La Cueta, así se vive la 'gran nevada' en el pueblo más elevado de León

Emilio Rodríguez, este jueves, reparando la conexión satélite en La Cueta../Casares
Emilio Rodríguez, este jueves, reparando la conexión satélite en La Cueta.. / Casares

Los habitantes de la montaña leonesa reviven un invierno como los de antes | En La Cueta, el pueblo más alto de la provincia, se asume con tranquilidad los días 'aislados' | «La carretera termina en el pueblo y es lógico que nadie se acerque hasta aquí con este tiempo», explica

LUIS MARTÍNEZLeón

Los habitantes de la montaña leonesa llevan seis días sufriendo las inclemencias del temporal de nieve con las consiguientes dificultades para el desempeño de sus quehaceres, si bien le quitan hierro al asunto y afirman que el actual empieza a parecerse a los inviernos de antes, "cuando nevaba de verdad".

Así lo afirma un vecino de La Cueta, una localidad situada a 1.640 metros, lo que le convierte en el pueblo más alto de León, que lleva varios días sufriendo con intensidad el temporal y desde este miércoles está incomunicado debido a que ni las máquinas han podido limpiar la carretera de acceso.

En este mismo pueblo, de apenas medio centenar de habitantes, Emilio regenta junto a su familia un establecimiento de hostelería que estos días se encuentra sin clientes debido al temporal.

"La carretera termina en el pueblo y es lógico que nadie se acerque hasta aquí con este tiempo", explica a Efe.

Problemas con la nieve

"Desde ayer tenemos serios problemas con la nieve y en previsión de males mayores bajé a Villablino para aprovisionarme de todo lo necesario", añade el hostelero, quien considera que en situaciones de climatología adversa lo principal es estar bien informado de las previsiones y actuar en consecuencia.

Otro pueblo de la montaña leonesa que está sufriendo las inclemencias del temporal es Cármenes, muy próximo a Asturias y de alrededor de trescientos habitantes, cuyos vecinos afrontan la situación con la normalidad de quienes han convivido de siempre con la nieve.

"La nevada de 2015 sí se pareció a las del siglo pasado, cuando la nieve alcanzaba tales cotas que el ganado pasaba días en el monte sin poder ser atendido ante la imposibilidad de sus propietarios de llegar hasta los pastos", explica a Efe Francisco, un vecino de la localidad, de la que es natural y a la que regresó tras su jubilación.

En casa y en el bar

"Los que ya no estamos en activo llevamos estas situaciones con tranquilidad y sin sobresaltos, aunque es cierto que es muy incómodo para quienes tienen que desplazarse a diario, que son la mayoría de las personas que están trabajando en esta parte de la provincia porque aquí no hay oficinas", agrega.

Con este frío, añade, "se está más tiempo en casa y menos en el bar", aunque admite que la rutina de tomarse todos los días unos vasos con los amigos "es sagrada porque tampoco hay muchos más entretenimientos".

Este vecino de Cármenes destaca que las personas que han nacido en la montaña leonesa llevan estos contratiempos con mucha calma, y asegura que "es muy difícil que les pille un temporal sin estar preparados".

"Rara es la casa en la que no haya un arcón congelador hasta arriba de comida, y luego están los jamones, chorizos y demás embutidos... hay familias que podrían aguantar fácilmente un par de años con las provisiones que tienen en casa", bromea.

Norte de la provincia

Aunque sufriendo las bajas temperaturas, el resto del norte de la provincia leonesa sobrelleva el temporal con la ayuda de las quitanieves y palas que, desde hace seis días, trabajan a destajo para dar acceso a los pueblos de la montaña.

El dispositivo desplegado por la Diputación lo forman más de treinta y cinco personas, dieciséis máquinas quitanieves y cinco fresas que trabajan en las carreteras que son titularidad de la Diputación, para facilitar la movilidad de los vecinos de la montaña, e incluso en algunos casos para que los ganaderos puedan llegar a las naves donde guardan sus vacas cerca de los pastos del alta montaña.

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