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La Seminci se pone en marcha con glamour, talento y furia

El director de la Seminci, el alcalde de Valladolid y la concejala de Cultura posan en la alfombra roja con el equipo de 'Las furias'.
El director de la Seminci, el alcalde de Valladolid y la concejala de Cultura posan en la alfombra roja con el equipo de 'Las furias'. / Gabriel Villamil
  • El festival de cine comienza con su alfombra roja más internacional, en la que mitos como Kabir Bedi han desfilado junto a nombres de la talla de Silvia Munt, Bobby Bedir, Deepa Mehta, Paco Tous, Ruth Gabriel, Sara Rivero y Raúl Arévalo

Las temidas furias se confabularon esta tarde con el cine para impedir que las amenazantes nubes descargaran toda el agua que portaban en sus grisáceas panzas sobre la alfombra roja que marcaría el camino de los protagonistas de la gala de inauguración de la Seminci en el Teatro Calderón de Valladolid. El agua nunca ha sido amiga del glamur, aunque sí del cine, que siempre ha sabido convertir un beso en una historia de amor con la simple combinación de un buen chaparrón, la luz adecuada y una mirada de esas que te encogen el estómago y desatan inevitablemente los sueños.

Esta tarde, muchos, muchos sueños volaron sobre la alfombra de la Seminci, en la que durante una hora la moda y la elegancia vencieron en la balanza sobre otros intereses más cinéfilos. La ciudad no solo se convirtió hoy en la capital del séptimo arte, sino que también demostró su potencial en el mundo de la moda. Nombres locales de diseñadores como Esther Noriega, Ernesto Terrón, Pablo y Mayaya o Francis y Teo eran pronunciados por actores, actrices o directores tras la clásica pregunta de «¿de quién vas?» por parte de los periodistas que abarrotaban el photocoll.

Ana Morgade y Melina Matthews abrieron el fuego pocos minutos después de las 18:00 horas. Morgade, que repitió como presentadora de la gala, no renunció a ninguno de los constantes selfis a los que fue requerida. Porque como ya es constante en este tipo de galas, el público (en otra época armado de bolis y cuadernos para intentar agenciarse el mayor número de autógrafos posible) ahora prefiere una rápida autofoto con la que poder captar los deseados ‘me gusta’ de las redes sociales.

Muy aclamado fue también el actor y director Raúl Arévalo, padrino de esta 61 edición de la Seminci, que no dudó en fotografiarse con un grupo de manifestantes que, con carteles y salvavidas, clamaba una solución a la dramática situación de los refugiados.

Actores y actrices de la talla de Silvia Munt, Ruth Gabriel, Eva Isanta, Ruth Díaz, Sara Rivero o Mercedes Sampietro compartieron aplausos con los internacionales Kabir Bedi (Sandokán), Bobby Bedir, Goran Paskaljevik o la modelo Grabiela Concepción, que dejó a más de uno sin argumentos con su imponente altura y su vestido bordado entre trasparencias.

Escaparate

Una hora más tarde, Ana Morgade tiró de talento y comicidad para encarar una gala que sirvió como escaparate de la variada programación de una semana por la que pasarán trescientas películas, cortos y documentales en sus dieciséis secciones y ciclos.

En la imagen superior, el actor y director Raúl Arévalo, padrino de la 61 Seminci, se fotografía con personas del público. A la izquierda, la actriz Ruth Gabriel posa con un cartel en favor de los refugiados. A la derecha, el actor Kabir Bedi (Sandokán) y su mujer Parveen Dusang-Bedi.En la imagen superior, el actor y director Raúl Arévalo, padrino de la 61 Seminci, se fotografía con personas del público. A la izquierda, la actriz Ruth Gabriel posa con un cartel en favor de los refugiados. A la derecha, el actor Kabir Bedi (Sandokán) y su mujer Parveen Dusang-Bedi.En la imagen superior, el actor y director Raúl Arévalo, padrino de la 61 Seminci, se fotografía con personas del público. A la izquierda, la actriz Ruth Gabriel posa con un cartel en favor de los refugiados. A la derecha, el actor Kabir Bedi (Sandokán) y su mujer Parveen Dusang-Bedi.

