«El País Vasco vivió situaciones más graves que la de Cataluña»

Presentación del libro 'Sangre, sudor y paz'. / Óscar Chamorro

«La razón ha sido definitiva para derrotar a ETA», coinciden el coronel Manuel Sánchez y el escritor Lorenzo Silva; publican 'Sangre, sudor y paz' para narrar medio siglo de lucha contra la banda terrorista desde la Guardia Civil

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

«El País Vasco ha vivido situaciones más graves que la que atraviesa Cataluña». Coinciden en el diagnóstico Manuel Sánchez Corbí, coronel de la Guardia Civil al frente de la Unidad Central Operativa (UCO), y el escritor Lorenzo Silva. Junto al periodista Gonzalo Araluce, son coautores de Sangre, sudor y paz (edit. Península); un libro «de parte», en que se narra la derrota de ETA desde el prisma de de la Guardia Civil, el cuerpo más golpeado por los terroristas a lo largo de medio siglo. Una batalla que, según Sánchez y Silva, «se ganó con la razón» y que «cambió a España».

No creen que la situación que vive hoy Cataluña «sea más grave que la que vivió el País Vasco en determinados momentos». «Nos olvidamos de que el País Vasco estaba partido, igual que Cataluña. Que el Pacto de Estella colocó al PNV en el bando de ETA y ante unas elecciones en las que los nacionalistas tenían el 60% de los votos y los constitucionalistas el 40. Encima se mataba y las calles de País Vasco eran intransitables. Los guardias no podían vivir. Eso lo hemos olvidado» dice Sánchez.

«Para mí, todavía en Cataluña no estamos en eso y no estaremos nunca», dijo Sánchez, que confía en que «la situación se resolverá». Constató que la moral de los agentes destacados en Cataluña «sigue alta». «Aporta tranquilidad saber que la justicia está de nuestra parte, que nos asiste la razón y que estamos dentro de la ley», dijo.

«Cataluña tiene un aspecto muy aparatoso que no se produjo en el País Vasco: la insurrección constitucional de un gobierno autonómico. El acto formal de deslealtad al orden constitucional, algo que nunca llegó a hacer el Gobierno vasco», apunta Lorenzo Silva «Es verdad -agrega- que la situación fue mucho más tensa y mucho más sangrante en cuanto a una fractura social que, en Cataluña, tiene elementos abstractos y que no tenía nada de abstracta en el País Vasco: era continua, completísima y absolutamente lacerante», asegura el escritor y abogado.

La razón, antes que la fuerza, fue decisiva para ganar la batalla a ETA. «Ha sido el arma definitiva y la más necesaria», dicen ambos. «La razón es lo que al final gana, se tarde más o menos y en este caso ha tardado más de cincuenta años, pero hay países donde no han ganado a los malos», dice el coronel Sánchez. «La fuerza sin razón requiere fuerza ilimitada y nadie tiene fuerza ilimitada», le respalda Lorenzo Silva.

Al nivel de «los malos»

La clave del éxito en esta larga batalla ha sido «el trabajo inteligente, en el sentido de querer ir más lejos en las investigaciones. Ir a hacer daño, no al éxito inmediato», dice el coronel Sánchez. Admite que hubo errores, como la 'guerra sucia', «aunque, como tal, se ha magnificado por una parte». «Le dimos una excusa a los malos para ponernos a su nivel», lamenta. Pero advierte que, si se relativiza el contexto, «quizá se vea que no tuvo tanta importancia, a pesar de ser un error».

«Es fácil decir en 2017 lo que había que haber hecho en el 1983, y quienes estaban entonces hicieron lo que creyeron que debían hacer», dice el responsable de la UCO. Para él y para Silva el peor error en esta lucha por la paz fue «no poner todos los medios del Estado de derecho mucho antes de cuando se hizo, en 1999-2000, cuando había que haberlo hecho diez años antes». «La derrota de ETA llega cuando se dice sin complejos 'todos a por ellos'. Y todos es todos», plantea Sánchez.

El libro y constata que la Guardia Civil «ha sabido de ETA más que los propios etarras». «Hasta los años 80 y 90 no teníamos información y sin ella no puedes combatirles. Pero al final teníamos tantísima que hacíamos lo que queríamos» concede Sánchez Corbí. «Sabíamos más que ellos mismos. En la base de un grupo terrorista cada uno sabe lo suyo. Estaban muy compartimentados. Nuestra visión era tan global que sabíamos lo que iban a hacer en cada momento», explica el oficial.

¿Cuentan todo lo que saben? «Todo lo que se puede contar está contado», dice Sánchez. «Yo sé alguna cosa que no he contado porque no se puede, y la gente lo entenderá», apunta Silva. Habla de asuntos «comprometedores en el pasado tanto como hoy; técnicas policiales que se utilizan contra amenazas similares y no se pueden contar»

Creen ambos que en la larga batalla contra ETA «hemos sido un ejemplo para el mundo», pero lamentan que «no seamos capaces de reconocerlo». «Así somos los españoles de acomplejados», afirma el coronel. Recuerda que de 3.500 atentados, 400 fueron contra la Guardia Civil y que de 860 muertos, 215 eran miembros del cuerpo. «Son datos y expresan lo que hay. Eso está en la base de por qué nosotros llevamos al final la lucha contra ETA. Fue una cuestión de supervivencia pura y dura», resume el coautor de un libro cuyo derechos revertirán en la Fundación Guardia Civil. Recorre más de medio siglo, desde el asesinato del guardia civil José Antonio Pardines en 1968 a la detención de Mikel Irastorza, el último jefe de la banda, en noviembre de 2106.

«No es un libro neutral, imparcial o equidistante, pero es objetivo», dicen sus autores. «La objetividad absoluta no existe, pero se puede ser lo más objetivo posible», segura Silva. «No se magnifican los logros ni se ensombrecen los errores. Está todo. Se basa en hechos y con pocos juicios de valor», plantea. «Es objetivo -coincide Sánchez- y tendremos un buen termómetro en los malos que lo mirarán con lupa. Le pondrán pocos peros, más allá de que no les guste, que no les gustará», aventura.

«La Guardia Civil se siente hoy más querida que en otros momentos» apunta el coronel Sánchez. «Y no solo por el tema de ETA, que incluso se ha olvidado un poco. En otros problemas puntuales de España estamos en la cabeza de una manera eficaz cumpliendo de una manera muy correcta sin trampas, sin desviaciones y con un respeto absoluto de la Ley», se felicita.

«Sería injusto que la Guardia Civil liderará en exclusiva una victoria lograda con la ayuda de mucha gente. La batalla la ganaron los jueces, la sociedad, el servicio exterior, las embajadas y los periodistas, que son cada vez más objetivos y se dejan llevar menos por la propaganda de los malos», enumeró Sánchez. «Todos los malos siempre son muy buenos en propaganda. Es fácil para ellos. No tiene barreras. Pueden decir lo que quieran y lo estamos viendo otra vez en Cataluña: es muy fácil decir que me han pegado solo por votar. No es eso, pero a veces nos dejamos llevar por eso», concluye.

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