Mendicutti se reencuentra con su infancia en su nueva novela, 'Malandar'

Eduardo Mendicutti./José Ramón Ladra
Eduardo Mendicutti. / José Ramón Ladra

«No creo en la nostalgia y la melancolía entendidas como pesadumbre», asegura el escritor

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

El escritor Eduardo Mendicutti (Sanlúcar de Barrameda, 1948) se reencuentra con los recuerdos de su infancia en su nueva novela, 'Malandar' (Tusquets), un viaje literal y metafórico a la niñez del autor, marcada por un lugar imaginario, entre Sanlúcar y el Puerto de Santamaría, en el que apenas entrada en la adolescencia, se abre al amor y a la vida.

«Soy muy partidario de los recuerdos y creo que la memoria es fundamental, pero no creo en la nostalgia y la melancolía entendidas como pesadumbre», explica Mendicutti. En su novela, tres personajes, Toni, Miguel y Elena, establecen desde niños una relación especial, con afectos cruzados, que el tiempo va renovando y consolidando, una reivindicación de la amistad verdadera frente a lo efímero de las relaciones actuales.

«La única manera de que las relaciones funcionen es que existan reencuentros periódicos para que cada uno vea cómo evoluciona el otro. Porque esa gente que conocemos de siempre saben cómo soy yo y yo sé cómo son ellos», asegura Mendicutti. «Parece que en nuestra sociedad funciona el olvido de lo que uno ha sido como una manera de prosperar, de quedar bien, de brillar. Eso a mí no me interesa, no es coherente y no construye a personas centradas», argumenta.

En este nuevo modo de vincularse juegan un papel clave las nuevas tecnologías. Mendicutti asegura que no está presente en las redes sociales porque son «un disparate». «En ellas, los afectos son instantáneos, igual aparecen que desaparecen, las experiencias no dejan huella porque inmediatamente se están buscando otras nuevas, no da tiempo a que los recuerdos sedimenten y tampoco hay tiempo para recuperar lo que uno ha sido», analiza el escritor. 'Malandar', cuenta, es una novela que tiene una parte de autobiografía, incluso con partes literales. «A veces aparece lo que sueñas, lo que deseas o lo que imaginas, y eso también es autobiografía», añade.

Pionero y abanderado de la escritura gay, Mendicutti cree que es un género que está «de moda». «Había muchos escritores homosexuales que no se atrevían a escribir literatura gay por si quedaban estigmatizados y ahora, de repente, cuentan historias tremebundas. A mí esto me da un poco de apuro, porque mis historias son normalitas, mucha gente ha tenido experiencias duras y yo no», asevera. Sin embargo, el escritor reclama que no se aplique ningún prejuicio sobre la literatura homosexual tras detectar que algunas películas o libros tratan de quitarse la etiqueta de «gay» para llegar a un público más numeroso, como ha sucedido con la exitosa cinta 'Call me by your name'. «Algunos dicen que solo es una película de amor. Pues no. Es una película gay. Y lo ideal es que cualquier espectador, heterosexual u homosexual, la reconozca y la traduzca a su propia vida, pero no que se borren todos los aspectos gays de la historia para no incomodar al público. Lo bueno es que se vean, se acepten y se asuman», expone Mendicutti. «Sigue habiendo muchos prejuicios entre los lectores y los espectadores, y algunos se enfrentan a ellos y otros no. Es como si yo dijera que no me interesa 'Madame Bovary' porque trata del adulterio de una mujer. Eso sería tonto por mi parte», concluye.

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