La vida y la muerte conviven en La Cabrera

La huella del incendio de La Cabrera a vista de dron. / J.L.B. | I.S.

El devastador incendio de La Cabrera, el más grave de este verano en la Comunidad, deja tras de sí incalculables pérdidas en su entorno natural privilegiado, hoy un paisaje desértico cubierto de ceniza

A. CUBILLAS Encinedo

Es la imagen de la desolación. La huella dantesca del virulento fuego que hirió a La Cabrera. Una comarca que poco a poco intenta recobrar el pulso diario tras el paso del devastador incendio que se inició el pasado lunes 21 de agosto en el término municipal de Encinedo y que no fue controlado hasta entrada la noche del domingo.

Seis días y seis largas y eternas noches que mantuvieron en vela a los vecinos de toda una comarca y a una provincia pendiente del que se ha convertido ya en el incendio más grave de toda la COmunidad en este verano.

Un incendio de carácter intencionado y que a la falta de la perimetración oficial habría calcinado más de 10.000 hectáreas en un radio superior a los 100 kilómetros, dejando tras de sí incalculables pérdidas en este entorno natural de la montaña leonesa.

Una comarca que a vista de dron muestra un paisaje desértico cubierto de ceniza, cientos de kilómetros donde hoy la muerte convive en total armonía con la vida. Una tierra pizarrera tiznada por el negro de la desolación.

350 efectivos y seis largos días

El incendio forestal fue controlado el domingo 27 a las 20.35 horas después de algo más de seis días en los que más de 350 personas trabajaron diariamente en las labores de extinción, entre medios aéreos y terrestres de la Junta de Castilla y León con el apoyo de la Administración General del Estado, incendio que ha afectado principalmente a matorral de brezo y pastizal, pero también en torno a 2.000 hectáreas de arbolado.

El incendio subió a nivel 1 de peligrosidad por precisar más de 12 horas para poder ser controlado el martes 22 de agosto a las 9.15 horas, tres horas más tarde se declaró el nivel 2 por situaciones de grave riesgo para poblaciones y bienes, al encontrarse en una zona muy escarpada con extremas dificultades de la orografía y la falta de accesibilidad que unido a la extrema sequía provocó que el intenso humo dificultara el trabajo de los medios aéreos.

El sábado 26 se rebajó el nivel de peligrosidad a 1 por no correr riesgo las poblaciones, y el domingo 27 se declaró nivel 0 de peligrosidad y a las 20.35 horas de la tarde se dio por controlado.

Durante el transcurso de estos días se han cortado diferentes tramos de carreteras y los habitantes de varios municipios entre los que se encuentran: Santa Eulalia, Villarino, Forna, Trabazos, Losadilla e Iruela fueron confinados en su propio municipio o trasladados al albergue instalado en el polideportivo de La Baña regresando a sus pueblos cuando la situación dejó de correr peligro.

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