Leonoticias

La Catedral desvela su mejor secreto: la capilla del Conde de Rebolledo

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Retablo de la capitall de los Rebolledo. / Ines Santos

  • Con motivo de una exposición de vestigios del canto hispánico, el Cabildo abre esta estancia oculta construida en el siglo XVII como última morada del ilustre leonés

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Era el mejor secreto de la Catedral de León. Guardado con recelo durante siglos. Oculto de la mirada de visitantes. Hasta este viernes. La Capilla de los Rebolledo, la estancia desconocida de la Pulchra leonina, ha reabierto sus puertas al público para albergar una muestra única en el mundo sobre vestigios del canto hispánico.

Una exposición excepcional para un espacio de excepción. “Hoy es algo accidental dada la importancia de la exposición ante la que nos encontramos”, apuntó el deán de la Catedral. Sin embargo, esta ‘casualidad’ ha permitido dejar sacar a la luz la última capilla construida en el templo, concretamente en el siglo XVII y por encargo del conde de Rebolledo que concretó su enterramiento en la seo leonesa.

Este ilustre leonés, caballero bajo las órdenes de Santiago y Amaranta, concretó ser enterrado en el interior de la Catedral. En ese momento, el Cabildo decidió levantar un muro en la antesala que servía de acceso a la sala capitular y levantar esta misteriosa capilla más interesante desde el punto de vista histórico que artístico.

Al menos así lo entiende el deán de la Catedral. Sin embargo, su interior está plagado de belleza. Durante años ha permanecido sellada guardando con recelo tesoros de incalculable valor, convertida también el almacén de los desprendimientos de la fachada del templo. “La Catedral no tiene un espacio para el almacenamiento de las piezas retiradas del culto y que no tiene cabida en el museo. Y precisamente esta capilla era utilizado para ella”.

Precisamente, ése, su uso como almacén, ha sido uno de los motivos por los que no se ha abierto al público. El segundo, es la urgente necesidad de la restauración del retablo barroco retablo obra de José de Margotedo. En su interior se puede apreciar el sepulcro, una imagen de un joven Conde de Rebolledo, la talla de la Inmaculada y sepulturas de descendientes de la familia. Además, el Cabildo cuenta entre su patrimonio una imagen de este hombre de armas inédita y que nunca ha visto la luz.

Una misteriosa capilla ante la que ahora se detienen aquellos visitantes que recorren el hermoso claustro gótico la Catedral de León. Al menos, de forma temporal, hasta julio, cuando finalice la exposición que ha motivado su apertura. No obstante, desde el Cabildo mantiene su interés de la apertura continuada de esta capilla cuya belleza hoy ya no sólo se intuye.