Leonoticias

El último suspiro del leonés Pablo Gago

El leonés Pablo Lago, junto a una de sus obras.
El leonés Pablo Lago, junto a una de sus obras. / Campillo
  • Este leonés, casi desconocido en su tierra, fue precursor del arte abstracto en España | Amigo personal de Picasso, Tápies y Saura ganó un Goya a la mejor escenografía

Desconocido y olvidado por su tierra, por con una historia digna de un gran artista, el leonés Pablo Lago (León, 1926) deja tras de sí la senda de la creación al más alto nivel.

Este leonés, precursor del arte abstracto en España y amigo personal de Picasso, Tápies o Saura además de ganador de un Goya a la mejor escenografía, fallecido este jueves en medio de ese anonimato con el que siempre le correspondió su tierra natal.

La historia de Gago es la historia de un grande del arte. Apenas contaba con veinte años cuando tuvo la oportunidad de exponer en París con artistas a Dalí, Picasso, Tàpies y Miró.

Y su capacidad y desbordante capacidad creativa le llevó siempre más y más lejos. Gago, arquitecto de formación, fue un inquieto de las artes con mayúsculas y nada despreció de cuanto salía a su paso.

Pintura, cine y teatro

De ahí que a la pintura, entre otros marcos de expresión, uniera el cine de Carlos Saura o el teatro de Miguel Narros llegando incluso a crear su propia compañía.

Su enorme facultad para ser un hervidero creativo le llevó a realizar más de 25.000 cuadros. Siempre admitió que precisamente las vidrieras de la Catedral de León le habían servido de inspiración en no pocas ocasiones.

Ahora su luz creativa se ha apagado. Lo hace dejando una herencia enormemente amplia que, 'casualmente', es desconocido para su tierra.