Cerca de 400 'parches' en la A-66 certifican su pésimo estado y la necesidad de una urgente actuación

Imagen de la A-66 en el tramo León-Benavente./
Imagen de la A-66 en el tramo León-Benavente.

La autovía León-Benavente, en la que ahora es imposible circular a más de 100 kilómetros por hora, sigue pendiente de la aprobación del presupuesto para una inversión de 11,9 millones

R.M. | J.C. León

La A-66, en plena Ruta de la Plata, es un gincana. Más allá de la impresión personal de los conductores, que recorren 51 kilómetros entre León y Benavente saltando de bache en bache, los datos avalan esa realidad.

El grave deterioro del asfalto en esa zona concreta del vial no es un asunto menor, ni nuevo. En realidad el deterioro se extiende por falta de inversión desde 2010, pero se acentuó de forma visible con el paso de los años.

De est emodo una inspección realizada en 2015 identificó en esos 51 kilómetros hasta 396 parches aplicados sobre las distintas deformidades de la calzada en ambos sentidos.

Reducción de la velocidad

El origen del actual estado de la León-Benavente se encuentra en un fallo durante su construcción provoca que las distintas capas que forman el firme estén lejos de la consistencia deseada, lo que se traduce en baches, toboganes y superficies cuarteadas, mayoritariamente en el carril derecho.

El resultado de todo ello, y la falta de ejecución de las obras de mantenimiento previstas, han terminado obligando a que la velocidad máxima permitida sea rebajada a los 100 kilómetros por hora.

«Siendo conscientes del deterioro actual del firme tras el intenso desgaste sufrido por las adversas condiciones meteorológicas que vienen padeciéndose desde diciembre del pasado año, se ha considerado la reducción de la velocidad en 20 kilómetros por hora para mantener unos adecuados niveles de seguridad vial», se explica desde el Ministerio de Fomento.

11,9 millones 'parados'

En el caso de la A-66 el Ministerio tiene en licitación unas obras para reconstruir el firme. El contrato salió a concurso el pasado mes de julio, con un presupuesto inicial de 11,9 millones, y nueve meses después sigue sin adjudicar.

El problema, según se advierte, se encuentra en esa falta de presupuesto. «Se está haciendo todo lo posible para agilizar la adjudicación y formalización del contrato, pero en la situación actual, con unos presupuestos prorrogados, es necesario pedir autorización a Hacienda y estamos pendientes de ese trámite», argumentan desde Fomento. El pliego de contratación especifica que los trabajos comenzarán este curso pero se prolongarán hasta el año 2020.

La situación actual del vial ya ha generado una ola de protestas en todas las formaciones políticas. PSOE, UPL e IU se han sumado a las críticas. «Es una burla», se ha advertido desde la formación leonesista.

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