Aplazado el arreglo de la rampa de Pajares por ser «prioritarias las Cercanías de Asturias y la variante»

Un mercancías circula por la rampa de Pajares./José Luis Fernández García
Un mercancías circula por la rampa de Pajares. / José Luis Fernández García

Para 2020 se deja el grueso del esfuerzo, con 55 millones de inversión programada, y los 74 restantes se ejecutarían en 2021

RAMÓN MUÑIZ

El 30 de marzo el Ministerio de Fomento cambió sus planes respecto a la conexión ferroviaria de Asturias y la meseta. Mediante un comunicado, explicó que pondría vías de ancho internacional en los dos túneles de la variante de Pajares, matizando sus portavoces que eso supondría «plazos más largos». Además, el esquema «obligará al mantenimiento y renovación integral de la línea actual, que supone una inversión de 145 millones de euros», manifestó. A corto y medio plazo, el puerto seguirá siendo el itinerario que deban utilizar los convoyes de mercancías.

La presentación de los Presupuestos Generales del Estado completó el nuevo cuadro. El arreglo de la decimonónica rampa era una tarea que el ministerio, a través de Adif, preveía liquidar entre 2017 y 2020. En el presente curso el propósito pasaba por dedicar un millón al análisis del despliegue y madurar los proyectos. Los tres ejercicios siguientes se irían en ejecutar las obras, a un ritmo de entre 44 y 55 millones por curso.

Adif sin embargo ha optado por reajustar ese calendario. «La renovación integral del puerto se ha replanificado», confirma. El borrador presupuestario de 2018, que aún no ha sido enviado a la cámara, desplaza para el próximo ejercicio ese millón que «se corresponde con los estudios y proyectos que detallen las obras a realizar». Los trabajos propiamente dichos comenzarían ahora en 2019, y con un impulso más contenido, de quince millones. Para 2020 se deja el grueso del esfuerzo, con 55 millones de inversión programada, y los 74 restantes se ejecutarían en 2021.

El golpe de timón

La empresa pública dependiente del ministerio alega criterios técnicos. «Hemos entendido prioritario dedicar nuestros esfuerzos a la variante y al proyecto de cercanías», explican los portavoces de Adif. «Pero en 2018 retomaremos la renovación de la rampa tal y como dijimos, principalmente con los estudios necesarios y los trabajos de reposición», concretan. La puesta al día de la rampa «es algo que hay que hacer».

El golpe de timón ejecutado por Fomento a sus planes ferroviarios ha supuesto una carga de trabajo adicional a los departamentos encargados de elaborar los proyectos ferroviarios. El equipo de la legislatura pasada no parece haber dejado hechos los diseños de la obra del segundo tubo de la variante, a lo que hay que sumar nuevos requerimientos técnicos.

Desde que en marzo se oficializó el cambio de orientación, los equipos de Adif han tenido que redactar o modificar toda una cadena de proyectos relacionados con la variante, algo para lo que se han apoyado en los técnicos de la consultora Ineco. El 30 de marzo, por ejemplo, comenzó la encomienda para redactar la obra de electrificación del segundo tubo; el 2 de junio, la que diseña los trabajos de montaje de la segunda vía; más tarde se encargó la redefinición del proyecto de la primera vía, lo que incluía el levantamiento de los carriles ya montados en ancho ibérico en la vertiente leonesa. En el camino también se maduró el nuevo proyecto de protección civil y sistema de ventilación.

Parecidos son los encargos que el nuevo esquema ha impuesto para el tramo León-La Robla. El ministerio trabajaba en una reforma de mínimos de este segmento y ahora, para darle coherencia, tuvo que redefinir las obras para crear un pasillo de vía mixta, con triple hilo, lo que posibilita la circulación de trenes en ancho internacional e ibérico.

Proyectos en paralelo

A estas tareas cabe sumar una decisión adoptada por el ministro Íñigo de la Serna. El exalcalde de Santander llegó al puesto conociendo de primera mano los problemas que sufría la red de ancho métrico (la propia de la extinta Feve) y solicitó estudios rigurosos para conocer cuánto habría que invertir para ponerla a punto. No es la primera vez. En mayo de 2015 su antecesora, Ana Pastor, anunció un plan de cercanías que supuestamente iba a movilizar 1.257 millones hasta 2018. A la cifra se había llegado hilando varios programas dispersos, pero sin un estudio riguroso de las necesidades y prioridades. De hecho, quienes solicitaron el documento en el que se basaba el plan, no obtuvieron más que la el 'power-point' de su presentación, y el reconocimiento de Fomento de que eso era todo.

El equipo de De la Serna abordó el asunto con más recursos en la cartera y dispuesto a calibrar el coste real del empeño. Tras sopesar los primeros números, la orden fue la de continuar e ir definiendo las prioridades. El trabajo permitió al ministro anunciar el pasado 2 de octubre que el plan de cercanías asturiano requeriría 275 millones, concretar dos duplicaciones de vía, y matizar que este mes estaría en condiciones de dar más detalles. A la vez que han ido definiendo las grandes cifras, Adif está avanzando en los proyectos de parte de las obras consideradas.

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