El 'asesino de la catana' habla de su «vida normal» con su mujer y su hija

Un fotograma del documental./DMAX
Un fotograma del documental. / DMAX

José Rabadán, que ahora tiene 34 años y es bróker, relata por primera vez su historia en un documental

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

El 'asesino de la catana' tiene hoy 34 años, vive en Santander y es bróker en la Bolsa. Ha rehecho su vida, está casado y es padre de una hija. Pero en abril del año 2000, José Rabadán conmocionó a todo el país cuando mató a espadazos a su padre, a su madre y a su hermana mientras ellos dormían. Después de cumplir una condena de 12 años, que se vio reducida en virtud de la Ley del Menor -aprobada nueve meses después del triple crimen-, dará la cara por primera vez en televisión. Lo hará en 'Yo fui un asesino', un documental de género ‘true crime’ (en el que los protagonistas reales narran directamente los hechos a cámara), de la mano del canal en abierto DMAX, que emite hoy la segunda promo del programa, aunque se estrenará a finales de mes.

«Me llamo José Rabadán Pardo. Maté a mis padres y a mi hermana cuando tenía 16 años. He sido juzgado, condenado y rehabilitado. De las dos primeras hay constancia, pero de la tercera... ¿quién sabe?». Así, sin tapujos, habla Rabadán en el documental. A su alegato se suman los testimonios de familiares, amigos y vecinos de la familia; policías y periodistas que investigaron y siguieron el caso; psiquiatras que le trataron; sus abogados; los pastores de la iglesia evangelista de Santander, ciudad en la que reside, a la que se unió José al salir del centro de menores; y el Defensor del Menor y coautor de la Ley del Menor de 2001, Javier Urra.

Tras confesar su autoría y una breve estancia en prisión, José Rabadán fue condenado por un juez a pasar seis años en un centro de menores y otros dos en régimen de libertad vigilada. Una sentencia que estuvo rodeada de polémica al dictarse en un juicio de treinta minutos de duración en el que fue clave un único informe psiquiátrico, que le diagnosticaba psicosis epiléptica idiopática, lo que sirvió como atenuante de la pena.

«Levantarme por la mañana, despertar a mi hija junto con mi mujer, desayunar juntos... Llevo una vida normal»

«Levantarme por la mañana, despertar a mi hija junto con mi mujer, desayunar juntos... Llevo una vida normal», afirma Rabadán, que en los adelantos del programa tan solo muestra la mitad de su rostro. Sin embargo, los espectadores podrán verle a cara descubierta narrar su día a día junto a su familia, casi dos décadas después del brutal acto que cometió.

Relato «riguroso»

«'Yo fui un asesino' no trata de cuestionar la Justicia española ni la labor de sus profesionales, sino que busca exponer los hechos objetivamente, aportando información desconocida y dando voz a personas que se cruzaron en el camino del asesino y que no han hablado hasta ahora, para ofrecer al espectador un relato riguroso y objetivo de los hechos que conmocionaron al país el 1 de abril del año 2000», explican desde la cadena, donde ya se sitúan a la defensiva por la polémica que puede generar la emisión del documental.

Sin embargo, este tipo de formatos televisivos no es nuevo en nuestro país. A raíz del caso de Steven Avery, el ciudadano estadounidense que pasó 18 años en prisión por un crimen que no había cometido, llevado a la pequeña pantalla con gran éxito por Netflix en 'Making a murderer', el género ‘true crime’ desembarcó en nuestro país con 'El caso Asunta', emitido en Antena 3 en mayo del año pasado. O 'Muerte en León' (Movistar +), que narra el asesinato a sangre fría de Isabel Carrasco, la presidenta de la Diputación de León, abatida a tiros en plena calle en 2014.

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