El juicio por el crimen del Burgo Ranero llega este lunes a la Audiencia con una petición de 23 años de prisión al autor material

Domicilio de la víctima. /
Domicilio de la víctima.

El joven golpeó repetidamente en la cabeza a la mujer de 92 años que estaba durmiendo y confesó el crimen a sus familiares aunque asegura no recordar provocar el incendio

A. C.

El brutal asesinato de una vecina de El Burgo de Ranero llega a la Audiencia Provincial. Serán los días 9 y 10 de abril cuando se juzgue al único acusado y autor confeso de acabar con la vida de una anciana de 92 años que fallecía tras recibir un brutal golpe en la cabeza y la posterior intoxicación por el incendio de su vivienda.

Según las calificaciones del Ministerio Fiscal, los hechos tuvieron lugar en la madrugada del 9 de noviembre de 2014, después de que el acusado A.M.M, que por aquel entonces tenía 20 años, regresó hasta El Burgo de Ranero, lugar de residencia, tras haber consumido alcohol, marihuana y medio gramo de cocaína.

En ese momento, el acusado se acercó a las inmediaciones de la vivienda situada en la calle La Era en la que vívia una anciana de 92 años. Para acceder ello, escaló un muro de bloques de hormigón que daba acceso a una huerta colindante, donde cogió unas ramas de un árbol y las introdujo a modo de escalones en los agujeros de los ladrillos del muro medianero.

Una vez en el patio de la vivienda de la anciana, rompió el cristal de la ventana de la cocina y accedió al interior, donde cogió un objeto contundente con el que se digirió hasta el dormitorio de la víctima.

Una vez allí, el acusado se puso encima de la víctima y la golpeó repetidamente en la cabeza hasta que quedó inmóvil, causándole un traumatismo craneoencefálico que le ocasionó fracturas, hematomas, hemorragias y contusiones que afectaron al encéfalo y que eran incompatibles con la vida.

Sin rastro

Posteriormente y sin preocuparse por el estado de la víctima, el acusado empezó a buscar dinero y objetos de valor, no encontrando nada que le agradase. En ese momento, se dispuso a abandonaron la vivienda, no sin antes prender fuego a la cama en la que yacía la anciana para eliminar el rastro que hubiera podido dejar.

Un fuego que calcinó la habitación, afectó a parte del salón y precipitó el fallecimiento de la víctima, tras sufrir quemaduras de tercer grado en los pies y en la zona-abdominal derecha, que aumentaron la gravedad del shock hipovolémico-traumático. La víctima era viuda y tenía seis hijos.

Los daños causados en la vivienda fueron tasados en 13.365 euros. El acusado fue detenido el 11 de noviembre de 2014 tras confesar a su madre y hermana la autoría del crimen, llamando ésta última a la Guardia Civil y acordándose la prisión provisional al día siguiente.

El Ministerio Fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato y de robo con violencia con instrumento peligroso en casa habitada, por lo que solicita una pena de 20 años y tres años y medio, respectivamente. Asimismo, solicita que el acusado indemnice con 75.676 euros a sus hijos así como los gastos ocasionados para la reparación de la vivienda.

Atenuantes

Por su parte, la defensa remarca que su cliente tenía las facultades mermadas por la ingesta de del alcohol y droga y que no reconoce en ningún momento haber prendido fuego a la vivienda de la víctima.

Además recuerda que se entregó voluntariamente, mostrando tanto en sede judicial como policial su arrepentimiento. Por todo ello, solicita que se tenga en cuenta los atenuantes a la hora de imponer las penas.

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