La edil de UPL en Sahagún dimite y pasa a la oposición tras sentirse «ninguneada y traicionada»

Luis Mariano Santos, Rosa María Quintana y Eduardo López Sendino. / Noelia Brandón

Rosa María Quintanilla abandona sus funciones como edil de Educación lamentando que el alcalde ahora «ejerce un poder personalista»

N. BARRIO

Se sentía «ninguneada y traicionada» y ha tomado la decisión que considera «más coherente», cueste lo que cueste. La concejal de Unión del Pueblo Leonés en el Ayuntamiento de Sahagún, Rosa María Quintanilla González, ha presentado en la tarde del jueves su dimisión «irrevocable». La edil contaba con competencias fijadas en su día con la firma de un pacto de gobierno con PSOE y UPyD en las que se hacía cargo del área de Educación, Patrimonio, Cultura y Turismo, además de las delegación de las Juntas Vecinales.

Con el apoyo en presencia del secretario general de UPL, Luis Mariano Santos, y el vicesecretario, Eduardo López Sendino, Quintanilla ha expuesto en rueda de prensa los motivos que le han llevado a presentar su cese de funciones, decisión que «no ha sido un camino fácil, ya que inicié mi gestión con inexperiencia política pero con gran ilusión por llevar a cabo una gestión conjunta, un proyecto de desarrollo comarcal» Aseguró la leonesista que el primer año de gestión «fue provechoso, con una gestión respetuosa entre los tres partidos y proyectos importantes empujados conjuntamente sin pretensiones partidistas».

Fue la salida del equipo de gobierno del concejal de UPyD, Javier González Tocino, en junio de 2016 y la posterior moción pactada por el mismo con el PP, la que entre varias cuestiones «propició la desaparición de la junta de gobierno y puso en bandeja la opción de gobierno personalista». Tras la moción, el alcalde pasó a asumir la práctica totalidad de las funciones que hasta entonces se venían ejerciendo a través de la junta de gobierno.

Quintanilla estimó «desapareció el espíritu con el que nació el pacto y ahora me siento defraudada, engañada, traicionada y desilusionada».

Quiso en último lugar decir que como vecina «me ha resultado frustrante y vergonzoso como se han dirigido los plenos del Ayuntamiento donde la falta de respeto hacia unos y otros es la norma; al igual que el esperpento que supone que este Ayuntamiento se rija por una moción de la oposición aprobada que fue anulada por sentencia judicial».

La concejala también quiso denunciar que la corporación ha sido incapaz de elaborar un proyecto de presupuestos desde el 2015, ni se ha abordado como Equipo de Gobierno la solución del gravísimo problema pendiente con Iberdrola a quien por sentencia judicial firme se debe devolver un total de dos millones de euros más intereses

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