La matanza del gocho como antaño

Puebla de Lillo revive la tradicional matanza del cerdo, paso a paso, aquella en la que con la llegada del frío las familias se reunían para llenar las horneras, con motivo de la celebración de las Jornadas Gastronómicas de la Matanza

Tradicional matanza del cerdo en Puebla de Lillo. / J.L.B. | I. S.
A. CUBILLAS Puebla de Lillo

Con la llegada del frío otoñal y las primeras nieves ya asomando por las cumbres leoneses, León revive una de las tradiciones con mayor arraigo en el mundo rural. Puebla de Lillo ha celebrado este sábado la matanza del cerdo, la de toda la vida, aquella que antaño reunía a las familias que criaban el gocho, antes base fundamental de la alimentación en el medio rural.

Tras un almuerzo donde no faltaba ni el vino ni el orujo, cumpliendo fielmente con la tradición, varios hombres han llevado al cochino hasta el banco de matar, donde le han inmovilizado, para hincarle el cuchillo mientras otros, antaño las mujeres y niños, recogían la sangre en cubos, siempre removiéndola para evitar que se cuaje y realizar las tradicionales morcillas leonesas.

Posteriormente, han procedido al quemado superior de animal para eliminar la piel y, con la ayuda de una especie de espátula de madera, en esta ocasión una teja, han raspado el animal para retirar los restos chamuscados. Una vez terminado, han llevado a cabo la extracción de todas las vísceras cuidadosamente, sobre todo los intestinos y el estómago que, antes, las mujeres lavaban en los arroyos más cercanos de su vivienda.

Vísceras que servirán, ya por la tarde, la elaboración de las morcillas, también de los botillos en El Bierzo, dejando para el día siguiente los chorizos.Al igual que la elaboración del resto de las carnes, para cuya elaboración serán clave las primeras heladas. Al fin de cuentas, cómo dice el refrán, del cerdo se aprovecha todo, hasta los andares.

Es la tradicional matanza del gocho que este sábado ha permitido a los más pequeños acercarse a una tradición cada vez más extinguida en los pueblos y a los más mayores rememorar el ayer con motivo de las ‘Jornadas Gastronómicas de la Matanza’ de Puebla de Lillo.

Una nueva edición que ha citado a numerosos visitantes que, además de degustar algunos de los mejores sabores tradicionales de la montaña leonesa, han disfrutado de una exposición de cetrería y del mercadillo tradicional.

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