La Diputación debate, diez años después, las consecuencias hídricas de la Variante de Pajares

Vista de los túneles de la Variante de Pajares. / Noelia Brandón

Los grupos políticos coinciden en señalar los errores de la obra, temen la escasez de agua derivada de la misma y discrepan en las soluciones a tomar

NACHO BARRIOLeón

Si el lector espera que las soluciones lleguen gracias al debate que ha tenido lugar en el pleno de la Diputación a cuenta de las consecuencias hídricas de la Variante de Pajares, es necesario avisar de antemano de que, como poco, será difícil.

Diez años después del comienzo de la fatídica obra, el Palacio de los Guzmanes contó con una moción, presentada por En Común, en la que se llevaba las consecuencias que los trabajos han generado en el presente y generarán en el futuro.

Abrió fuego el portavoz socialista, José Pellitero, que esgrimió que «la situación la conocemos por los medios de comunicación, pero la realidad es peor y aún nos queda. Sabemos lo que ha pasado, sabemos por los técnicos que el agua irá a más, por lo que nuestros pueblos se quedarán más desérticos de lo que están».

Como se recordará, León pierde cada año 3,6 millones de euros directamente por el valor del agua que anualmente trasvasa a la vertiente asturiana como consecuencia de las obras de la Variante de Pajares.

Tras una inversión que ya supera los 3.300 millones de euros, no se ha dado solución al trasvase de agua oculto que se preveía resolver ya en el 2015 gracias a un potente sistema hidráulico capaz de evacuar desde el interior de los tubos un caudal máximo de 200 litros por segundo.

Con estos mimbres encima de la mesa, el portavoz de UPL, Matías Llorente, lamentó que «después de diez años que llevamos con la obra me gustaría que la Diputación tuviera la solución, pero no va a ser así. Es muy triste que se hayan hecho unos trabajos de estas características y que no hubiese un informe geológico». En la misma línea se congratuló de que la Diputación «sea apoyo a colectivos y grupos que reclaman soluciones».

El promotor de la moción, Miguel Flecha, no dudó en señalar que éste «es un trasvase de agua en toda regla», al tiempo que se sorprendió porque el pleno llevara a debate una moción presentada por su grupo tras negativas anteriores.

Desde Ciudadanos, Juan Carlos Fernández denunció una «absoluta dejación de funciones de los promotores» en una obra que «nació sin informes».

Francisco Castañón, a cuenta de la autoría de En Común en la moción, comentó dirigiéndose a Miguel Flecha que «aceptamos sus propuestas cuando son razonables». A cuenta del tema a debate, el portavoz popular apuntó a que «muchos de los acuíferos se han estropeado y van a tener difícil recuperación, en un problema que parece más técnico que político».

Finalmente la moción fue aprobada por unanimidad.

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