La corona de la joya

La Catedral de León tiene en su girola, el área que envuelve al Altar Mayor, una muestra de arte con nueve capillas y el sepulcro del monarca leonés Ordoño II

Parte más profunda de la girola de la Catedral de León. / Noelia Brandón
RUBÉN FARIÑASLeón

De historia milenaria, de santidad osario, del arte relicario y de la fe expresión. Así describe el himno de León a la catedral, el monumento más emblemático de la ciudad y una obra maestra repleta de joyas.

En su cabecera, señalando a oriente, se sitúa la girola. Nueve capillas y la tumba del monarca leonés Ordoño II son la imagen de esta área de la Pulchra que abraza el altar mayor.

De izquierda a derecha, la primera estancia es la Capilla de Santa Teresa, coronada con pinturas de Nicolás Francés datadas en 1459. En ellas se representa el martirio de San Sebastián. A sus pies, la escultura de la santa que da nombre a este espacio, creada por la escuela de Gregorio Fernández.

La Capilla del Santísimo es ahora un pasillo que sirve de acceso a la capilla del Claustro, donde reposa una réplica exacta de Nuestra Señora del Camino.

La imagen de los décimos del Sorteo Extraordinario de Navidad de 2016 preside la Capilla del Nacimiento, con la Natividad del Señor. Es una figura de madera policromada del siglo XV, de estilo flamenco, que tiene sus orígenes como representación en San Francisco de Asís.

Situada en la parte más profunda de la Seo leonesa está la Capilla de la Concepción, donde reside la Virgen de la Esperanza. La obra, de piedra policromada, está datada en el siglo XIII. En esta área también se encuentra el sepulcro de San Alvito.

Justo enfrente, en la parte posterior al Altar Mayor, se levanta la tumba de Ordoño II, uno de los reyes leoneses más importantes y que comandó los designios de esta tierra entre el 914 y el 924.

Siguiendo el recorrido aparece la Capilla de la Virgen Blanca. Una escultura de piedra de la segunda mitad del siglo XIII que fue el parteluz de la Puerta del Juicio, en la fachada occidental. En este espacio también están enterrados la condesa Sancha Muñiz y Alfonso de Valencia.

Regresando hacia el centro de la Catedral de León está la Capilla de la Consolación. En ella se pueden admirar murales del siglo XVI y la escultura de San Antonio.

La Capilla de Acceso a la Sacristía tiene una arquitectura plateresca y es obra de Juan de Badajoz.

Un retablo corona la Capilla del Santo Cristo, ideado por Juan de Valmaseda. En el centro del mismo aparece el Calvario Sintético, con Cristo muerto, la Virgen y San Juan; y en las calles los cuatro evangelistas.

La última capilla de la girola, alcanzando ya el transepto, es la dedicada a la Virgen del Carmen, donde, a parte de la escultura del que emana su nombre, contiene la pila bautismal y el sepulcro del obispo Rodrigo Álvarez.

En conjunto, todas estas estancias coronan la catedral que, como dicen los versos de José Pinto Maestro, sobria y gentil refleja el alma de León.

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