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Corizonas llega a Espacio Vías

Corizonas llega a Espacio Vías

  • El 29 de diciembre, el grupo español presenta su nuevo disco en León

Espacio Vías recibe con los brazos abiertos a Corizonas. El jueves 29 de diciembre, el grupo español hará resonar esta instalación para presentar su nuevo disco, 'Nueva dimensión vital'.

Las entradas, ya a la venta, se pueden adquirir por 15 euros en 'La Mona se viste de seda', 'The garage shop' y 'El Gran Café'. Además, también pueden adquirirse en internet y en taquilla valdrán 18 euros.

Cuatro años después de su impresionante debut, The News Today, que los ungió como la gran sorpresa 2012 con el reconocimiento de crítica, público y otros músicos, Corizonas regresa con un inusual y portentoso manual de canciones para salvar el mundo.

Un nuevo álbum en el que Corizonas prescinde de su cómodo e irrebatible estatus como la gran banda nacional de Americana, para arriesgarse en un tórrido hemisferio de sorpresas y cambios. De espectacular sonido (aplastante pero nítido); letras adultas (la aparente “sencillez” de quien tiene las ideas claras) para todos los públicos, indignados o no; y rapsodias existenciales para el cuerpo y la mente, donde sin perder su identidad, se desvelan nuevos horizontes; en sonido, concepto e idioma (castellano).

De primeras choca oírles en español, pero al poco ya estás con ellos. Y te sorprende con qué naturalidad la voz de Vielba asume el trasplante idiomático (claramente esbozado ya en su aventura como El Meister) y nos proyecta hacia una vorágine de estribillos gloriosos y frases demoledoras (los que vengan detrás no podrán vengarnos, etc) en un disco fieramente existencialista que se abre con la arenga humanista de Chaplin en El Gran Dictador (La Cuerda Que Nos Dan) y se cierra con el lamento vital que asume el determinismo de Sartre con aquello de «el hombre es una pasión inútil» en Para Que (puro Tom Waits entre Nueva Orleans y la ranchera), grabada camp-fire, todos juntos, y en plan años 30.

En medio, 11 increíbles canciones que te atrapan mientras viajas en bucle a través de trances emocionales de dispares respuestas sobre dudas eternas y falsas libertades. Hay rebelión (La Cuerda...). Ironía (Trabalenguas: Pet Shop Boys encuentran a My Morning Jacket). Inocencia mordaz, en Todo Va Bien, donde un riff punzante te introduce en un diamante perfecto de power-pop, por cuyo solo transita el espíritu de Hotel California. Pero también, evasión (N.D.V.: clásico Corizonas con precioso solo de guitarra psicodélica) o huida (Luces Azules) e incluso sirenas de alarma sobre la dixlesia pulsional que nos invade (Vivir y No Pensar en otro ataque de ansiedad), pasando por reflexión y terciopelo (Lluvia De Abril: Nick Cave en un perfecto western crepuscular surcado por la steel-guitar de Jairo -Depedro, Caléxico-). También caben paranoias psicodélicas como Las Paredes Bailan: otro seguro single de asfixiante climax, ritmo imparable y tiznado de sudor jazzístico. Humor psicotrópico, en Místicos en Éxtasis (juego de palabras con dos calles de Valladolid con guiños a Escohotado y la mística del siglo de Oro). O inmaculados himnos de afirmación personal como Yo Quiero Ser Yo, que captura en 4 minutos la esencia del pop español, de Los Brincos a Deluxe -o incluso ¿Amaral?- y con crescendo final apoteósico.

En resumen, un deslumbrante ritual sonoro que asume con mirada vitalista el desencanto que implica la condición humana. Y contado sin espuria coartada intelectual. Al contrario. Con el directo y simple lenguaje del rock de hoy y de mañana.

Corizonas, aquella unión sorpresa de Arizona Baby y Los Coronas es hoy una sólida superbanda con su propio e inconfundible sonido y N.D.V. vienen a marcar territorio. Estamos ante un disco ÚNICO en el actual panorama. Nadie suena así y menos en castellano. Siguen siendo ellos. Las referencias pueden ser las mismas (Wilco, Jayhawks, etc) pero el grupo alcanza aquí su universo mas genuino.

Erupciones eléctricas y atardeceres urbanos. Fascinantes pasajes de trenzados guitarrísticos, sonidos crujientes pero prístinos donde todo está en su sitio. Frondosidad sonora -¿sureña?- entre arreglos y detalles (chellos, theremines, falsos sintes, steel-guitar, fliscornos, etc). Un álbum espectacular, que además suena ferozmente humano, ORGÁNICO ( tal vez por su grabación analógica), palpitante. Pero, sobre todo, plagado de TEMAZOS. Melodías adhesivas, con el virus mágico del estribillo. Una arriesgada apuesta de la que Corizonas salen más que airosos y encuentran su auténtica Nueva Dimensión Vital.