristas dejan en un mal recuerdo el empate en Sagunto y se imponen al rival que le precedía en la clasificación, lo que le permite abrir hueco y mantener la estela del todopoderoso Barcelona.