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Tu voz en color... la era pop

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Álex Cooper en su entrevista a leonoticias. / Noelia Brandón

  • El cantante leonés, Alejandro Díez, Cooper, hace un balance de los 30 años de su carrera en la que ha descubierto que la música «es mi idioma para expresar mi amor por los 60 y el pop»

30 años no son nada y sino que se lo digan a Alejandro Díez, más conocido como Álex Cooper, que lleva tres décadas viviendo en era pop y transmitiendo su pasión por la música.

Ahora echa la vista atrás, ha presentado un recopilatorio de su obra bajo el título de ‘Pop Corner’ y recuerda sus inicios, aquellos años de rebeldía, movida y postmodernidad.

Abandonó el hogar familiar con 24 años, tenía una vida bastante vertiginosa «que era bastante difícil de compaginar con la familia».

Por aquel entonces, el artista leonés sabía que el tipo de música que a él le gustaba no era lo que se escuchaba en las salas de los años 80. Se consideraba un falso profeta y recuerda sus primeros conciertos en León, tocando canciones antiguas que nadie conocía y con la sensación de estar viviendo algo nuevo.

«Nos juntábamos chicos con cresta, chicas vestidas de negro, muy maquilladas, mods de traje con corbata, roca village…y eso se trasladaba de la calle al escenario».

Era una época en la que empezaban a surgir bandas con personalidad y estilo «todo era aceptado». Posiblemente esto favoreció que Los Flechazos, banda donde Cooper dio el salto definitivo, fuera capaz de introducir un estilo británico en España: el mod. «El 90% del público no tenía porque identificarse con tu credo, disfrutaban de la música que surgía. Tenía el encanto de lo naif: a la vez que descubríamos algo, lo predicábamos».

Una carrera con nubes y claros

A lo largo de 30 años, Cooper ha vivido momentos de todo tipo. Sin duda, Alejandro Díez destaca como positivo las citas con Los Flechazos en salas madrileñas como la Revolver o Universal Sur, «son conciertos que no olvidaré, como los de las Fiestas de San Juan y San Pedro en León». Durante su carrera en solitario, Álex se queda con haber llegado «justo en la época de los festivales».

La ausencia de público en alguno de sus eventos ha sido sin duda la mancha ‘negra’ en su carrera. «Recuerdo hace 5 años, en Madrid, un concierto de verano en la Sala Moby Dick que coincidió con la fiesta del Sello Super Hupter en el Matadero y no metimos ni 200 personas».

Los Flechazos, con Álex a la cabeza, lograron introducir un estilo en España. Pero la pérdida de ilusión, unida a la búsqueda de nuevos caminos de muchos miembros de la banda, llevó al grupo a una dolorosa separación, aunque la música nunca se apagó del todo en su corazón.

«Lo mío fue un paso en falso, los franceses lo llaman un faux pas, porque en tres años ya me había vuelto a enganchar a la guitarra». Y es que esos años de reflexión le sirvieron a Álex para pasar de ser el vocal de Los Flechazos a iniciar su carrera en solitario como Cooper; sin embargo, para Elena o Héctor, otros artistas de la banda leonesa, fue un final de etapa y un cambio de rumbo en sus vidas.

Álex seguía componiendo durante los tres años, «las hacía para meditar», hasta que llegó a un repertorio de 10 temas y se dio cuenta de que había utilizado la música como un instrumento. «Tenía un grupo para tocar y relacionarme, como vehículo para expresar todo mi amor por los 60 y el pop, era mi idioma», y eso le hizo cambiar de opinión y volver a los escenarios.

El artista que logró ser profeta en su tierra

Alejandro Díez siempre se ha sentido muy querido en León y recuerda la respuesta del público leonés «como una de las mejores». Cree que la esencia leonesa del grupo les llevó a ser profetas en su propia tierra, donde se llegó a comprender «desde el primer momento» el tipo de música que hacían y su estilo quedo como sello de la ciudad.

«Conseguimos cambiar la fisionomía de la ciudad. Si sales de León y preguntas qué conocen de aquí, piensan en León como la ciudad de los mods; antes de nosotros esa corriente no existía aquí». Por estos motivos Álex se ha sentido «parte de la vida cultural de la ciudad».

Cooper siempre ha tenido muy presente a León, será por eso de que uno es de donde pace, y no de donde nace. Por ello, sus canciones siempre han tenido un vínculo especial con la ciudad. Los eventos a los que han acudido siempre han llevado el nombre de la ciudad. «Si coges el Heraldo de Aragón o el Diario de Málaga se nos relaciona con León de alguna forma».

Tras su recopilatorio, en el que ha conseguido colarse en las listas de ventas en la primera semana, y el cual se ha tenido que reeditar, va a recibir el premio a la creación y la música independiente, algo que le hace especial ilusión por ser «los premios de la cara B de la música, el reconocimiento a toda una vida». Los conciertos durante 2016 han funcionado «muy bien» porque a la gente «le encanta recordar sus sueños de juventud, y les hemos ayudado».

Ahora, tras un año de gira al que pondrá fin en el Purple Weekend, allá por diciembre, Alejandro Díez solo se propone una cosa: «Descansar, porque ha sido un año agotador, me dedicaré a componer en casa, pasear y escribir y escuchar música, además de dedicarme a otras actividades».

Un descanso que marcará un punto y seguido en la carrera de Cooper, convencido de que León volverá a oír su música; convencido de que León seguirá viviendo con él la era pop, porque esta no se encuentra en la sociedad, «la era pop estaba en nuestras cabezas y muchos valores de aquel momento nos siguen importando».

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