La alfombra roja

En la imagen superior, el actor y director Raúl Arévalo, padrino de la 61 Seminci, se fotografía con personas del público. A la izquierda, la actriz Ruth Gabriel posa con un cartel en favor de los refugiados. A la derecha, el actor Kabir Bedi (Sandokán) y su mujer Parveen Dusang-Bedi. / Gabriel Villamil

Con música de los solistas líricos Lorenzo Moncloa y Silvia Luchetti y la música de un quinteto sobre el escenario, Ana Morgade apeló en todo momento a los clásicos y a la tradición: «Como me han dicho que hay que volver al glamur y a lo clásico, yo me visualizo como Sofía Loren. ¿Cómo lo hace? Vino a la Seminci hace unos años y es eterna, el Jordi Hurtado de las actrices».

Sobre el escenario, reivindicaciones y deseos se entremezclaban en las palabras de los invitados. Raúl Arévalo, padrino de esta 61 Seminci, leyó el discurso de Javier Angulo, director del festival, y su voz fue el transmisor de un deseo: potenciar el amor en el cine de los más pequeños, sin olvidar las raíces del certamen. «Somos el festival de cine de autor de España», defendió con orgullo.

Miembros del jurado internacional (Marc Baschet, Silvia Munt, Bobby Bedi, Matías Bezi, Ángela Prudenz y Martín Hernánez) también subieron al escenario. «Esperemos estar iluminados para elegir al ganador», señaló Munt como portavoz de todos ellos.

Kiarostami, cine chileno y los ingredientes para realizar un buen documental

Fernando Lara, cineasta y exdirector de la Seminci, fue el encargado de presentar el ciclo de Abbas Kiarostami (que cuenta con seis largometrajes, un documental sobre este director de cine, guionista, productor y fotógrafo iraní fallecido el pasado mes de julio, y su último trabajo, un corto que se estrena en este festival); mientras que Matías Bize, que ganó la Espiga de Oro en 2005 con la película 'La cama', convencía a los presentes para no perderse el ciclo de cine chileno.

En la imagen superior, los miembros del jurado internacional Silvia Munt, Marc Baschet, Bobby Bedi, Matías Bize y Ángela Prudenzi. A la izquierda, los invitados toman asiento en el Teatro Calderón. A la derecha, la presentadora, Ana Morgade, que bailó, cantó e imitó a los antiguos vaqueros del oeste.En la imagen superior, los miembros del jurado internacional Silvia Munt, Marc Baschet, Bobby Bedi, Matías Bize y Ángela Prudenzi. A la izquierda, los invitados toman asiento en el Teatro Calderón. A la derecha, la presentadora, Ana Morgade, que bailó, cantó e imitó a los antiguos vaqueros del oeste.En la imagen superior, los miembros del jurado internacional Silvia Munt, Marc Baschet, Bobby Bedi, Matías Bize y Ángela Prudenzi. A la izquierda, los invitados toman asiento en el Teatro Calderón. A la derecha, la presentadora, Ana Morgade, que bailó, cantó e imitó a los antiguos vaqueros del oeste.

La gala

En la imagen superior, los miembros del jurado internacional Silvia Munt, Marc Baschet, Bobby Bedi, Matías Bize y Ángela Prudenzi. A la izquierda, los invitados toman asiento en el Teatro Calderón. A la derecha, la presentadora, Ana Morgade, que bailó, cantó e imitó a los antiguos vaqueros del oeste. / Gabriel Villamil

Por su parte, el director y político Pino Solanas, valedor de la sección Tiempo de Historia, ofreció sus ingredientes para elaborar un buen documental: «No solo la calidad cinematográfica es importante, también ser capaz de penetrar en una realidad que a veces no vemos».

Una realidad como la que expone con crudeza la realizadora india Deepa Mehta, que en esta edición presenta ‘Anatomy of Violence', donde explora en la naturaleza de la violencia a través del caso real de una joven agredida en un autobús por seis hombres en Nueva Delhi. «Pido desde aquí a los políticos que hagan algo de una vez para evitar la violencia contra las mujeres, con la plena integración de los hombres en esta lucha», apuntó desde el estrado.

Y con el deseo de Ana Morgade de «seguir soñando con los sueños que hacen otros» frente a la gran pantalla, la gala de inauguración de la Seminci finalizó con la proyección de la película ‘Las furias’, cuyo equipo, encabezado por el director, Miguel del Arco, y por las actrices Mercedes Sampietro y Macarena Sanz, subieron al escenario para apoyar con su presencia el estreno del largometraje, abriendo así a los presentes la puerta de los sueños, por lo menos durante las siguientes dos horas.