El fuego arrasa más de 21.000 hectáreas en León en 2017, más de la mitad de la superficie calcinada en la Comunidad

Un helicóptero sofoca las llamas en La Cabrera./D.G.Gráfico
Un helicóptero sofoca las llamas en La Cabrera. / D.G.

Suárez-Quiñones achaca la subida a la sequía y al incremento de la intencionalidad que estuvo detrás de siete de cada diez fuegos

ICAL

Más de la mitad de la superficie calcinada durante este 2017 en la Comunidad corresponde a la provincia de León. Así lo reflejan los datos ofrecidos este miércoles por el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones en las Cortes, donde ha asegurado que en León el fuego ha arrasado 21.720,4 hectáreas de las 40.113,8 quemadas en todo Castilla y León.

La superficie arbolada arrasada por los incendios forestales entres los meses de enero y octubre en la Comunidad superó las 10.379 hectáreas, lo que supone casi triplicar la media de los últimos diez años, que rondó las 4.004 hectáreas, según resaltó este miércoles en las Cortes de Castilla y León el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones.

En este periodo, en la Comunidad se contabilizaron 2.548 incendios forestales, un 49 por ciento más que la media del último decenio, de los que el 67,2 por ciento (1.715) fueron intencionados, 14 puntos más que la media. En total, se calcinaron 40.114 hectáreas, cifra un 151 por ciento por encima del promedio, de las 24.130 fueron de matorral, 5.603 de pasto y 10.370 de arbolado.

En su comparecencia ante la Comisión de Fomento y Medio Ambiente de las Cortes, el consejero argumentó que la sequía fue un factor clave que provocó un incremento de la superficie quemada y resaltó que entre enero y octubre las precipitaciones medias en la Comunidad fueron de 294 litros por metro cuadrado, cuando lo habitual son más 440 litros. También, junto con la falta de humedad, el otro factor determinante fue el viento, que ademas de contribuir a una propagación más rápida del fuego, también provocó que en muchos casos no pudieran actuar los medios aéreos.

Suárez-Quiñones que ofreció a todos los grupos políticos del Parlamento regional la puesta en marcha de una mesa de diálogo para mejorar el operativo contra incendios, apeló a la responsabilidad para luchar contra un grave problema del que «nadie, ni siquiera el Gobierno, debe sacar rédito político».

Defensa de los operativos

Además, también defendió la actuación del operativo, que este año alcanzó el techo de las 4.000 horas de vuelo, y su gran esfuerzo en una campaña muy complicada y en la que se han empleado «más medios que nunca». En este sentido, señaló que el número de efectivos se incrementó en 116 con respecto a la campaña anterior y además de enumerar diversas mejores confirmó que para 2018 el presupuesto del operativo se incrementará un 17 por ciento, hasta rozar los 50 millones de euros.

Como ejemplo del buen trabajo y la rapidez de actuación del operativo, el consejero apuntó que el 59 por ciento del total de incendios -1.510- fueron conatos, lo que supone que la superficie afectada no alcanzó la hectárea.

En su intervención, Suárez-Quiñones también reseño que la presente campaña ha estado caracterizada por la elevada siniestralidad fuera de la época de verano, ya que el 72 por ciento de los incendios se declararon entre enero y junio y en octubre, cuando la media de otros años ronda el 53 por ciento.

Intencionalidad

Suárez-Quiñones también se refirió a la alta intencionalidad y argumentó que sólo 104 incendios fueron provocados por causas naturales, y apuntó que mientras los fuegos por negligencias y accidentes caen al 21 por ciento, los intencionados se dispararon hasta el 67,2 por ciento. Además, resaltó que esta criminalidad estuvo presente en los trece grandes incendios -más de 500 hectáreas- registrados esta campaña.

Como ejemplo de esta intencionalidad, indicó que el 15 de agosto fueron cuatro los incendios provocados a lo largo de la carretera que une Fabero con Páramo del Sil, mientras que el 12 de septiembre en la carretera entre Santa María de Ordas a Valdesamario fueron siete los focos simultáneos.

El consejero también indicó que, un año más, los fuegos se concentraron en el oeste de la Comunidad, ya que las provincias de Ávila, León, Salamanca y Zamora contabilizaron el 68 por ciento de los incendios y el 94 por ciento de la superficie quemada. Ademas, sólo en León y Zamora se declararon la mitad de los fuegos que afectaron a 30.463 hectáreas forestales, el 76 por ciento del total.

De los grandes incendios, el consejero analizó con detalle el de la comarca de La Cabrera, el más grave de la campaña, que afectó a 9.817 hectáreas y en el que intervinieron 688 profesionales. Tanto en este caso, como en el incendio de la Tebaida, el consejero lamento que las condiciones climáticas impidieron el trabajo normal de los medios aéreos.

En estos dos casos, al igual que en el fuego de Los Arribes (Zamora), en el que se vieron afectadadas más de 2.800 hectáreas, Suárez-Quiñones también indicó que ya se están poniendo en marcha los planes de reforestación.

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