Collado Jermoso: 75 años de resguardo en las nubes

El refugio de montaña de Collado Jermoso, en los Picos de Europa, cumple tres cuartos de siglo como un símbolo del alpinismo español

Música para un cumpleaños con historia.
Música para un cumpleaños con historia.
JUAN J.LÓPEZCollado Jermoso

Desprende monte, cumbre, ascenso y descenso. El paso de los años irradia ese rocío mañanero o ese último atardecer anaranjado desde la cumbre, premio para los que osan superar la cota de 2.000 metros de altitud desde, por ejemplo, el bello valle de Valdeón, en el corazón del Macizo Central de los Picos de Europa.

Con el sol más radiante -a veces parece que podemos tocarlo, comentan o casi sepultados por la nieve -hasta en agosto, como este mismo verano, el Refugio Diego Mella, en Collado Jermoso, se ha convertido en uno de los símbolos del montañismo español.

Toda una vida

La estructura cumplió el pasado martes día 22 sus primeros 75 años de vida. Tres cuartos de siglo desde que en 1942 se completara la edificación inicial, justo antes de que la batalla de Stalingrado marcase un antes y un después en la historia de la humanidad; o poco después de que el genio científico Stephen Hawking naciese en Oxford.

El refugio, que innova casi de forma anual y reformado recientemente, se ha convertido en un referente para el sector del montañismo, de hecho, es uno de los refugios de montaña más antiguos de España, ya que por ejemplo el de Áliva -anterior-, en Cantabria, se renovó como hotel en los años noventa.

Diferentes fases de la vida del refugio a lo largo de sus 75 años.

Refugio de arte, fotografía, cultura

Desde su origen, cimentado en los planos del arquitecto Julián Delgado Úbeda, primer presidente de la Federación Española de Montañismo y en los sueños e ideas de Diego Mella, la ‘cabaña’ se ha convertido en parada obligada para los montañeros, incluso para presidentes del gobierno, como fue la mediática visita de José Luis Rodríguez Zapatero en 2008, junto al aventurero leonés Jesús Calleja.

A lo largo de su vida, ha sido refugio de alpinistas, pero también de la cultura, el arte, la fotografía o la música… Incluso la gastronomía siempre ha tenido cabida en el edificio, pese a que para que la bebida y la comida lleguen hasta la cima casi siempre requieren de porteo con mulas -la otra opción es el helicóptero-. ¡Qué no falte el queso de Valdeón! ¡Hasta existe carta de vinos en la actualidad!

Imagen de las vistas desde el refugio.

Instantánea

Fotografías, con instantáneas para el recuerdo con amaneceres o atardeceres de película, siempre protegidos por la mítica Torre Santa. Presentaciones de libros, como el de ‘Viajes por el armario del abuelo’; o conciertos, como el que sirve de conmemoración precisamente de su 75 aniversario, con el grupo leonés celta ‘Sog’, han dado vida a una estructura con capacidad para treinta huéspedes.

El ascenso hasta la edificación también se ha convertido en el trazado de una de las pruebas deportivas más importantes de los Picos de Europa, la Transvaldeónica. La carrera por montaña del Macizo de los Urrieles dedicará también su quinto aniversario al cumpleaños del refugio este sábado, en una cita que además sirve de fiesta a todo el valle de Valdeón. Al fin y al cabo, no se cumplen 75 años todos los días.

Fotos