Leonoticias

El 100% de leoneses respiraron este verano aire contaminado con ozono por encima del límite de la OMS

Central térmica de La Robla.
Central térmica de La Robla. / Peio
  • El tráfico y las tres térmicas son las principales fuentes de la contaminación en León, siendo Compostilla la central más contaminante de España | Los límites legales tan sólo se superaron un día durante el 2016, en la estación de Lario, Picos de Europa

480.000 leoneses, es decir, la totalidad de la población de León ha respirado aire contaminado por ozono durante la primavera y el verano del 2016. Así lo revela un estudio realizado por Ecologistas en Acción, dado a conocer este martes y para el que se ha contado con los datos recopilados de más de una decena de estaciones de control atmosféricas de la provincia de León.

Todas ellas, a excepción de las estaciones de Palacios del Sil y Carracedelo, han registrado niveles superiores a lo recomendado por la Organización Mundial, siendo una, concretamente la estación de Lario (casa del Parque de Picos de Europa) la que durante una jornada de septiembre registró niveles de ozono por encima del límite legal.

En la capital leonesa, principalmente por tráfico urbano, los niveles de ozono recomendados por la OMS se superaron durante 60 días entre enero y octubre del 2016, representando una de las tasas más elevadas de la provincia tan sólo superada por la estación de La Robla, que acumuló 66 días.

El motivo hay que buscarlo en la central térmica de La Robla, foco principal de las emisiones contaminantes del entorno y los núcleos de población cercano. Así lo señala Miguel Ceballos, autor del estudio, que recuerda que “proporcionalmente las térmicas son la principal fuente de contaminación industrial que existe en León”.

Precisamente, León cuenta con la central más contaminante de España. Se trata de la térmica de Compostilla que emite durante el 2013 emitió hasta 14.500 toneladas de óxidos de nitrógeno (NOx), 12.600 de dióxido de azufre (SO2) y 1.220 kilotoneladas de dióxido de carbono. Concretamente, en las estaciones de Congosto y Cortiguera se registraron 33 y 35 días con niveles de ozono superiores a la OMS.

Asimismo, las centrales de Anllares y La Robla, con 6.600 y 6.070 toneladas de óxidos de nitrógeno, también se cuelan en este ranking, ocupando la sexta y séptima posición.

En cualquier caso, según señalado a este diario Ceballos, ninguna de las estaciones ha superado el objetivo legal para la protección de la salud en el trienio 2014-2016, aunque, según recuerda, durante algo más de un mes toda la población de la provincia, 60 en la capital, han respirado un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS.

Calidad del aire en Castilla y León

En Castilla y León, un tercio de las estaciones que miden este contaminante han registrado niveles superiores a lo recomendado durante 50 días. Los peores datos sobre contaminación por ozono se dieron en la estaciones de San Martín de Valdeiglesias, situada en Madrid, aunque representativa de los valles del Tiétar y Alberche abulenses. Las siguientes estaciones que tuvieron resultados más negativos fueron Segovia y El Maíllo en Salamanca.

El términos generales, el estudio concluye que Castilla y León cuenta con dos áreas con una importante contaminación: una situada al norte, en el entorno de las centrales térmicas de León y Palencia, caracterizada por las emisiones contaminantes de estas actividades industriales ( y en cuyas proximidades existen importantes núcleos de población como León y Ponferrada).

También destacable los valores en torno a otras centrales de las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora, en la que la contaminación emitida desde la Comunidad de Madrid, el área industrial de Oporto y la ciudad de Valladolid se extiende en forma de ozono troposférido afectando a lugares muy alejados de los focos de emisión.

Este último es el caso de la formación de ozono troposférico en la Montaña Sur de Castilla y León y en el Valle del Tiétar y Alberche, que aparece vinculada a las emisiones que tienen lugar en Madrid a consecuencia del tráfico y de la actividad industrial. En verano, los vientos transportan la nube de contaminación que se genera en Madrid aumentando los niveles de ozono a medida que se asciende por la Sierra de Guadarrama, siendo máximos en Peñalara. Una vez se atraviesa la Sierra, la masa de aire contaminado por ozono mantiene niveles elevados en el piedemonte segoviano, llegando hasta la provincia de Soria.

Miguel Ángel Ceballos, coordinador del informe, insiste en que la repercusión en las provincias limítrofes a Madrid es “muy importante” al llegar a afectar a zonas que se encuentran en un radio superior a los 100 kilómetros. Como consecuencia, señalan que “toda la población castellano y leonesa respira un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS.

Planes coordinados

Por este motivo, insiste en la necesidad de poner en marcha “planes de mejora de la calidad del aire coordinados”. Sin embargo, reconoce que la comunidad de Madrid no ha ejecutado hasta ahora las medidas necesarias para reducir el nivel de ozono, de manera que recuerda que en estos casos el Estado “puede imponerlas”.

En lo que se refiere a la parte afectada por la actividad industrial desarrollada en Castilla y León, Ecologistas en Acción denuncia que la Junta no ha desarrollado ningún plan para disminuir el nivel de ozono en la troposfera. Así, mantienen que, al igual que la mayor parte de las Comunidades Autónomas, acumula una de´cada de incumplimiento de la legislación ambiental en esta materia.

La organización asegura que intentó ponerse en contacto con el Consejero de Fomento y Medio Ambiente, Fernando Mañueco, pero que la Junta alegó que “era mucho más adecuado la adopción un plan nacional de ozono” dada la especial naturaleza de este contaminante.

Ceballos reconoce que es un contaminante “difícil” de abordar pero insiste en que al final ninguna administración se está haciendo cargo del asunto y recuerda que por el momento la competencia es de las comunidades autónomas. Por este motivo, han recurrido judicialmente “esta dejadez de funciones”.

Por su parte, Ecologistas En Acción llevó a cabo durante el pasado verano una campaña de sensibilización sobre la contaminación por ozono en las provincias de Ávila y Segovia, con la instalación de una exposición itinerante y la realización de actividades divulgativas sobre el problema en centros de educación secundaria y abiertas a pbúlcio en general de Arenas de San Pedro, Candleda y Segovia.