La escritora Ana Merino traslada la cotidianidad infantil a su obra ‘Martina y los piojos’

Portada del libro infantil ‘Martina y los piojos’ de la escritora Ana Merino. /
Portada del libro infantil ‘Martina y los piojos’ de la escritora Ana Merino.

La editorial Rimpego inicia con esta publicación una colección de cuentos infantiles que irá “goteando de año en año”

S. GALLOLeón

La escritora Ana Merino acaba de publicar la obra ‘Martina y los piojos’ (Rimpego), un trabajo en el que cuenta con las ilustraciones de Axier Uzkudun y en la que construye una trama a raíz de la cotidianeidad de un problema, como son los piojos, que afecta a los niños y que desarrolla “dialogando con las posibilidades de la existencia y de la imaginación”, relata la autora.

La idea surgió un verano en el que la propia Ana Merino se encontraba promocionando un poemario infantil, lo que conllevó el desarrollo de talleres con la participación de niños. “Hubo una plaga de piojos y yo también quedé afectada, y me llevé varios puestos en mi propia cabellera”, recuerda.

Tuve que cortarme el pelo y usar todos los nuevos productos para combatirlos” y fue entonces cuando sus amigos compartieron con ellas las anécdotas que habían vivido al respecto con sus propios hijos. “Toda esa situación me hizo recordar mi propia niñez y las desventuradas historias de cuando teníamos piojos”, rememoró.

A pesar del paso del tiempo “nada había cambiado” y los piojos siguen siendo “resistentes y viejos como el mundo”, de ahí que quiso reflexionar sobre ese problemas “desde la mirada de los niños” y en este caso desde la mirada de su personaje, Martina.

Según Merino, en el pensamiento de la protagonista, Martina se ve inmersa “en una aventura paralela e imaginaria” que le hace “un guiño literario a la metamorfosis de Kafka”, de manera que “los adultos reconocerán ese juego, mientras que los niños aprenderán a disfrutar de las ficciones”.

Cómo enfrentar la adversidad

Además, la experiencia vital de Martina es “una lección existencial sobre cómo enfrentar la adversidad”. En el mundo de Martina, los piojos son la adversidad y ella aprende a enfrentar esa dificultad “con imaginación” y reflexionando sobre otras adversidades que han padecido sus amigos. La aventura y la posible lección es saber enfrentar las dificultades con imaginación. “La verdad es que me gusta mucho el perfil de Martina enfrentado la adversidad con imaginación y me gustaría seguir con esa idea. Esperemos que Martina pueda vivir muchas otras aventuras”, reconoció.

Desde Rimpego, Joaquín Alegre recordó cómo fue la propia Ana Merino quien expresó su idea de hacer “un álbum como este” después de que recibir un ejemplar del libro ‘Teófilo y las bestias de la catedral’ publicado por la misma editorial. La intención es que este primer cuento sea el primero de una colección infantil. “Ya estamos preparando algunas cositas más aunque irá goteando de año a año” porque “lo cuidamos mucho y nos lleva mucho tiempo”, explicó Alegre.

Especialmente contento se muestran en la editorial con las ilustraciones de Axier Uzkudun, a quien se atribuye una ilustración “muy tierna” pero al mismo tiempo “muy sofisticada y muy limpia” que permite generar en el libro espacios en blanco “muy puros” donde el texto puede apreciarse y leerse perfectamente.

También se incluye un prólogo a cargo del que fuera decano de la Facultad de Biología de la Universidad de León (ULE), Juan Manuel Nieto Nafría, considerado como uno de los entomólogos más prestigiosos del mundo. “Le pedimos que hiciera un texto en el que explicara qué son los piojos, en qué contexto zoológico están y qué pasa en la cabeza de las personas”, y el resultado ha sido “espectacular” porque ha conseguido ponerse “a la altura de los muchachos” y contarles “con gracia” lo que son los piojos.

En definitiva, el resultado ha sido un libro “muy coqueto”, gráficamente “muy atractivo” y con una historia creada por una mujer “que sabe muy bien lo que se hace”, y que aporta “una falsa sencillez” a partir de la cual “convierte algo intrascendente en pura literatura jugando con la fantasía de los niños”. De esta forma se ha dado lugar a un libro “mucho más sofisticado de lo que en un principio puede parecer” y en el que la maquetación ha jugado un papel importante “para hacérselo a los chavales un poco más fácil”.

Contenido Patrocinado

Fotos