Clarice Lispector, un misterio eterno

La escritora Clarice Lispector.

Benjamin Moser firma la primera gran biografía de la enigmática y legendaria escritora brasileña fallecida hace 40 años

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

«Dentro de 200 años, cuando hayamos olvidado a todos los autores de 'bestsellers' de hoy, seguiremos leyendo a Clarice Lispector (1920-1977). Lo dice con plena convicción Benjamin Moser (Houston, Texas, 1976), autor de 'Por qué este mundo' (Siruela), la primera y quizá definitiva biografía de la enigmática, legendaria y misteriosa narradora brasileña. Fallecida hace cuatro décadas, la leyenda de la autora de 'Cerca del corazón salvaje' no hace más que agigantarse.

«Clarice Lispector procedía de un misterio y regresó a otro», resumió su vida el gran poeta brasileño Drummond de Andrade en 1977, cuando Lispector murió con 56 años, devastada por un cáncer. «Soy tan misteriosa que ni yo misma me entiendo», había dicho de sí misma una escritora tan rara como seductora. Una atractiva y esquiva mujer que se vertió en una obra más que singular que se ha conectado con Santa Teresa y San Juan de la Cruz «por llegar a las tinieblas del alma». Los mismos brasileños que en vida le dieron la espalda y cuestionaron su 'brasileñidad' la idolatran hoy. Devoran unas obras que pueden comprar en dispensadoras de libros del metro de Río de Janeiro.

Sus admiradores y detractores la identificaban como 'La esfinge'. Quienes la conocieron destacan la intensidad de una mirada comparable a la de Picasso y que acentuaba su exótica e inquietante belleza. «Parecía una loba fascinante» escribió otro poeta, Ferreira Gullar, de una mujer que se gano la vida como periodista de moda y belleza, madre de dos hijos, esposa de diplomático y con un impenetrable mundo interior que trató de mostrar en una obra hermética para muchos y «compleja y fascinante» para su biógrafo.

Secta 'clariciana'

«Siempre ha habido un secta de 'claricianos' y yo no soy su único sacerdote», ironiza Moser. «Una secta que no dejará de crecer, porque leeremos a Clarice Lispector dentro de dos siglos cuando no quede rastro de los autores que hoy venden libros por millones», insiste Moser, que presentó su biografía en la sede de Siruela, editora en español de toda la obra de la brasileña.

Ha trabajado Moser durante años para comprimir en 500 páginas la montaña de enigmas que constituyó la vida de Lispector, «una persona extraña que se parecía a Marlene Dietrich y escribía como Virginia Woolf», según el traductor Gregory Rabassa. «Lo que Kafka habría sido de ser mujer», según la escritora francesa Hélène Cixoux.

Benjamin Moser desentraña en su biografía los mitos que rodean a una de las más extraordinarias figuras de la literatura contemporánea, que, según ella misma, «no pertenecía a nada ni a nadie» y que, a juicio de Moser, «transformó su lucha personal como mujer en una obra de resonancia universal». Nacida en una remota aldea de Ucrania bautizada como Chaya -vida en hebreo-, llegó a Brasil con dos meses cuando sus padres huían de los progromos que se cobraron cientos de miles de vidas y cambió su nombre por el de Clarice.

«La literatura no es literatura; es vida, es vivir», sostenía Lispector, que lo demostró en títulos como 'La pasión según G.H.', 'Cerca del corazón salvaje', 'La ciudad sitiada', 'La manzana en la oscuridad', los relatos de 'Lazos e familia' y, sobre todo, 'La hora de la estrella', el libro que abriría el camino hacia la universalización de su obra.

Concedió Lispector una única entrevista a la televisión en una vida que protegió con un caparazón de misterio que le procuraría toda clase de animadversiones. «Para unos era comunista, para otros de derecha; la tildaron de lesbiana y hasta corrió el rumor de que era un hombre», destaca su biógrafo, nacido un año antes de la muerto de la escritora, hoy reina en la literatura brasileña, un icono en las redes sociales y que va camino de convertirse en un mito en el mundo anglosajón.

¿Fue Clarice Lispector un misterio para sí misma? «Todos lo somos en alguna medida para nosotros mismos y para los demás. Ella consultaba astrólogos y cartomantes y su deseo era conocerse, de modo que estudiándose a sí misma nos da la claves de cómo somos y qué sentimos», resume su biógrafo. «Mi misterio es que no escondo ningún misterio», aseguró Lispector de sí misma.

Ha tratado Moser «de ofrecer las claves para disfrutar de una obra que muchos juzgan hermética» y de «iluminar su vida». «De hacer comprender cómo la marcó descender de judíos perseguidos y de comunicar la belleza de su lenguaje, maltratado por las penosas traducciones al inglés y al español», dice el autor de una biografía «digna de su protagonista y que retrata en todo su vibrante colorido a una de las más enigmáticas escritoras del siglo XX», según el Nobel turco Orhan Pamuk. Un texto que es ya de una referencia obligada para los 'claricianos'.

Crítico literario, escritor y traductor, Moser recibió el premio Itamaraty del Gobierno brasileño por su trabajo en favor de la divulgación de la obra de Lispector. Columnista de The New York Times, en 2018 publicará la biografía autorizada de Susan Sontag.

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