Quiñones recuerda a Félix Rodríguez de la Fuente como precursor del respeto a la naturaleza

Félix Rodríguez de la Fuente./
Félix Rodríguez de la Fuente.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente dirige una carta abierta al burgalés, días antes del homenaje que se celebrará en el Centro del Lobo

ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, recordó este miércoles a Félix Rodríguez de la Fuente, días antes de que se le rinda un homenaje en el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León, ubicado en la localidad zamorana de Robledo de Sanabria, como el precursor de los valores de respeto y cuidado de la naturaleza.

En una carta abierta, Suárez-Quiñones recuerda: «Cuando en la sociedad aún no se hablaba de educación ambiental, de contaminación o de biodiversidad, él ya lo hacía, y millones de españoles empezamos a preguntarnos qué significaban estos términos. Gracias a estos comienzos, hoy en día podemos decir que nuestra sociedad tiene en su ADN los criterios de respeto y cuidado de la Naturaleza. Esta es sin duda su gran aportación».

El texto, facilitado por la Junta de Castilla y León, recuerda la importancia de la figura de Félix Rodríguez de la Fuente, al que el consejero se dirige como «amigo Félix». Considera que fue un «icono insustituible» por su conciencia ecológica, lo que le permitió ser considerado «el amigo de los animales». «Logró que una sociedad que vivía de espaldas a la Naturaleza se pusiera a luchar en su defensa», añadió.

Sus 52 años de vida, recoge la carta, giraron en torno a los animales y su entorno, la defensa a ultranza de la naturaleza y el origen y destino de la humanidad. Castilla y León, representó en la historia de Félix Rodríguez de la Fuente, un «arcano», según el consejero, en el que a su juicio comenzó su vinculación con todo lo que él representó.

Recuerdo de su labor

El titular de Medio Ambiente recuerda que sus primeros lobos procedían de la Sierra de la Culebra; Sacre, su primer halcón peregrino apareció en las ruinas del castillo de Fuensaldaña, y su azor, en la burgalesa zona de Oña. También, recuerda a los campamentos de Montejo de la Vega.

Sibila y Remo fueron los dos primeros cánidos, procedentes de Zamora y a los que adoptó y metió en su hogar. Cuando hace muy pocos días se conmemoraba el 38 aniversario de su fallecimiento, Suárez-Quiñones afirma que su memoria está «viva» y que se siguen recogiendo los frutos de lo que él fue implantando en la sociedad.

Por ello, el Centro del Lobo acogerá este viernes, 23 de marzo, a partir de las 12.30 horas, un emotivo homenaje a su figura, que contará con la participación de muchas personas que tuvieron el privilegio de conocerlo. Está prevista la intervención del consejero; de la presidenta de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, Odile Rodríguez de la Fuente; y de otras cuatro personas: Javier Pérez de Andrés; José Luis Gallego; Jesús Garzón y Carlos Sanz García.

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