El ferretero de Boñar se enfrenta a seis años de cárcel por propinar un hachazo en la cabeza a una vecina en 2015

Ferretería de Manuel Escobar, el autor del hachazo. / S. Santos

El acusado, que será juzgado el 8 de mayo, emprendió una huida que terminó con su detención 15 días más tarde en Zamora | La defensa rebaja a la pena hasta los dos años y alega que su cliente intentó defenderse de una agresión de la víctima

A. CUBILLASLeón

La Audiencia Provincial de León juzgará el próximo 8 de abril a Manuel Escobar, conocido como el ferretero de Boñar, que se enfrenta a una pena de seis años de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa tras propinar un hachazo en la cabeza a una vecina.

Tras la agresión, el procesado, que sufre una esquizofrenia paranoide con trastorno delirante, emprendió una huía que le llevó a abandonar su coche en las proximidades de Puente Villarente. Tras varios días de intensa búsqueda, fue detenido en Zamora el día 1 de marzo. La defensa rebaja a dos años la pena de prisión.

Según el escrito de calificaciones previas, los hechos se remontan a las 9:35 horas del 18 de febrero de 2015 en la calle Luis Guardo cuando el acusado, Manuel E. G., propietario de una ferretería en Boñar, se dirigió hacia la presidenta de la comunidad de propietarios.

El acusado se acercó por la espalda a la víctima a la que, de forma súbita y sin previa advertencia, la golpeó en la cabeza con un hacha-maza con la intención de causarle la muerta y sin que tuviera la mínima oportunidad de defenderse.

Lesiones

Una agresión que le provocó a la mujer un traumatismo craneoencefálico severo, fractura y heridas contusas a nivel temporal derecho con deformidad y salida de masa encefálica y una fractura abierta en el hueso occipital, entre otras lesiones.

El acusado sufre una esquizofrenia paranoide con trastorno delirante y en el momento de los hechos había dejado de tomar la medicación

Asimismo, la mujer sufrió una lesión pulmonar que le hubiera ocasionado la muerte si no hubiera sido intervenida médica y quirúrgicamente, interviniendo en su curación 792 días, de los 16 permaneció en estado muy grave.

Como consecuencia de las lesiones, la víctima sufre secuelas de trastorno cognitivo y daño neuropsicológico así como alternación en las funciones cerebrales, trastornos anotomafuncionales y afección en los órganos de los sentidos, cara, cuello, sistema ocular y hemianopsias.

15 días de búsqueda

El acusado sufre una esquizofrenia paranoide con trastorno delirante asociado que provoca una alteración en su capacidad volitiva condicionada por la influencia de ideas delirantes, presentando una elevada peligrosidad, sin tener conciencia de enfermedad que exige sumisión a tratamiento de manera involuntaria.

La víctima sufrió lesiones de gravedad , que tardaron en curar 792 días, es decir, más de dos años

Los gastos ocasionados al Sacyl fueron de 36.094 euros y el hacha localizada en las inmediaciones del lugar. El suceso, que conmocionaba Boñar, daba paso a una intensa búsqueda policial del ferretero, que tras cometer la agresión, emprendió una huida. Su pista se perdió en el entorno del Puente Villarente, donde abandonó su coche para continuar a pie.

Finalmente, el procesado fue detenido en Zamora el 1 de marzo tras permanecer huido varios días y tras una operación que obligó a desplegar un importante dispositivo de búsqueda, ante la hipótesis de que el agresor hubiera fallecido.

El Ministerio Fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato en grado de tentativa y aprecia que concurre la eximente incompleta de enajenación mental. Por todo ello, solicita la pena de seis años de prisión para el acusado así como la prohibición de acercase a menos de 500 metros durante ocho años a la víctima, a la que tendrá que indemnizar con 250.000 euros por las lesiones y secuelas.

Defensa

La defensa alega que su cliente llevaba varios años sometido a un tratamiento psiquiátrico por la esquizofrenia paranoide crónica e irrecuperable que sufría, sin embargo, el día de los hechos había dejado de tomar la medicación, lo que desencadenó varias discusiones con la víctima, residente en el piso superior a la ferretería que regentaba, con la que desde hacía tiempo mantenía una mala relación, con discusiones constantes motivadas por las humedades y caídas del techo en el baño de la ferretería .

La defensa alega que la víctima agarró un pico con el que intentó agredir a su cliente, momento en el que se defendió y la propinó un «desafortundado» golpe

En este contexto, continúa la defensa, el 18 de febrero el ferretero estaba sacando varios herramientas de la ferretería para su exposición en la calle, momento en el que la mujer cogió una de ellas –un pico- y se dirigió hacia el ferretero. Momento en el que se defendió, dando paso a un forcejeo entre ambos en el que Manuel la agredió para evitar que se llevase el pico, dándole “un golpe desafortunado”, que provocó que se desplomase al suelo. Tras ello, su cliente se ausentó del lugar, dejando abierta la ferretería.

Ya estando en prisión, concretamente el 7 de marzo y consciente de lo ocurrido tras lograr controlar la enfermedad con medicación, su cliente pidió perdón a la víctima. La defensa entiende que su cliente es autor de un delito de lesiones en el que concurre el eximente incompleto de enajenación mental y aprecia los atenuantes de arrebato y dilación indebida.

Por todo ello, solicita dos años de prisión para su cliente así como la medida de seguridad de libertad vigilada, sometido a un tratamiento médico externo para el control de su enfermedad durante dos años. Por último, solicita el pago de 175.000 euros en concepto de indemnización.

Contenido Patrocinado

Fotos