Fomento invertirá 330 millones en modernizar el tramo León-La Robla y culminar en 2020 la Variante de Pajares

Iñigo de la Serna, este lunes en un foro del PP de Asturias. / EFE

Iñigo de la Serna se compromete a acelerar las obras en la Variante pero ve inviable finalizarlo en 2019 y anuncia que la conexión de Madrid a Asturias se reducirá en 35 minutos a finales de 2018 tras la supresión del fondo de saco de la capital

RAMÓN MÚÑIEZOviedo

La conexión ferroviaria entre Asturias y Madrid pasando por León ha centrado buena parte de la agenda del ministro de Fomento durante su visita este lunes a Oviedo. Iñigo de la Serna ha anunciado que ha reiterado el compromiso de concluir las obras del fondo de saco de la capital leonesa a finales del 2018.

Plazo que también baraja para la activación del sistema ERTMS - European Rail Traffic Management System- entre Valladolid y León y que permitirá una reducción del tiempo de viaje que podría “superar los 35 minutos”.

En este sentido, De la Serna remarcó que el equipo de Fomento trabaja para completar este año el proyecto para modernizar el tramo León-La Robla, con vías de ancho mixto pero también “supresión de pasos a nivel, renovación de catenaria, solución al posible cambio de sentido de los trenes de Asturias en la térmica de La Robla” y otros frentes.

“El proyecto va bien, nos hemos comprometido a acabarlo antes de que finalice el año y su inversión se puede situar en los 80 millones”, señaló el ministro durante su visita al Principado.

Impulso a Pajares

Plazo similar llevan los proyectos para completar la Variante de Pajares con la previsión de finalizar la redacción del proyecto para el tramo La Robla-Pola de Lena este año 2017 para sacarlo luego a licitación.

La instalación del ancho internacional en ambos túneles y el resto de actuaciones pendientes “supondrán una inversión de 250 millones; es lo que queda por hacer”, resaltó. Preguntado por los plazos, reiteró que la previsión es completar los trabajos en el año 2020.

“Tenemos el compromiso político de intentar acortarlos a 2019”, deslizó, si bien mantuvo 2020 como la fecha “más realista”, dados los trámites pendientes y que cada licitación acarrea un papeleo “casi imposible de resolver en menos de seis meses”.

Una vez concluida, según anunció en su día el ministro, arrancaría la circulación de los trenes en prueba, un trámite que supondrá unos meses y que persigue la obtención de las certificaciones necesarias en materia de seguridad ferroviaria y que retrasaría la circulación de los trenes.

Por último, De la Serna adelantó que finalmente el intercambiador de ancho de vía se situará en el entorno de Campomanes, y no en la estación de Pola de Lena, como en un principio se sugirió.

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