La Policía desbarata el 'timo' de las madrugadas musicales

Sede de la SGAE, en Madrid.

Detiene a 18 personas por su presunta implicación en 'la rueda', una práctica fraudulenta para generar dudosos derechos de autor

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

La maniobra es tan burda como efectiva. Se toma una pieza musical de dominio público. Se hace un arreglo mínimo, se registra como propio y se interpreta como nueva composición en programas televisivos de madrugada. Apenas hay audiencia, pero sí se generan dudosos y jugosos derechos de autor. Tanto que la investigación puesta en marcha por la Policía Nacional sobre esta práctica fraudulenta, conocida como 'la rueda', se saldó este martes a con la detención de 18 personas y el requerimiento de información a una decena de televisiones.

Fue en el marco de una operación «contra un entramado de autores y editoriales por corrupción entre particulares», según precisó la Policía tras haber practicado un registro en el palacio de Longoria, la sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y en varias televisiones. No hay cifras, pero se estima que la trama podría haber recaudado millones de euros por los derechos de autor de música emitida de madrugada en varias cadenas.

«Los investigados estaban presuntamente dedicados a la creación de música de baja calidad y al registro de falsos arreglos sobre obras musicales de dominio público, para posteriormente titularizarlas a nombre de testaferros y empresas editoriales», precisaba la Policía sobre una intervención que llega seis años después de que la Guardia Civil irrumpiera por primera vez la sede de la SGAE. Fue el 1 de julio de 2010 y aquella 'operación Saga' que hoy sigue su trámite judicial, descabalgó de la presidencia al todopoderoso Eduardo 'Teddy' Bautista y a partes de su equipo directivo.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha sido el coordinador de la operación desarrollada por agentes de la Comisaría General de Policía Judicial, y que atañe al aprovechamiento «del reparto de los derechos de autor televisivos en la franja nocturna». Según la Policía el modus operadi de la trama cosiste en emitir las piezas arregladas «en programas nocturnos de televisión de distintas cadenas, durante la madrugada, generando derechos de propiedad intelectual» .

«Agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) se personaron en la sede de la SGAE y en varias televisiones para pedir documentación en el marco de una investigación abierta en 2016 en el Juzgado número 2 de la Audiencia Nacional», se precisaba en la nota policial. Y es que tras el registro en la sede de la SGAE, en la calle Fernando VI de Madrid, la Policía requirió información en varias televisiones nacionales y autonómicas para obtener más detalles sobre el fraude de 'la rueda'. Se realizaron 16 registros, 20 requerimientos de información de documentación a varias televisiones nacionales y autonómicas, como TVE, Telemadrid, Euskal Irrati Telebista (EITB), Castilla-La Mancha Televisión (CMM), Radiotelevisión Canaria, Televisión de Aragón, la TPA (Principado de Asturias), la televisión autonómica Murcia 7RM, la andaluza RTVA y la balear IB3.

Solo afecta a algunos asociados

La SGAE aseguró que había prestado su «plena colaboración» en el registro, «para la investigación de unos hechos que datan desde el año 2006 hasta 2011». Pero precisó que la investigación únicamente afecta «a algunos asociados» y «a un extrabajador». La centenaria sociedad de gestión de derechos, con más de 120.000 socios, resaltó que la actual junta directiva que comanda José Miguel Fernández Sastrón, «lleva años tratando de combatir este conflicto tanto en el frente judicial como a través de un proceso de arbitraje». Pero lo cierto es que 'la rueda' ha generado guerras internas en la casa. Su expresidente Antón Reixa atribuyó su cese en julio de 2013 a su intento de poner freno a 'la rueda'. Señaló en una carta a los socios a una docena de autores que «podrían haber recaudado en cinco años más de 25 millones de euros».

Las indagaciones policiales y judiciales no se centran, en efecto, en la SGAE como institución sino en algunos asociados que habrían participado en la presunta trama de falsos arreglo, posibilitando su emisión en programas de madrugada. Los beneficios, según los primeros indicios, se habrían desviado a empresas opacas. La trama habría generado pingües beneficios, muy superiores a los de compositores de éxito.

«Determinadas televisiones, para maximizar las ganancias que pueden obtener en concepto de 'retorno' por parte de la SGAE, están extendiendo la programación de la música, de la cual adquieren los derechos como contraprestación de su emisión, a otras franjas horarias del denominado 'prime time' bajo la fórmula de lo que se viene a denominar 'música inaudible'», precisaba el comunicado policial.

Se denomina «inaudible» porque las piezas «arregladas», se emiten «como un fondo musical que no es percibido por el oído del televidente». Con todo, su emisión hace posible «que se declare como música emitida y genere derechos de autor», precisaba la nota de UDEV. Confirmaba que la situación «está generando que haya un grupo de autores y editoriales que se están enriqueciendo de manera injusta».

Contaban para ello «con personas en el seno de las televisiones que, a modo de intermediarios, favorecerían las emisiones en las cadenas en las que trabajan, a cambio de la cesión de determinados porcentajes de derechos sobre las obras emitidas en unos casos, así como de una contraprestación económica por su labor», explicó la Policía. Los temas emitidos sería cedidos a su vez a editoriales pertenecientes a las propias cadenas televisivas, lo que hace posible que ingresen el 50% de la recaudación por derecho de autor, y compensen así las cantidades que han de pagar anualmente a la SGAE.

En los últimos seis años la SGAE ha cambiado cuatro veces de presidente, desde la detención de Bautista y a varios miembros de su equipo por una supuesta trama de desvío de fondos. El músico y compositor José Miguel Fernández Sastrón lleva apenas un año al frente del organismo, tras la dimisión de su antecesor, José Luis Acosta.

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