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Fernando Rey realiza la ofrenda de la tradicional romería de San Froilán en Valdorria

Fernando Rey, en una imagen de archivo.
Fernando Rey, en una imagen de archivo.
  • Declarada desde el año 1997 por la Diputación de León, Fiesta de Interés Provincial, esta romería que se celebra en uno de los rincones más espectaculares y recónditos de la provincia, encerrado entre peñas a más de 1.300 metros de altitud, contará este próximo Primero de Mayo con un pregonero de lujo

Un año más, con ocasión del Primero de Mayo, el Ayuntamiento de Valdepiélago convoca a todos los habitantes del municipio y la comarca, así como a cuantos leoneses lo deseen, a celebrar la romería de San Froilán, tradicional Rogativa que congrega desde tiempo inmemorial en la Valdorria a las gentes de la Montaña del Curueño.

Declarada desde el año 1997 por la Diputación de León, Fiesta de Interés Provincial, esta romería que se celebra en uno de los rincones más espectaculares y recónditos de la provincia, encerrado entre peñas a más de 1.300 metros de altitud, contará este próximo Primero de Mayo con un pregonero de lujo, el Consejero De Educación de la Junta de Castilla y León D. Fernando Rey Martinez, quien estará acompañado, además, de otras autoridades que ya han confirmado su presencia en los actos.

Desde hace al menos tres décadas es tradicional en esta romería contar con personalidades del mundo de la cultura, la política, las ciencias o el periodismo, encargadas de realizar la ofrenda a San Froilán. En el año 2012 corrió a cargo del presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León y ex alcalde de la capital leonesa, Mario Amilivia. Y en años anteriores hicieron lo propio Juan José Lucas, General Valderrabano, Juan Morano, Juan José Badiola, Oscar Campillo, entre otros.

El alcalde de Valdepiélago, Julio González Fernández, ha hecho público un bando municipal en el que invita a vecinos y visitantes, en espíritu de concordia y hermandad, “a participar en los actos de esta Romería y a contemplar desde la cima privilegiada de Valdorria la sinfonía de luz y color, de roca y espumas, que cada primavera, por estas fechas, se descubre bajo la eterna levedad de su bravía y majestuosa cordillera”.

El programa de actos

A las 9,30 horas está prevista la salida en procesión con el Santo desde la iglesia de San Froilán de Valdepiélago, hasta la localidad de Nocedo de Curueño. Ya en la explanada de Valdorria, a las 12,30 horas tendrá lugar la celebración de misa al aire libre con la ofrenda-rogativa al Santo Patrón a cargo de Fernando Rey. A las 13,30 horas se iniciarán diversas actuaciones musicales a cargo de grupos folclóricos y tradicionales, con interpretación de músicas y danzas de la provincia leonesa.

La romería congrega a los vecinos de los pueblos del Curueño, que parten en procesión con la imagen del santo, precedidos de los pendones, para ascender a Valdorria, en donde tiene lugar la misa con ofrenda y rogativa al patrono de la Diócesis de León. La talla de San Froilán, que vivió de ermitaño en estas montañas, es trasladada después a hombros por un mozo hasta su ermita, no sin antes ascender hasta ella por 365 escalones, uno por cada día del año.

San Froilán nació en los arrabales de Lugo en el año 833 y a los 18 años siguió la vida de ermitaño, alternándola con la predicación en tierras bercianas y llegando hasta las montañas del Curueño, donde se une al sacerdote aragonés Atilano, hasta que buscan mayor acogimiento en una cueva de Valdorria. A petición popular, descienden a la hondonada de Valdecésar. Su fama llegó a oídos del rey Alfonso III, quien le llama hasta Oviedo y le ofrece ayuda para descender hasta la vega del Esla, en tierras de Zamora, para colaborar en la repoblación y evangelización del territorio del Duero. Funda sucesivamente los monasterios de Tábara y Moreruela de Tábara, responsabilizándose él como abad y Atilano prior.

Según la leyenda, la ermita de Valdorria fue construida por San Froilán acarreando éste las piedras con la ayuda de un borriquillo. Por estos pagos aúllan insistentemente los lobos, y uno de ellos mató al borriquillo de Froilán, quien, en castigo, hizo cargar a la alimaña con el serón y las piedras en sucesivos viajes hasta finalizar la edificación del cenobio.